CARTA AL PARROCO DE NUESTRA SEÑORA DE LA ENCARNACION EN LA COLONIA PAVON, S. DE G. S., P. JOSE DE JESUS OLIVA PEREZ, Y A TODOS LOS FELIGRESES.

Muy queridos hermanos y hermanas:

Muy queridos hermanos y hermanas: Les saludo con grande afecto y les deseo que la paz de Cristo colme sus corazones y sus hogares.

Para cumplir con lo que me pide el Directorio para el Ministerio Pastoral de los Obispos, les escribo esta carta como cariñoso testimonio de mi Segunda Visita a esa querida parroquia, los días 5 y 6 de Junio. Recuerdo que entre ustedes terminé, con inmensa alegría y gratitud, mi Primera Visita Pastoral, en febrero de 2004, y, ahora, Dios me concede iniciar aquí mi peregrinación por la zona conurbada de Soledad y San Luis Potosí.

Llegué con mucha ilusión de vivir con ustedes estos días de encuentro, de gracia y de impulso evangelizador en el espíritu del Documento de Aparecida que nos pide ser discípulos y misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos tengan vida en Él. Esta es una demanda cada vez más urgente en nuestro medio urbano donde muchos católicos se han alejado de la práctica de su fe y buen número de fieles ha abandonado la Iglesia. Me preocupa el que Dios cada día sea olvidado y desplazado de la vida de las ciudades que buscan otros dioses.

Llegué hasta ustedes para constatar la dolorosa realidad de pobreza y marginación, las difíciles condiciones de vida en las que viven su fe, pero también para agradecer, reconocer y alentar el valioso trabajo que junto con su párroco han realizado, sobre todo, la Gran Misión que se inició al terminar mi Primera Visita Pastoral con el envío de 85 misioneros y la integración de muchos grupos de Lectio Divina.

La Asamblea parroquial fue el momento central de toda la Visita. Les felicito por la forma creativa y plástica en que presentaron la realidad oscura de la parroquia y su transformación, gracias a los valores del Evangelio que se han transmitido a las familias a través del esfuerzo generoso de los laicos comprometidos. Fue muy enriquecedor para mí el recorrido que fui haciendo a cada grupo para oír sus valiosos informes, conocerles más de cerca, saludarles y alentarles en sus actividades y carismas peculiares. Me impresionaron sus rostros llenos de expectación, su alegría, su entusiasmo y su compromiso apostólico. Todo esto me dio una visión completa de cómo es y qué hace su comunidad parroquial.

¡Enhorabuena!

Me gustó mucho el ir peregrinando por la Colonias: Central, Central de Maquinaria y Nuevo Morro, en donde tuve la oportunidad de alentarles en la participación en la Eucaristía, el rezo del Santo Rosario y el amor a la Sagrada Escritura por la Lectio Divina. Mi encuentro con las 60 parejas de esposos jóvenes fue una luz de esperanza para la reorganización de la pastoral familiar en esta querida Parroquia. Es más, su envío misionero al finalizar la Eucaristía de clausura, me ofreció la certeza de una renovación profunda de la vida cristiana y del florecimiento de discípulos y misioneros de Jesucristo que vayan transformando la realidad de todas las familias, a partir de la participación viva y fructuosa en la Santa Eucaristía dominical.

Ante el crecimiento de la población y el abandono de Dios y de la práctica religiosa, les pido que trabajen en lo siguiente: potenciar la misión permanente en la parroquia, fomentar la catequesis infantil, formar más sistemáticamente a los laicos comprometidos, impulsar la pastoral familiar, impulsar la pastoral de jóvenes y adolescentes, despertar un gran amor por la Misa dominical, la adoración al Santísimo Sacramento y el rezo del Rosario.

Agradezco, de corazón, todo lo que hicieron por su servidor: su fe, su afecto, su oración, su generosidad. Pido al Señor que les recompense, en abundancia. Les recuerdo siempre en mi oración y les bendigo en el Señor.

San Luis Potosí. S.L.P., Junio 10 de 2008.

+ LUIS MORALES REYES
Arzobispo de San Luis Potosí


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