CARTA AL PARROCO DE NUESTRA SEÑORA DEL REFUGIO, P. JOSE SANTANA RIVERA CARRANZA, AL VICARIO PARROQUIAL, P. MIGUEL ANGEL TORRES MORENO, Y A TODOS LOS FELIGRESES.


Muy queridos hermanos y hermanas:


Les saludo con mucho cariño utilizando las palabras de San Pablo: “Ante Dios que es nuestro Padre, hacemos sin cesar memoria de la actividad de vuestro amor, y de la firme esperanza que ustedes han puesto en nuestro Señor Jesucristo” (1Tes 1,3).

Me dio una inmensa alegría realizar mi segunda Visita Pastoral a esa muy querida parroquia de Nuestra Señora del Refugio, los días 14 y 15 de Abril. Les escribo esta carta para dar testimonio de estos intensos días de encuentro, de gracia, de bendición y de reimpulso evangelizador.

Me sorprendió gratamente el que hayan sido numerosos feligreses los que respondieron al llamado de su Párroco y Vicario para vivir los distintos momento de la Visita. Vistieron de fiesta todo el territorio parroquial, expresaron su gran fe y su alegría de creer, manifestaron su hambre de Dios y su amor a su parroquia y a la Iglesia. Gracias por todo eso. Ustedes alentaron y alimentaron mi fe de Obispo y pastor.

Dios me concedió visitar los cinco Barrios: San Juan, San Ignacio, S. Isidro, Santuario de Guadalupe y Capilla de Fátima. Estuve en las comunidades de La Escondida, La Loma, El Jabalí, El aguacate, El Pescadito. En todos estos lugares pude constatar que se vive una vida cristiana vigorosa y fervorosa. Sigan por este camino por donde Cristo, nuestro Buen Pastor, les conduce, acompañándoles y hablándoles al corazón.

Fue muy emotivo mi encuentro con los niños, niñas y catequistas. En ellos está el futuro de la vida de fe católica en El Refugio. Cuiden a sus niños y niñas. Son un regalo de Dios frágil y hermoso. Muchos de ellos fueron fortalecidos en su fe con la efusión del Espíritu Santo, en la Misa de Confirmaciones.

Tuve la oportunidad de hacer oración con los Ministros Extraordinarios de la Eucaristía. Bendije y alenté el trabajo necesario y heroico de Cáritas Parroquial. Y me reuní con el Consejo de Pastoral Parroquial para agradecerles su cercana y valiosa ayuda a sus sacerdotes y animarles a vivir adecuadamente este servicio pastoral. Pero el corazón y centro de toda la Visita fue la celebración de la Asamblea Parroquial. Ahí descubrí el rostro de esta parroquia a través del informe del Párroco y de los distintos laicos comprometidos en las comunidades, barrios y movimientos apostólicos. Pude ver una comunidad parroquial compacta, bien organizada y dinámica. Una parroquia bien trabajada por los sacerdotes, con su generosa entrega y amor por todos. Una parroquia fervorosa y participativa que ama la Palabra de Dios y la Eucaristía; que practica y nutre el trabajo apostólico con la Lectio Divina; que sabe superar las inevitables crisis con fortaleza, amor y esperanza.

Para terminar, quiero sugerirles tres cosas: que impulsen el trabajo con los jóvenes; que sigan potenciando la formación sistemática y vivencial de los laicos comprometidos; que trabajen siempre por la reconciliación y la unidad de toda la comunidad, a partir de la Eucaristía dominical. Que la Iglesia sea siempre signo de unidad y de paz en medio de la rica pluralidad de la sociedad actual.

Agradezco, finalmente, las amables y fraternas atenciones y su gran generosidad que tuvieron para conmigo, tanto el Párroco, como el Vicario y todos ustedes. Dios les recompense. No olviden que les recuerdo en mi oración y les aprecio de corazón.


San Luis Potosí, S.L:P., Abril 17 de 2008.


+ LUIS MORALES REYES
Arzobispo de San Luis Potosí


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