CARTA
AL PARROCO DE SAN JOAQUIN Y SANTA ANA EN PLAZUELA,
P. JUAN LOPEZ MEDINA, Y A TODOS LOS FELIGRESES.
Muy queridos
hermanos y hermanas:
Les saludo con mucho cariño recordando los hermosos días
de nuestro encuentro durante mi Segunda Visita Pastoral que realicé
a esa querida parroquia, los días 24 y 25 de este mes.
Les escribo esta carta atendiendo a lo que me pide el Directorio para
el Ministerio Pastoral de los Obispos y compartirles mis sentimientos
de alegría y gratitud por todo lo que vivimos juntos, tratando
de poner en práctica lo que pide el Documento de Aparecida.
Dios me permitió comenzar con ustedes mi peregrinar durante
el año 2008 en el que haré la Visita Pastoral en 41
parroquias. Por tal motivo, mi visita entre ustedes me llenó
de nueva ilusión y entusiasmo para cumplir este deber de amor
a los fieles. Coincidió también con la fiesta de la
Conversión de San Pablo, a quien le he confiado todo este fascinante
trabajo de animar la fe de las comunidades como él lo hizo,
incansablemente, movido por un apasionado amor a Jesucristo.
A pesar de ser una parroquia nueva, ya me encontré una firme
organización y estructuración pastoral así como
a un buen número de laicos comprometidos y en proceso de formación.
Esto lo pude constatar, sobre todo, en la excelente asamblea parroquial
que celebramos el primer día, acompañados por ocho sacerdotes
de la Vicaría de Pastoral y de las Secretarías diocesanas.
El informe del Párroco fue muy bueno enmarcado en el Plan Diocesano
de Pastoral y en el documento de Aparecida. También los informes
de los ocho movimientos laicales expresaron el sólido trabajo
pastoral que se está realizando.
El primer día fue una jornada de encuentro sereno y de convivencia
fraterna que nos alentó a todos a ser fieles discípulos
y valientes misioneros de Jesucristo. El segundo día nos pusimos
en camino, en espíritu misionero, para visitar las comunidades
de El Zapote, Paso de Guadalupe y El Caracol. En esas comunidades
tuve la oportunidad de encontrarme con mucha gente, pero sobre todo
con los grupos parroquiales, los niños y los jóvenes,
respectivamente.
Descubrí la calidad de las personas que son sencillas y generosas,
fieles a la Iglesia y fervorosas. Son una verdadera reserva espiritual
para la Iglesia y en particular para la comunidad parroquial. A pesar
de la marginación y pobreza en que viven, a pesar del problema
de la emigración, viven alegres su vida de cada día
y celebran con amor los sacramentos de la Iglesia. Pude constatar
también la gran entrega pastoral de su Párroco y el
amor que los fieles sienten por él. La pequeñez de la
parroquia les ha ayudado a estar más unidos y a conocerse mejor.
Son dignas de mención las comunidades más alejadas que
fielmente atienden el llamado para vivir los momentos importantes
de la parroquia.
Sería bueno que siguieran trabajando fuertemente en la integración
de la comunidad parroquial a pesar de la dispersión geográfica.
También les pido más participación en la Eucaristía.
A los fieles de la cabecera parroquial les sugiero que vayan viendo
con su Párroco la conveniencia de iniciar la construcción
de su nuevo templo parroquial.
Muchas gracias por todo lo que hicieron por mí. Particularmente,
gracias por sus generosos obsequios. Que el Señor les recompense
a todos, con la abundancia de su amor. Tengan la seguridad de mi oración
por ustedes. A todos les bendigo de corazón.
San Luis Potosí, S.L.P., Enero 30 de 2008.
+
LUIS MORALES REYES
Arzobispo de San Luis Potosí
Ccp Archivo de la Curia Diocesana
Archivo de la Vicaría de Pastoral

