CARTA AL PARROCO DE SAN JOSE EN VILLA DE ZARAGOZA,
P. BASILIO REYES MATA Y A TODOS LOS FELIGRESES.


Muy queridos hermanos y hermanas:

Que la gracia de Nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo les acompañen siempre.

Para dar testimonio de mi Segunda Visita Pastoral a esa querida parroquia, los días 5 y 6 de diciembre, les escribo esta carta cuando todavía guardo gratos recuerdos de nuestra experiencia de encuentro con Cristo, de gracias y bendiciones celestiales y de impulso apostólico.

Gracias a Dios y a la participación generosa y entusiasta de su Párroco y de todos ustedes, pudimos realizar el programa propuesto. La bienvenida festiva preparó el ambiente espiritual para vivir mejor estos dos días. La Asamblea parroquial, en la que participaron varios sacerdotes del Decanato y de las Secretarías de Pastoral, me dio la oportunidad de constatar lo que han venido haciendo, de alentarlos en su compromiso apostólico y de exhortarles a poner en práctica las enseñanzas del Documento de Aparecida para que en su parroquia se multipliquen los discípulos y los misioneros de Jesucristo.

Fue para mí motivo de alegría el poder visitar las comunidades de Cerro Gordo, Texas, Parada de Zarcido y Santo Domingo y encontrarme con familias, catequistas y niños, dejándoles un mensaje de aliento y esperanza. Se trata de custodiar y fortalecer la fe de todos. Esa fe que ha sido transmitida casi milagrosamente de padres a hijos y que debe ser más viva, comprometida y alimentada con el conocimiento profundo de la persona de Jesucristo, para más amarlo y seguirlo.

Les recomiendo que estén muy atentos a la influencia de la ciudad de San Luis Potosí sobre Villa de Zaragoza, por la cercanía. Hay que aceptar lo bueno, pero también descubrir el mal que conlleva el crecimiento de las grandes ciudades para rechazarlo oportunamente en favor de sus niños y jóvenes.

También les pido que practiquen la Lectio Divina, participen más en la Eucaristía, impulsen la Catequesis y promuevan la Pastoral Juvenil. Todo esto ayudará para que su parroquia sea una comunidad viva y dinámica, una parroquia que se hace discípula de Jesucristo, y formadora de discípulos y misioneros. Manténganse siempre unidos entre ustedes y con su Párroco. No olviden que “la alegría de ser discípulos y misioneros se percibe de manera especial donde hacemos comunidad fraterna; no hay discipulado sin comunión”, como dice el Documento de Aparecida.

Agradezco de todo corazón las amables atenciones del Párroco y de todos ustedes por su servidor. Que el Buen Dios sea, Él mismo, su recompensa. Les recuerdo siempre en mi oración y les bendigo en nombre del Señor.

San Luis Potosí, S.L.P., Diciembre 9 de 2007.


+ LUIS MORALES REYES
Arzobispo de San Luis Potosí

Ccp Archivo de la Curia Diocesana
Archivo de la Vicaría de Pastoral