CARTA AL PARROCO DEL DULCE NOMBRE DE JESUS EN CIUDAD FERNANDEZ, P. ALFONSO A. ZANELLA CEDILLO, AL VICARIO PARROQUIAL, P. DOMINGO TENORIO ORTEGA, AL CAPELLAN DE SAN ANTONIO, P. J. JESUS GONZALEZ SEGURA, Y A TODOS LOS FELIGRESES.


Muy queridos hermanos y hermanas:

Con mucho gusto les escribo esta carta, como me lo pide el Directorio para el Ministerio Pastoral de los Obispos, para dar testimonio de mi segunda Visita Pastoral que el Señor me concedió realizar en esa querida parroquia, los días 4 y 5 de marzo.

Debo decirles que su fe y expresiones de alegría me asombraron sobre manera. Desde mi llegada y a lo largo de todos los recorridos que realicé quedé gratamente sorprendido por sus manifestaciones de alegría y de entusiasmo. La Visita Pastoral fue una fiesta de Iglesia, además de ser un tiempo de gracia, de encuentro y de impulso apostólico. La Eucaristía de apertura fue un momento muy hermoso y estimulante. El marco espiritual de la Cuaresma nos ayudó a vivirla con más fruto.

Pude constatar su fe sólida, activa, fervorosa y festiva que tiene raíces que vienen desde la primera evangelización. De ahí su fecundidad que ha dado a la Iglesia muchos y virtuosos sacerdotes.

La Asamblea Parroquial me dejó ver el rostro de su parroquia y pude darme cuenta del gran número de laicos comprometidos y bien formados que integran los organismos y asociaciones laicales. Detrás de todos los informes, leídos por el P. Vicario, hay innumerables acciones apostólicas, mucho amor a Dios y a su Iglesia y mucha entrega generosa. Me gustó la frase de su Párroco: “la Visita Pastoral adelanta la Pascua”. Ojalá que estos días hayan sido un llamado de Dios para morir a todo los que nos aleja de él y una resurrección a modos nuevos de vivir y ser discípulos y misioneros de Jesucristo. Gracias por trabajar de acuerdo al Plan Diocesano de Pastoral. Agradezco la presencia de los sacerdotes de la Vicaría de Pastoral y de las Secretarías que iluminaron la asamblea con sus intervenciones.

El recorrido que hice me dio la oportunidad de acercarme a muchas personas para llevarles el consuelo y el amor de Dios y para fortalecer su fe católica, tan probada en nuestros días. Así lo sentí al visitar San Rafael, Casa Blanca, Adjuntas, Barrio de Guadalupe, S. Antonio de las Higueras, Los Llanitos y Jardines del Alto. Muchos niños, jóvenes y adultos vivieron estos momentos. Todas estas comunidades se vistieron de fiesta con los hermosos adornos que colocaron a lo largo de las calles y los caminos. Los encuentros en el templo parroquial tuvieron mucha asistencia y dejaron una honda huella en mi corazón.

Me permito recomendarles que, como discípulos y misioneros de Jesucristo, se acerquen a los alejados por el crecimiento de la ciudad, en particular, atiendan a los nuevos fraccionamientos habitacionales que se van formando. Den un nuevo impulso a la pastoral de jóvenes y adolescentes. Trabajen para que en los grupos apostólicos haya más presencia de varones. Y, atendiendo a la recomendación del Papa y de los Obispos latinoamericanos, busquen la forma de darle nueva vida, creatividad y entusiasmo a la Eucaristía dominical, impulsando la participación de más feligreses.

Agradezco las fraternas atenciones del Sr. Cura, del P. Vicario y del P. Capellán de San Antonio. Gracias a todos los fieles laicos por su bondad, alegría y generosa participación y ayuda. Que el Señor les recompense, en abundancia. Les recuerdo siempre en mi oración y les bendigo de corazón.

San Luis Potosí, S.L.P., Marzo 7 de 2008.


+ LUIS MORALES REYES
Arzobispo de San Luis Potosí


Ccp Archivo de la Curia Diocesana
Archivo de la Vicaría de Pastoral