CARTA
AL PARROCO DE SAN NICOLAS DE TOLENTINO EN TIERRANUEVA, P. RUBEN LOPEZ,
AL VICARIO, P. LUCIO ZARAZUA,
Y A TODOS LOS FELIGRESES.
Muy queridos hermanos y hermanas:
Reciban mi saludo lleno de afecto, cuando todavía conservo
vivo el recuerdo de mi Segunda Visita Pastoral que el Señor
me concedió realizar en esta parroquia de san Nicolás
de Tolentino, los días 20 y 21 del presente mes, con el objetivo
diocesano de fomentar el gusto por caminar con Cristo para que se
multipliquen sus discípulos y misioneros y en Él nuestros
pueblos tengan vida.
Fue muy grata sorpresa para mí, la forma y el contenido de
la bienvenida y la marcha “Caminemos con Cristo, comenzando
con la alegría y la fe de todos ustedes, siguiendo con la representación
gráfica del encuentro de Zaqueo con Jesucristo quien, una vez
convertido, lo recibe con alegría en su casa, y la culminación
de la entrega de las llaves de la parroquia y de cada una de las comunidades
que la componen con el significado expresado por su párroco
con estas sentidas palabras: “En las llaves depositamos el amor,
la gratitud y la fidelidad al Magisterio de la Iglesia y a Usted que
es nuestro Obispo, Padre y Pastor”. Ya el vicario había
dicho: “Esta es su casa, con una realidad marcada por el pecado
pero con la firme esperanza de ser animados y consolados con su Visita
Pastoral”.
Pienso que estas hermosas palabras de sus sacerdotes dieron el tono
espiritual a toda la Visita que tuvo dos momentos: la asamblea parroquial
y los encuentros con los estudiantes, las autoridades civiles, los
ancianos y enfermos, las religiosas, los jóvenes, los responsables
de la salud y el Consejo Parroquial; y, por otro lado, las visitas
a las zonas pastorales: el Barrio de Santiago (zona 3), el Tule (zona
1) y el Patol (zona 2).
Los encuentros fueron muy interesantes. Me dieron la oportunidad de
acercarme a todos aquellos que son constructores de la sociedad y
de la parroquia. El contenido fue la gran propuesta de la Iglesia
en América Latina: “Discípulos y misioneros de
Cristo para que nuestros pueblos tengan en Él vida abundante”.
Mi encuentro con los jóvenes me llenó de alegría
y esperanza. Constaté que la parroquia tiene una pastoral juvenil
muy consolidada y organizada que dará muchos frutos de vida
cristiana en el presente y en el futuro. La asamblea, que comenzó
con la fervorosa adoración eucarística “en el
corazón de Dios”, fue el momento central con sus ricos
informes y sus planes de pastoral parroquial, de catequesis, de pastoral
juvenil y de todos los movimientos y asociaciones. Descubrí
que ustedes viven de verdad la espiritualidad del camino y del encuentro.
Las visitas a las comunidades y zonas pastorales fue muy intensa y
emotiva, fue muy alegre y entusiasta; fue expresión de una
parroquia viva, dinámica e integrada. Debo decirles que me
sentí muy emocionado y fortalecido en mi fe durante las bienvenidas
y el momento de las asambleas zonales. Descubrí una Iglesia
en marcha, en diálogo, en comunión y participación.
Felicito a su párroco, a su vicario y a todos ustedes por lo
que han realizado. Por su esfuerzo permanente para ser fieles a la
misión evangelizadora que Dios les ha confiado en esa tierra
donde ha resonado el Evangelio a lo largo de casi 300 años.
Felicito a su párroco por su entrega, generosidad y creatividad,
y a su vicario por seguir con buen ánimo cooperador la vida
y el ritmo de la parroquia.
Gracias, muchas gracias a todos por tantos obsequios y amables atenciones,
particularmente, gracias por el regalo de todas las insignias episcopales
que me ayudaron a renovar mi entrega de obispo-pastor y que guardaré
y usaré con mucha gratitud.
Ahora, les invito a redoblar la marcha hacia la celebración
de los 300 años de evangelización de Tierra Nueva y
hacia los 175 años de la fundación de su parroquia,
animados con la espiritualidad del discipulado y de la misión
como lo piden el Papa y los Obispos de América Latina, en el
documento de Aparecida.
Ruego al Señor que les recompense, en abundancia, todo lo que
hicieron por mí. Les recuerdo siempre en mi oración
y les bendigo de corazón.
San Luis Potosí, S.L.P., Septiembre 28 de 2007.
+ LUIS MORALES
REYES
Arzobispo de San Luis Potosí

