EL DECANATO

La Iglesia para el mejor desarrollo de su ministerio para ventaja de los fieles, ha determinado que las parroquias se agrupen en Foranías o Decanatos, que serán los que den la dimensión exacta a la acción pastoral.

El decanato es un conjunto de varias parroquias vecinas, más o menos afines en su situación socio-eclesial, que tiene como fin promover la pastoral orgánica en el respectivo sector de la diócesis (Estatuto Colegio de Decanos núm. 4).

El Derecho Canónico (c. 374 § 2) aconseja que varias parroquias cercanas puedan formar un decanato... para facilitar la cura pastoral mediante actividades comunes.

El decanato tiene una decisiva importancia pastoral: puede ayudar mucho a la pastoral orgánica y es instrumento indispensable para la aplicación en la diócesis de los principios de subsidiariedad y de la justa distribución de los ministerios (DMPO 185).

La organización del decanato tiene como fin lograr que los párrocos o los encargados pastorales de un mismo territorio o zona social, con la ayuda del decano, formen entre sí una especie de célula del presbiterio diocesano, en torno a la cual se coordina también oportunamente el apostolado específico de los religiosos, de las religiosas y de los laicos que trabajan en dicho territorio o en un determinado oficio pastoral, de tal manera que la acción pastoral común resulte incrementada y organizada (DMPO 185).

"Las parroquias de la diócesis se reagrupan en vicarías foráneas o decanatos con el fin de realizar mejor el ministerio en beneficio de los fieles" (DMPO 184), o, como dice el CIC, "para facilitar la cura pastoral mediante una actividad común" (c.374, 2).

El decanato es signo y realización de la íntima unidad y colegialidad sacerdotal; es el espacio donde aparece el testimonio de la unidad del ser y del quehacer de los presbíteros, exigido por la ordenación sacramental y por la misión común; "Los presbíteros, constituidos por la ordenación en el orden del Presbiterado, se unen todos entre sí por íntima fraternidad sacramental... todos conspiran ciertamente a un mismo fin, la edificación del Cuerpo de Cristo, que, en nuestros días señaladamente, requiere múltiples organismos y nuevas acomodaciones." (PO 8).

"La organización de los decanatos tiene como fin lograr que los párrocos o los encargados pastorales de un mismo territorio o zona social, con la ayuda del Decano, formen entre sí una especie de célula del Presbiterio Diocesano, en torno a la cual se coordine también oportunamente el apostolado específico de los religiosos, de las religiosas y de los laicos que trabajan en dicho territorio o en un determinado oficio pastoral, de tal manera que la acción pastoral común resulte Incrementada y organizada" (DMPO 185).

Los Decanatos son constituidos en base a ciertos criterios como son:

a) "Homogeneidad de la índole, de las costumbres y de las condiciones sociales de la población.

b) Identidad, o al menos semejanza geográfica e histórica, de las parroquias agrupadas,

c) Comunidad de intereses económicos, administrativos, culturales, disciplinales. (Ejem.: una región minera, una zona industrial, un valle, etc.)

d) Relativa facilidad para que los Presbíteros del mismo decanato puedan reunirse a menudo entre sí y con el Decano.

e) Costumbres ya arraigadas por el tiempo" (DMPO 185).

Por lo tanto, son los elementos esenciales que constituyen el Decanato:

Una porción de la Diócesis formada por varias parroquias cuyos límites son afines con cierta homogeneidad socio-eclesial, y un número de sacerdotes llamados a
integrar un verdadero equipo sacerdotal.

Del mismo ser del Decanato se deduce su quehacer o finalidad;

a) Impulsar la unidad del Presbiterio y de todos los agentes de pastoral.

b) Promover y fortalecer la pastoral integral y orgánica de acuerdo al Plan Pastoral de la Diócesis.

c) El decanato brinda a todos, principalmente a los agentes de pastoral, una visión supraparroquial, una fraterna unidad en el desempeño del ministerio, un lugar de formación y discernimiento eclesial. un apoyo y esfuerzo común que conduzca a una pastoral más profunda y eficaz bajo la acción del Espíritu Santo.

Esta finalidad del decanato exige tareas concretas, que deben ser realizadas principalmente por todos los Sacerdotes del Decanato y por los equipos eclesiales. Se señalan a continuación las que parecen más importantes:

a) Promover el proceso del Plan Diocesano de Pastoral y la ejecución de los acuerdos diocesanos y de las directrices episcopales.

b) Investigar la realidad social, interpretarla y discernirla "con los ojos y corazón de pastores y de cristianos (DP 14).

c) Impulsar la unificación de criterios en los agentes de la pastoral, especialmente en los Sacerdotes, en asuntos importantes de la evangelización, de la liturgia y del compromiso social, en juicios morales, en actitudes ante problemas comunes, etc.

d) Impulsar la espiritualidad pastoral de los agentes, especialmente de los sacerdotes, su formación permanente y la fraternidad y ayuda mutua entre ellos.

e) Ayudar y apoyar a las parroquias en su proceso de renovación pastoral, ordenado a que cada una de ellas llegue a ser un verdadero "centro de coordinación de animación de comunidades, de grupos y movimientos" (DP 644).

f) Buscar respuestas de conjunto para las situaciones y los problemas más significativos, que afectan a todo el Decanato.

g) Aplicar los principios de complementariedad y subsidiaridad en actividades tales como la catequesis presacramental, la formación de agentes, la elaboración de subsidios pastorales, la colaboración en "tiempos fuertes": Adviento, Cuaresma, Pascua, Fiestas Patronales, etc.


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