APENDICE

IDEAS SOBRE LA PLANEACIÓN PASTORAL




















1. PASTORAL PLANIFICADA

La pastoral planificada es la visión global que todo lo valora e impulsa creativa y coordinadamente. Es la vivencia concreta de lo que se llama “diocesaneidad”, es decir, vivir y actuar con un vivo sentido de diócesis, sentir con la Iglesia particular, tener a la Diócesis como un referente fundamental en las acciones evangelizadoras.

La pastoral planificada hace que las personas, los ministerios, los movimientos apostólicos, las áreas de trabajo, las ins-tituciones y toda clase de recursos humanos y económicos, se orienten hacia la edificación de la comunidad eclesial. Promueve el cambio necesario implicando al mismo tiempo, a las personas, las estructuras y los métodos.

En este proceso pastoral se cifran muchas esperanzas. No hay que dejar las cosas a la espontaneidad, al solo carisma o ingenio individual. “El camino práctico para realizar concretamente las opciones pastorales fundamentales de evangelización es el de una pastoral planificada” (DP 1306-1307; DA 371).

La necesidad actual de una pastoral planificada, se debe a que existen todavía prácticas que forman parte del paisaje pastoral habitual, tales como: la improvisación, el individualismo, la dispersión y la discontinuidad.

En esta forma de organizar la pastoral, las decisiones nos comprometen a todos, es decir, deberá haber corresponsabilidad tanto moral como eclesial. En ella, se han de integrar las realizaciones y frutos con las ideas, experiencias y proyectos, pues ahí se descubre

un gran potencial para crear un futuro mejor.

Para enfrentar toda clase de temores, fuerzas de resistencia y abrir nuevos horizontes a la buena nueva de la vida “asumimos la necesidad de una pastoral orgánica de la Iglesia como unidad dinamizadora para su eficacia permanente que comprenda entre otras cosas: principios orientadores, objetivos, opciones, estrategias, iniciativas prácticas, etc.” (DP 1222).

2. EL PLAN DE PASTORAL

Un plan de pastoral siempre conlleva dolorosas renuncias pero proporciona un rumbo claro, una dirección definida. Ayuda a transformar la realidad presente, desde el futuro que deseamos e imaginamos. Se trata de ir anticipando y creando una historia nueva con lucidez, voluntad, co rresponsabilidad, generosidad y decisión para que el cambio sea inaplazable. Es una proclamación de fe manifestada en términos pastorales.

La marcha evangelizadora es fatigosa y con frecuencia se marchitan los ánimos o no se ven nítidamente los frutos, de ahí que sea necesario el riego vivificante y la humedad de la esperanza.

La aplicación del Plan Diocesano de Pastoral implica:

• Despertar la conciencia diocesana sobre la necesidad de un plan global de trabajo.

• Elegir el método y tener conocimientos y criterios compartidos de planeación.

• Preparar los conceptos pastorales compartidos, el lenguaje común

 

 

 

pastoral y las técnicas de programación.

• Asumir las características del rostro de una Diócesis viva y dinámica que cree, se santifica, ama, sufre, se compromete y espera en su Señor. La pregunta es obvia: ¿Cuál pastoral para cuál diócesis?

3. DIFICULTADES QUE ENFRETA UN PROYECTO PASTORAL

A. En la planeación y programación

Las distintas maneras de vivir la acción pastoral está sujeta a una manera muy particular de concebir la Iglesia y, por lo mismo, el servicio que se pueda prestar. Vivir una auténtica actitud de pobreza oblativa es costoso pero hermoso y necesario.

• Pasivismo: sin una definición clara es muy difícil una planeación realista y objetiva, que puede estar propiciado por prejuicios personales o de grupo.

• Activismo: que se manifiesta por la vida saturada de trabajos y que entorpece la creatividad pastoral.

• Instalación o estancamiento pastoral que se tiene por temor al riesgo, o bien, por intereses creados.

B. En la aplicación

La aplicación del Plan de Pastoral puede enfrentar dificultades de diferente índole, como:

• La actitud de quienes ignoran que ha sido elaborado con la colaboración de un gran número de agentes de pastoral, de todos los ámbitos de la Iglesia y que por lo tanto es un espacio de convergencia y corresponsabilidad.

• El hecho de que no siempre se mira como la expresión de una

comunidad que manifiesta un estilo peculiar de vivir la Historia de salvación y que por lo tanto, todo plan privilegia algunos elementos pastorales que juzga más oportunos para la transmisión del Evangelio.

