CARTA AL PARROCO DE LA PARROQUIA DE
NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO DE FATIMA, EN LA COLONIA FORESTA,
SOLEDAD DE G. SANCHEZ, P. ISIDRO SERGIO GUZMAN GONZALEZ.

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Muy queridos hermanos
y hermanas:
Muy queridos hermanos y hermanas: Les saludo con mucho cariño
y les deseo que la abundancia del amor misericordioso de Dios consuele
y aliente su vida y la de sus familias.
Les escribo esta carta para dejar un testimonio de mi Segunda Visita
Pastoral a esa querida Parroquia de Nuestra Señora del Rosario
de Fátima, los días 18 y 19 de Agosto.
Llegué hasta ustedes para cumplir mi tarea pastoral de fortalecerles
en su fe católica, exhortarles a ser discípulos y misioneros
de Jesucristo para acercar a los alejados, renovar su vida cristiana,
buscando nuevos caminos de fidelidad a Cristo y a su Evangelio y llevarles
un poco de esperanza, en medio de sus pobrezas, enfermedades y problemas
sociales.
Tuve la grata sorpresa de constatar el gran aprecio y afecto que sienten
por su párroco, virtuoso, sencillo, servicial y sensible a
sus necesidades. Por otro lado, también descubrí el
corazón de muchos hombres y mujeres, que viven su fe con sencillez
y alegría, con fervor y entrega apostólica, con entusiasmo
y generosidad, en una parroquia joven y pobre.
Me sentí feliz de recorrer parte del territorio parroquial,
al visitar las colonias: San Luis, Villa Alborada y Foresta. Gracias
por llevarme por su calles y hablarme de su vida y sus problemas,
gracias por regalarme su tiempo para tener una sencilla conversación
y conocerlos mejor y darme a conocer como su hermano Obispo.
La Asamblea y el encuentro con los laicos de los distintos grupos
apostólicos me ayudaron a descubrir, con mayor claridad, el
rostro de esta parroquia y la entrega de sus laicos comprometidos.
Todos ellos deseosos de formarse y de impulsar el trabajo evangelizador.
También pude ver que tienen muy buenos e interesantes programas
de trabajo: vida sacramental, mensajeros bíblicos, centros
de catecismo, catequesis pre-sacramental, pastoral familiar, cinco
días de luz, etc.; les felicito por todo esto.
Por mi parte, les pido que sigan muy unidos a su párroco, alma
de la comunidad, y que trabajen incansablemente por la integración
de todas las colonias y de todos los grupos, en torno a él,
para ser de verdad una parroquia: comunidad de comunidades. Ante la
dispersión de las colonias, el riesgo de la división
social y el aislamiento y abandono en que vive tanta gente, la Iglesia
debe trabajar incansablemente por la unidad de todos y la solidaridad
con los pobres. Sean, como dice el Documento de Aparecida, “comunidad
fraterna, Iglesia de brazos abiertos, cercana a todos; hagan que todos,
al ser valorados, puedan sentirse en la Iglesia como en su propia
casa” (Mensaje final, 3).
Les pido también que desarrollen un programa de formación
sistemática y permanente en el que tomen parte los laicos de
todos los grupos, en una fuerte experiencia de integración
y comunión, siguiendo los pasos del itinerario formativo de
los discípulos y misioneros que propone Aparecida: El Encuentro
con Jesucristo, la Conversión, el Discipulado, la Comunión,
la Misión.
Finalmente, les pido que impulsen la pastoral juvenil y la participación
activa y fructuosa en la Misa dominical.
Les agradezco, de todo corazón, su entusiasta participación
en los distintos actos de la Visita Pastoral y los trabajos que realizaron
para hacerla posible. Ruego al Señor que les recompense su
generosidad hacia su servidor. Les recuerdo siempre en mi oración
y les bendigo de corazón.
San Luis Potosí, S.L.P., Agosto 23 de 2008.
+ LUIS MORALES REYES
Arzobispo de San Luis Potosí

