La Acción Católica
está formada por seglares
que se han comprometido a vivir plenamente inmersos
en la problemática social (presencia en el mundo de hoy...)
para, desde dentro,
conocer y comprender las urgencias pastorales
y evangelizarlas en comunión con todo el pueblo de Dios.

Puebla expresa esta vocación de los Seglares en la frase ya conocida:

"Ser hombres de Iglesia en el corazón del mundo
y hombres del mundo en el corazón de la Iglesia" (P. 786).

 

Dejando la larga historia de este gran y fecundo movimiento eclesial, digamos que la Acción Católica en estos momentos, se encuentra en fase de renovación desde la Eclesiología de la Iglesia Particular (es decir, la Iglesia Diocesana).


La Acción Católica, según los más recientes documentos, tiene que ser una experiencia personal y comunitaria, al mismo tiempo para hacer posible un laicado adulto, formado y comprometido; un Organismo que articule a los Laicos de forma estable y asociada en el marco de la Iglesia particular y muy especialmente debe dinamizar la vida de la Parroquia.

La Acción Católica está al servicio de la Diócesis para dinamizar junto con la Jerarquía diversos sectores de evangelización, siempre en comunión con nuestro Arzobispo y el Presbiterio de nuestra Iglesia Particular, inmerso y trabajando siempre de acuerdo al Plan Diocesano de Pastoral.

Hay cuatro aspectos que mueven a la Acción Católica y son:



- su aspecto evangelizador

- el protagonismo de los laicos

- su formación en comunidad

- su misión asociada al ministerio pastoral diocesano.

 

La Espiritualidad de la Acción Católica tiende a desarrollar una fe madura, consciente y comprometida, fundamentada en la confrontación existencial del mensaje evangélico con la vida cotidiana.

La Acción Católica tiene varias ramas para acompañar las personas a lo largo de toda su vida:

 
- UFCM
(agrupa a mujeres adultas);
 
- ACIM
(agrupa a jóvenes);

- JCFM
(agrupa a mujeres jóvenes);
 
- UCM
(agrupa a hombres adultos);
 
- MEP
(agrupa a jóvenes estudiantes y profesionistas de uno y otro sexo);
- MEAC
(agrupa a enfermeras).

- ACAN
(agrupa a adolescentes y niños);

 

Una de las actividades primordiales de la Acción Católica es la ayuda económica y espiritual que se ha dado ininterrumpida para los seminaristas.

La diferencia de la Acción Católica y el resto del apostolado seglar no está tanto en el quehacer sino en el encargo que recibe por voluntad expresa de la Jerarquía, y en sus fines y en el cómo se realiza este quehacer que la Acción Católica quiere realizar en colaboración estrecha, estable, permanente y organizada con la Jerarquía, concretada en cada iglesia particular; en este sentido, la nueva Acción Católica se define claramente desde los ámbitos nacional, diocesanos, y en apertura a los ámbitos rurales en general.

 

En resumen la Acción Católica encuentra su razón de ser al servicio de la evangelización y el compromiso, particularmente en la Iglesia local, desde una clara promoción del laicado, en especial en nuestra Iglesia potosina como Unión Femenina Católica Mexicana en la promoción integral de la mujer adulta, contamos con otros grupos como Madres Jóvenes, Movimiento Rural y Tercera Edad.

Dentro de la formación propiamente dicha se sigue el método de ver, juzgar y actuar. Una de las claves de la Acción Católica es la apertura y conocimiento de la realidad; fidelidad a Jesucristo y a su Evangelio desde el compromiso con la Jerarquía y dentro del Plan Diocesano de Pastoral.