• Algunos olvidan que el Plan de Pastoral refleja y expresa la sensibilidad y la libertad de quienes fueron dando forma a las inquietudes y sugerencias; aportaciones que llegaron de todos los ámbitos donde se hizo consulta para este fin.

• Algunos pudieran considerar el Plan sólo como un instrumento eficaz de trabajo, como una estrategia para una acción organizada que permitirá resultados; olvidando que un plan es mucho más que eso: es un ejercicio inteligente de una comunidad que quiere ser dócil a las mociones del Espíritu para realizar mejor la tarea que tiene la Arquidiócesis.

Se puede olvidar que cuando se habla de Plan de Pastoral, se habla del factor FE. Los elementos de la fe son los que le dan la “corriente trascendente”, que viene del Espíritu de Dios; que viene del móvil supremo de todo Plan de Pastoral: el servicio a la evangelización; el anuncio y la implantación del Reino de Dios; cambio de la realidad de acuerdo a los criterios del Evangelio.

4. ESPIRITUALIDAD DEL PLAN DIOCESANO DE PASTORAL

La espiritualidad es una interpelación a la conversión permanente, personal y pastoral, que se traduce en la realización de una vocación: valores que manejamos y privilegiamos; profundidad de las relaciones. Es una encarnación del misterio de la Iglesia; un estilo de ser, de vivir, y de pertenecer a ella. Es una ascesis cristiana que supone buscar juntos, es decir, trabajar en comunión. Pide renunciar a posturas personales que

 

 

entorpecen la obra del Señor. Supone participar según lo que cada uno puede aportar. Nos somete constantemente a la escuela del Espíritu de Dios; que lleva a un ejercicio laborioso de eclesialidad y de fraternidad para reconocer otros carismas; implica aceptar evangélicamente la diversidad y pluralidad buscando siempre la unidad.

La espiritualidad del plan exige estar en sintonía con el tiempo que vivimos, con la realidad, con los signos de los tiempos, con la inculturación del Evangelio; pues, sólo estando en esta dimensión trascendente, es como todo plan puede ser eficaz en el esfuerzo por hacer crecer el Reino de Dios y sólo así suscitará y alentará la oración que lo debe acompañar siempre. Es por eso que la Lectio Divina es nutriente fundamental e indispensable para conservar vivo y activo al Plan de Pastoral.

En el Evangelio se encuentran unas palabras misteriosas que Jesús dice a Pedro: “Otro te conducirá” (Jn 21,18). Estas palabras bien pueden resumir la espiritualidad del Plan de Pastoral, ya que deben tocar el corazón de cada discípulo misionero: sacerdote, consagrado, consagrada, laico, laica, y fueron pronunciadas para ofrecer nuevos caminos por

los que podamos dejar de lado cualquier tipo de resistencias y seguir imitando el humilde camino de Jesús. Él mismo fue conducido por Otro.

El Plan de pastoral invita a tener los brazos extendidos, como Pedro, para escoger el camino de la comunión fraterna dio-cesana; brazos extendidos que aman tan profundamente a Cristo que están prepa-rados para seguirlo a donde los guíe, así sea por los complicados métodos y empinados caminos de la planeación pastoral, dejándose conducir por ese Otro que es el Espíritu Santo; brazos orantes que dan dimensión de fe a la planeación pastoral y que generan confianza. Brazos y corazones hechos de esperanza, valor y perseverancia en la fidelidad.

Aparecida dice: “¡Necesitamos un nuevo Pentecostés! No hemos de dar nada por presupuesto y descontado. Todos los bautizados estamos llamados a “recomenzar desde Cristo”, a reconocer y seguir su Presencia, con la misma realidad y novedad, el mismo poder de afecto, persuasión y esperanza, que tuvo su encuentro con los primeros discípulos a las orillas del Jordán, hace 2000 años” (nn. 548 y 549).

 

 

INDICE TEMATICO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

GLOSARIO

1. BIENES MATERIALES: aquellos que se experimentan por los sentidos y son un apoyo decisivo para satisfacer las necesidades básicas.

2. CAMBIO DE ÉPOCA: una situación nueva, resultado de una serie de factores que han alterado radicalmente el modo de pensar y de vivir del hombre y su comunidad. El documento de Aparecida ejemplifica así: se desvanece la concepción integral del ser humano, su relación con el mundo y con Dios (DA 44). Se originan así nuevas situaciones, retos y oportunidades para la creatividad pastoral.

3. CARISMAS: dones con los que el Señor ha favorecido a una persona, en virtud de un servicio que le invita a realizar a favor de la comunidad.

