CURSILLOS
DE CRISTIANDAD
Ángel
de Jesús Godoy Juárez
II de Teología
Cursillos
son un movimiento de Iglesia que mediante un método propio, posibilitan
la vivencia de lo fundamental cristiano, en orden a crear núcleos
de cristianos que fermente de Evangelio los ambientes, ayudando a descubrir
y realizar la vocación personal con respeto de la misma.
Los cursillos
de Cristiandad comenzaron en Mallorca, España, al finalizar la
década de los cuarenta. Se propagaron a otros países,
a partir de 1953 y en la actualidad se dan en más de 50 naciones
de los 5 continentes.
El cursillo
pretende promover el cristianismo vivo y militante, y medios necesarios
para hacerlo siempre durante la vida.
El cursillo
de Cristiandad, tal como en la actualidad se practica, es la reunión,
tipo encierro, de un grupo entre 34 y 40 hombres o mujeres, los cuales
participan dirigidos por un equipo de seglares que han vivido el cursillo,
respaldados, por un sacerdote como director espiritual. En un ambiente
de sana alegría, rezan y reciben enseñanzas que parten
de una experiencia vivida durante tres días finalizados por una
clausura a la que acuden un gran grupo de cursillistas jóvenes
y veteranos, quienes reviven el momento en que una vez concluyeron su
cursillo al escuchar las vivencias de encuentro con Cristo de los nuevos
cursillistas.
Podemos
decir que dicha vivencia es personal, intransferible y única,
hay que vivirla para entenderla.
Al tratar
de definir lo que es un cursillo diremos que es un curso breve e intenso
que se desarrolla con un método, en el cual por medio de un conjunto
de aportes de orden natural y sobrenatural se pretende alcanzar, con
la gracia de Dios, los siguientes puntos:
1.
Grabar en el interior del cursillista la vivencia de la fe de la Religión
Católica, por medio de la asimilación de la siguiente
verdad: "somos hijos de Dios, hermanos de Cristo, herederos del
cielo y templos vivos del Espíritu Santo".
2. Vivencia de un cristianismo verdadero centrado en el amor a Dios
y al prójimo.
3. Proporcionar los medios necesarios para una mejor vida Cristiana:
mediante la piedad, el estudio y la acción.
4. Despertar en el cursillista una vida apostólica.
La fuerza
del movimiento radica en la vivencia del cristianismo y de los momentos
de encuentro después del cursillo que se dan en la reunión
de grupo y en la Ultreya, en los encuentros a nivel parroquial, diocesano,
nacional y mundial.
Si desea
conocer más sobre este movimiento o bien estás interesado
en realizar un Cursillo puedes comunicarte con...
Lic.
Hipólito González Flores
Presidente Diocesano del MCC
Amado Nervo 456
San Luis Potosí, S.L.P.
Tel 8 13 20 93