LA VICARIA EPISCOPAL
DE VIDA CONSAGRADA
(De
los Estatutos de la Vicaría de la Vida Consagrada)
Los Obispos y Superiores/as Mayores reunidos en la LXI Asamblea General
del Episcopado Mexicano, en orden a estudiar y aplicar la Exhortación
Vita Consecrata, vieron conveniente apoyar, en su servicio pastoral,
a la Vida Consagrada, no sólo con el Vicario Episcopal, sino
con una Vicaría, haciendo esta propuesta: "Integrar en cada
Diócesis la Vicaría para la Vida Consagrada con personas
consagradas, especialmente con presencia femenina".
La Iglesia
comunión y misión se refleja cada vez más en lo
que se llama "comisiones o equipos eclesiales" que están
conformadas por las diversas vocaciones en la Iglesia, o sea: ministros
ordenados, personas consagradas y fieles laicos (cfr. VC 53).
Así
como en otros niveles de Iglesia, vgr. Dicasterios de la Santa Sede,
Departamentos del CELAM y Comisiones de la CEM, en algunas Diócesis
de México se ha venido formando y estructurando esta forma eclesial
de servicio.
La Vicaría
Episcopal para la Vida Consagrada es un organismo de servicio para la
misma Vida Consagrada que, como don para toda la Iglesia, a ésta
compete cuidarla y promoverla. (cfr. MR 10, 54; VC 2, 3, 46,49; EA 43).
La Vicaría
para la Vida Consagrada se entiende jurídicamente a partir del
oficio eclesiástico del Vicario Episcopal, dado por el Obispo
en su Diócesis.
El Vicario
Episcopal, ante la pluralidad y cantidad de personas consagradas, comparte
su responsabilidad con otras personas, para una animación y servicio
más cualificados.
El Vicario
Episcopal, nombrado por el Obispo, tiene autoridad ordinaria vicaria,
según los términos en que el mismo Obispo se la haya otorgado.
El Vicario Episcopal puede delegar su autoridad, en todo o en parte,
y por consiguiente delegar a otras personas en el servicio encomendado.
(cfr. Cc 477,1; 131, 1-2; 479, 2-3;137,1).
IDENTIDAD
1) La
Vicaría Episcopal para la Vida Consagrada es un organismo eclesial
integrado por ministros ordenados, personas consagradas y laicos que,
presidido por el Vicario Episcopal para la Vida Consagrada, participa
y colabora directamente en la animación y promoción integral
de la Vida Consagrada en la Iglesia Diocesana.
2) Es
un Organismo eclesial que acoge y promueve el carisma de la Vida Consagrada
como un don integrante de la vida eclesial y que beneficia a toda la
Diócesis.
3) Es un Organismo eclesial que presta ayuda a las personas consagradas,
a fin de favorecerlas en su desarrollo y misión, según
su propio carisma, en comunión con el Pueblo de Dios y sus Pastores,
y abrirlas a perspectivas espirituales y pastorales en armonía
con el Plan Diocesano de Pastoral.
INTEGRANTES
1) El Vicario Episcopal, después de escuchar a los miembros de
la Vida Consagrada, nombrará a los integrantes de la Vicaría.
2) Los integrantes de la Vicaría han de ser:
a)
Personas que conozcan y valoren la Vida Consagrada y la Iglesia diocesana.
b) Personas que representen a las diversas formas de Vida Consagrada:
contemplativa, apostólica, institutos seculares, sociedades
de vida apostólica, vírgenes consagradas y nuevas formas
que surjan.
c) Personas representativas del campo en que desarrollan su misión
y Organismos de Vida Consagrada instituidos en la Diócesis:
pastoral parroquial, educativa, de salud, catequética...; CIRM
local...
d) Fieles laicos/as que desde su especialidad puedan prestar algún
servicio cualificado a la Vida Consagrada.
3) El
Vicario Episcopal ejerce su misión durante el tiempo que el Obispo
determine. Los otros miembros de la Vicaría son nombrados por
períodos de tres años, pudiendo ser reelegidos según
el criterio del Vicario Episcopal, cuidando la continuidad de la Vicaría.
FUNCIONES
1) La
Vicaría Episcopal fomenta en la Diócesis el conocimiento,
el aprecio y animación de la Vida Consagrada en sus diversas
modalidades.
2) Propicia
la relación y comunión de la Vida Consagrada con el Obispo,
con el Presbiterio, con los fieles laicos y entre los mismos consagrados/as.
3) Integra
a las comunidades religiosas y demás personas consagradas en
la elaboración y ejecución del Plan Diocesano de Pastoral.
4) Favorece
la inserción y participación de los consagrados/as en
la vida y en la pastoral de la Diócesis de acuerdo a su propio
carisma.
5) Favorece
y respeta la fidelidad al carisma propio de cada Instituto religioso.
6) Favorece
la relación con la CIRM local, para un trabajo conjunto y organizado.
7) Favorece
que personas consagradas participen en los diferentes espacios de comunión
y de pastoral en el Pueblo de Dios.
8) Atiende
a las necesidades y peticiones de las comunidades.
9) Apoya
la formación de las personas consagradas en sus diversas etapas.
10) Atiende
de manera especial a la Vida Contemplativa para que realice plenamente
su estilo de vida y su misión específica.
11) Atiende
y anima a los miembros de los Institutos Seculares según su propio
carisma, y les promueve en su inserción y misión en el
mundo.
12) Integra
la promoción vocacional de la Vida Consagrada a la pastoral vocacional
diocesana.
13) Cuida
que en el Seminario Diocesano se imparta Teología de la Vida
Consagrada y que en las casas y centros de formación para consagrados/as
se imparta la Teología del Sacerdocio ministerial y de la Iglesia
Particular.
14)
El Obispo diocesano podrá ampliar o limitar estas funciones en
su mandato al Vicario Episcopal.