4. CATEQUESIS: es la educación ordenada y progresiva de la fe, con un proceso dinámico, gradual y permanente, que lleve a una mayor conversión.

5. COMUNIDAD ECLESIAL: dimensión constitutiva del acontecimiento cristiano expresa la pertenencia a una comunidad concreta en la que podemos vivir una experiencia permanente de discipulado y de comunión con los sucesores de los Apóstoles y con el Papa (DA 156).

6. CONVERSIÓN PASTORAL: disponibilidad para escuchar con atención y discernir lo que el espíritu está diciendo a las iglesias a través de los signos de los tiempos en los que Dios se manifiesta (DA 366) y actuar en consecuencia. Hacer de la comunión y de la participación un principio educativo para los agentes de pastoral. Abandonar las estructuras caducas de la Iglesia y crear aquellas que favorezcan su quehacer misionero.

7. CURIA: equipo de trabajo que ayuda al Obispo muy de cerca en la conducción pastoral de la Iglesia.

8. DERECHOS HUMANOS: los que son inherentes a la dignidad humana y ne-cesarios para el libre desarrollo de la personalidad. Conjunto de prerrogativas (y de leyes a favor de un individuo) inhe-rentes a la naturaleza de la persona, cuya realización efectiva resulta indispensable para el desarrollo integral del individuo que vive en una sociedad jurídicamente organizada. Estos derechos, establecidos en la Constitución y en las leyes, deben ser reconocidos y garantizados por el Estado (Comisión Nacional de Derechos Humanos, México).

9. DESARROLLO: evolución progresiva de una economía hacia mejores niveles de vida.

10. DIGNIDAD: su más alta razón está en la vocación del hombre. Tiene en Dios su fundamento. Base del respeto de sí mismo y de los semejantes.

11. ESPIRITUALIDAD: vivir de acuerdo al Espíritu de Cristo (cf. Rm 8,1-27).

12. ECONOMÍA: actividad destinada a procurar los bienes necesarios para satisfacer las necesidades materiales del hombre; está subordinada a los valores del espíritu que presiden toda la vida personal y social.

13. GLOBALIZACIÓN: fenómeno reciente que permite que el flujo de información, de capitales, de influencias políticas y hasta de delincuencia, por encima de las barreras nacionales, debido al progreso de las técnicas de comunicación.

 

 

14. HEDONISMO: corriente de pensamiento que proclama el placer como fin de la vida.

15. INCULTURACIÓN: proceso conducido desde el Evangelio hasta el interior de cada pueblo y comunidad, con la mediación del lenguaje y símbolos apropiados, a juicio de la Iglesia.

16. KERIGMA: primer anuncio que recibe la comunidad primitiva: Cristo muerto y resucitado. El kerigma evangélico primer anuncio lleno de ardor que un día transformó al hombre y lo llevó a la decisión de entregarse a Jesucristo por la fe (cf. CT 25).

17. LAICO: “con el nombre de laicos —así los describe la Constitución Lumen Gentium— se designan aquí todos los fieles cristianos a excepción de los miembros del orden sagrado y los del estado religioso sancionado por la Iglesia; es decir, los fieles que, en cuanto incorporados a Cristo por el Bautismo, integrados al Pueblo de Dios y hechos partícipes a su modo del oficio sacerdotal, profético y real de Cristo, ejercen en la Iglesia y en el mundo la misión de todo el pueblo cristiano en la parte que a ellos les corresponde” (15). El que en la Iglesia pertenece a los fieles no sacerdotes. Llamado a iluminar con su presencia los diversos ambientes que hay en el mundo.

18. LECTIO DIVINA: es la lectura orante de la Palabra de Dios. Se realiza asimilando el seguimiento de cuatro pasos: leer, meditar, orar y contemplar.

19. MAGISTERIO: la enseñanza del Papa y de los obispos (en comunión con el Papa), por la que transmiten e interpretan para el Pueblo de Dios la Revelación de Dios.

20. MINISTERIO: servicio que realiza el bautizado en la Iglesia, para ayudar a la extensión del Reino de Dios. Se le confía de acuerdo a sus propios carismas y a las necesidades de la comunidad.

21.OPCIÓN POR LOS POBRES: evangelizar a los pobres fue para Jesús uno de sus signos mesiánicos y debe ser también para la Iglesia signo de autenticidad evangélica. (La opción por los pobres)…tiene como objetivo el anuncio de Cristo Salvador que los iluminará sobre su dignidad, los ayudará en sus esfuerzos de liberación de todas sus carencias y los llevará a la comunión con el Padre y los hermanos… (Juan Pablo II, Alocución obreros Monterrey 8. AAS LXXI, p. 244; DP 1153).

22. PASTORAL ORGÁNICA: cuando la variedad de carismas, ministerios, servicios y organizaciones se orientan en un mismo proyecto misionero para comunicar vida en el propio territorio diocesano (DA 169).

23. PLAN PASTORAL: proyecto de trabajo eclesial realizado en comunión, para vivir mejor nuestro ser de hijos de Dios y extender con mayor eficacia el Reino de Dios.

24. RELIGIOSIDAD POPULAR: expresiones particulares de búsqueda de Dios y expresión de fe (EN 48), vivida prefe-rentemente por el pueblo sencillo, que constituye una escuela de espiritualidad.

25. SOLIDARIDAD: adhesión fraterna al otro en las diferentes circunstancias, sobre todo, cuando se encuentra atribulado.

26. TEOLOGÍA: es la tarea que realiza la Iglesia local de pensar su fe y de interpretarla

 

interpretarla de cara a un contexto propio que le interpela. Por este motivo el teólogo sólo es concebido como un creyente y dentro de una comunidad eclesial.

27. TRASCENDENCIA: apertura hacia los bienes superiores espirituales. Capacidad que tiene el hombre para entrar en relación con Dios.

El hecho antropológico fundamental es que el ser humano remite siempre más allá de sí mismo, hacia algo que no es él, hacia algo o hacia alguien, hacia un sentido. El ser humano se realiza a sí mismo en la medida que se trascien-de.

28. VOCACIÓN: inspiración con que Dios llama a algún estado e incluye una misión.

SAN LUIS REY, PATRONO DE LA IGLESIA POTOSINA.

RUEGA POR NOSOTROS

 

 

DATOS ESTADÍSCOS

LA ARQUIDIÓCESIS DE SAN LUIS POTOSÍ. Fue erigida como DIÓCESIS el 31 de agosto de 1854 por S.S. Pío IX, mediante la Bula “Constituidos sin mérito alguno”, ejecutada el 22 de abril de 1855; y como ARQUIDIÓCESIS el 5 de noviembre de 1988, por S. S. Juan Pablo II, mediante la Bula “Nihil optabilius nihilque iucundius” y ejecutada el 17 de enero de 1989.

La superficie de la Arquidiócesis es de 19 428 kilómetros cuadrados, comprendiendo 20 municipios completos, la mayor parte de Villa de Ramos y algunas comunidades de San Luis de la Paz. De acuerdo a cifras del INEGI, los habitantes que engloba el mencionado territorio, en el año 2000 eran 1326150; cifra que para el año 2005 llegó a 1423564. De acuerdo a estimaciones, con la actual tasa de crecimiento, para el año 2010, la Arqui-diócesis tendrá una población de 1526000 habitantes, aproximadamente; de los cuales se estima un 94 % de católicos.

Los Pastores que la han guiado desde su fundación son los siguientes:

Sr. D. Pedro Barajas y Moreno (1855 -1868)

Sr. D. Manuel del Conde Blanco (1870 -1872)

Sr. D. Nicanor Corona Elizarrarás (1873 -1883)

Sr. D. Ignacio Montes de Oca y Obregón (1885 -1921)

Sr. D. Miguel María de la Mora Mora (1922 -1930)

Sr. D. Guillermo Tritschler y Córdova (1931 -1941)

Sr. D. Gerardo Anaya y Diez de Bonilla (1942 -1958)

Sr. D. Luis Cabrera Cruz (1958 -1967)

Sr. D. Estanislao Alcaraz y Figueroa (1968 -1972)

Sr. D. Ezequiel Perea Sánchez (1973 -1986)

Sr. D. Arturo A. Szymanski Ramírez (1987 -1999)

Sr. D. Luis Morales Reyes, actual Pastor de nuestra Arquidiócesis. Nombrado Arzobispo de San Luis Potosí, por el Santo Padre Juan Pablo II, el 20 de enero de 1999; toma posesión el 18 de marzo del mismo año.

ESTRUCTURAS DIOCESANAS

A nivel diocesano se encuentran los siguientes organismos de servicio

Cabildo de Catedral

Vicario General

Consejo de Consultores

Consejo de Órdenes Sagradas

Vicario Episcopal de Zona

Vicaría Episcopal para la Vida Consagrada

Vicaría Episcopal de Pastoral Cancillería

Tribunal Eclesiástico

Secretaría de Administración Económica

Apoderado Legal y Relaciones Iglesia-Estado

Consejo Presbiteral

Comisión de Límites Parroquiales

Comisión de Formación Permanente del Clero

 

 

Consejo de Decanos

Escuela Arquidiocesana de Teología

Seminario Guadalupano Josefino

COMISIONES DE PASTORAL

En la Arquidiócesis ejercen su ministerio el siguiente número clérigos

203 Sacerdotes diocesanos (sin considerar 14 que radican fuera de la Arquidiócesis)

50 Sacerdotes religiosos

12 Sacerdotes extra diocesanos

10 Diáconos Permanentes

1 Diácono transitorio

La Arquidiócesis cuenta con 102 parroquias (55 en la Ciudad Episcopal y 47 en la Foranía), 7 capellanías con funciones de parroquia y 19 templos con atención sacerdotal permanente, todo ello, organizado en 16 Decanatos: 7 en la Ciudad conurbada San Luis - Soledad y 9 en lo que se ha llamado la foranía.

EL SEMINARIO MAYOR CUENTA CON 95 ALUMNOS

69 De la Arquidiócesis (42 estudiantes de teología y 27 de filosofía)

21 Extradiocesanos (20 de Ciudad Valles y 1 de Matehuala)

5 Discípulos de Jesús

El Curso Introductorio cuenta con 19 alumnos

El Seminario Menor (Bachillerato) cuenta con 37 alumnos: 16 en primer año, 13 en segundo y 8 en tercero.

DATOS DEL SECTOR RELIGIOSO Y MOVIMIENTOS LAICALES En la Arquidiócesis prestan su servicio 10 Institutos Religiosos Masculinos con un total de 50 sacerdotes y 47 Congregaciones Femeninas, agrupando un poco más de 500 religiosas. En cuanto a los organismos laicales, el Consejo Arquidiocesano de Laicos agrupa un total de 35 Movimientos.

 

 

IGLESIA POTOSINA

 

IGLESIA POTOSINA, CASA Y ESCUELA DE COMUNIÓN

En comunión con el espíritu del documento conclusivo de Aparecida, de la Conferencia del Episcopado Latinoamericano, celebrada en Aparecida, Brasil, en mayo de 2007, así como buscando la comunión con la estructura propuesta en la Conferencia del Episcopado Mexicano, nuestra Arqui-diócesis propone y asume esta nueva organización, que nos invita a poner el vino nuevo en odres nuevos y hacer frente a las transformaciones sociales y culturales que presentan nuevos desafíos para nuestra Iglesia, en su misión de construir el Reino de Dios.

A partir de la autoridad de Gobierno del Señor Arzobispo y la coordinación de los diferentes organismos diocesanos, quere-mos alcanzar una vida en comunión con los presbíteros, consagrados y consagradas, así como quienes participan en la vida laical, tanto en las parroquias como en los decanatos.

Hemos optado por concentrar el trabajo diocesano en cuatro grandes comisiones generales, que además compartimos ya en este momento con nuestra Provincia Eclesiástica integrada por las diócesis de San Luis Potosí, Zacatecas, Ciudad Valles y Matehuala.

Estas cuatro comisiones están integradas por diferentes dimensiones:

1. COMISIÓN DIOCESANA PARA LA PASTORAL PROFÉTICA

 

 

Integrada por las dimensiones de Catequesis, Biblia, Misiones,Educación, Cultura y Medios de Comunicación.

2. COMISIÓN DIOCESANA PARA LA PASTORAL LITÚRGICA

Integrada por las dimensiones de Litur-gia, Música Sacra, Arte Sacro, Religiosidad Popular, Santuarios, Bienes culturales de la Iglesia y Congresos Eucarísticos.

3. COMISIÓN DIOCESANA PARA LA PASTORAL SOCIAL Integrada por las dimensiones de Pastoral Social, Cáritas, Campesinos, Indígenas, Pastoral de la Salud, Pastoral Penitencia-ria y Movilidad Humana, Derechos Humanos.

4. COMISIÓN DIOCESANA PARA VOCACIONES, MINISTERIOS Y AGENTES DE PASTORAL Integrada por las dimensiones de Pastoral Vocacional, Seminario, Clero, Vida Consagrada, Diaconado Permanente, Ministerios laicales, Familia, Juventud y Laicos.

Con esta organización lograremos mejores servicios en nuestra Iglesia Potosina, al-canzaremos una comunión más sólida, que encarne el Evangelio de Jesucristo en todos los sectores de la sociedad, que los agentes de pastoral actúen unidos en un trabajo de equipo y que de esta manera todas las tareas pastorales se realicen en forma efectiva, afectiva, armónica y complementaria, orientadas a un fin común: el anuncio del Reino de Dios.

 

SIGLAS