2007

FELICITACION A LA PARROQUIA DE SANTA GERTRUDIS EN VILLA JUAREZ

1.- Parroquia de Santa Gertrudis: ¡Alégrate!

En nombre de la Arquidiócesis te felicito por este feliz aniversario de tus 125 años de vida. Vive la fiesta, llena de alegría, porque Dios te ha bendecido y ha hecho muchas obras de salvación a lo largo de tu historia.

La fiesta cristiana es la máxima expresión de toda fiesta humana. Donde hay amor gozoso, allí se celebra la fiesta. Toda fiesta es un “si” a la vida y la fiesta cristiana es un “si” a Jesucristo que está en el centro de nuestra fe. Jesús resucitado hace de la vida humana una fiesta continua. Por eso, el centro de la celebración de nuestro aniversario es esta Eucaristía, enla que celebramos, con Cristo, el pasado glorioso de esta parroquia, su presente que les desafía y ofrece oportunidades nuevas y se proyecta con esperanza ilusionada y comprometida hacia su futuro.

La fiesta cristiana nos iguala a todos, nos hace reencontrarnos a nosotros mismos y reencontrar a los demás en un clima de amistad y fraternidad, de fe y de alabanza. Su fiesta de aniversario nace del corazón creyente de esta comunidad parroquial que se alegra por todos los acontecimientos guiados por el Espíritu divino, que es Espíritu de vida, de alegría y de fiesta.

Vive tu fiesta, querida parroquia de Santa Gertrudis, recordando a tu fundador, D. Nicanor Corona, tercer Obispo de la Iglesia potosina, que la gobernó de 1874 a 1883, tiempos difíciles para la Iglesia en México. Alégrate por tus 33 párrocos y déjame pronunciar los nombres de cada uno para que los recuerdes con amor y gratitud: Nemesio López, Jesús María Colunga, Gregorio Cisneros, Emilio Lira, Jorge Rodríguez, Mariano Córdova, Jorge Rodríguez, Esteban Carmona, Ernesto Oyagure, Victoriano Reyna, Baltasar Nieto, Pedro Torres, Ramón González, Darío Sánchez, Macario Guzmán, Tiburcio Ruiz, José Guadalupe Castillo, Porfirio Del Campo, Jesús Contreras, Simón Maldonado, Alfonso Sosa, Gregorio Romo, Juan Ortiz, Jesús Contreras, Pedro Izaguirre, Juan Antonio Benítez, Ranulfo Mendoza, Alvaro Rivera, Moisés Morones, Isidro Guzmán, Erasmo Valero, Carlos Flores. Además, muchos sacerdotes que desempeñaron el oficio de Vicarios parroquiales. Cada uno es y ha sido un regalo de Dios a esta parroquia y cada uno hizo presente a Cristo, Buen Pastor, dando su vida por sus feligreses. ¡Dios les recompense a todos!

Vive tu fiesta de aniversario en un abrazo fraterno y en una hermosa expresión de comunión eclesial con cada una de tus 18 comunidades: Villa Juárez, Joya de Luna, El Tepozán, Tanquito de Banda, Mezquites Grandes, Mezquites Chicos, S. Francisco del Camino, Tepetate, Labor San Diego, El Matorral, Palo Seco, Santo Domingo, La Gavia, El Carrizal, Las Fincas, Buenavista, Guaxcamá, Puerta del Río. Que cada una se sienta valorada en su historia y manera de ser, en su vida de fe, en sus ilusiones y anhelos apostólicos.

Felicidades por este tiempo jubilar que hoy terminas; por todas las actividades que realizaste para prepararte para tu fiesta de aniversario: la misión, las peregrinaciones al templo parroquial de todas las comunidades, primeras comuniones, confirmaciones, matrimonios colectivos y el novenario. Además, recibiste, como regalo de la Iglesia y del Papa los dones de la Indulgencia plenaria y de la Indulgencia parcial, a lo largo de tu jubileo.

2.- Parroquia de Santa Gertrudis: ¡Da gracias al Señor!

Éstos son tiempos de ingratitudes. No sabemos agradecer ni a Dios ni a los hombres. Es necesario entrar en la escuela de nuestros antepasados que tenían un vivo sentido de la gratitud. Sólo quien tiene un corazón pobre, necesitado y humilde sabe agradecer hasta el detalle más pequeño.

Querida parroquia de Santa Gertrudis, este es tu día de acción de gracias a Dios y a todos los constructores de tu historia civil y religiosa.

Hoy, la Palabra de Dios te invita a dar gracias haciendo tuyos los sentimientos del profeta Isaías y del pueblo de Israel: “Voy a recordar la misericordia del Señor, y a cantar sus alabanzas, por todo lo que ha hecho por nosotros… El Señor mismo fue su salvador en todas sus desgracias; no les envió ni un ángel ni un mensajero, sino que él en persona los salvó. Los rescató, lleno de amor y de clemencia, los tomó y los llevó en sus brazos, como lo ha hecho siempre” (Is. 63, 7-9).

Esta palabra también se cumple en ustedes. El profeta reflexiona sobre las relaciones entre Dios y su pueblo, e insiste sobre el amor y las beneficios que Dios ha hecho a su pueblo y la respuesta de infidelidad del pueblo. Recuerda las grandes hazañas del Señor y prorrumpe en un canto de acción de gracias que tiene su eco en el salmo 137: “Te doy gracia, Señor, de corazón… Te cantaré delante de tus ángeles… Te daré, Señor, las gracias por tu fidelidad por tu amor… Siempre que te invoqué, tú me escuchaste y me diste valor”.

Oye también, querida parroquia, el modo de dar gracias de Jesucristo a su Padre celestial; aprende de él la gratitud humilde y gozosa, aprende de su oración de alabanza: “Jesús exclamó: ¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! ¡Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien! (Mt. 11, 25).

Repasando, este día, tu historia de 125 años, dale gracias a Dios por su misericordia, por sus muchas bendiciones y acciones paternales y prométele servirle con alegría y amarlo con todo el corazón; reconoce sus beneficios que de su bondad has recibido y prométele servirlo con fortaleza, alegría y renovado entusiasmo.

3.- Parroquia de Santa Gertrudis: ¡Comprométete! ¡Renueva tu compromiso evangelizador hacia el futuro!

No hay fiesta cristiana sin compromiso. Hay que unir la fiesta y el esfuerzo, la fiesta y la lucha por el Evangelio.

Querida parroquia: Entiende tu vida y tu historia como un regalo y gracia de Dios pero también como tarea comprometida, con fe, con optimismo, con amor. Sé muy bien que tu proyecto hacia el futuro es caminar con Cristo, al ritmo de la comunidad diocesana, viviendo la sincera y permanente conversión a Dios y construyendo una nueva sociedad con la práctica de la solidaridad.

Te aliento, con mucho cariño, a cumplir con tu plan de conversión y solidaridad, formando agentes de pastoral, armonizando el triple ministerio de la Iglesia, de profético, litúrgico y de caridad, impulsando la catequesis presacramental y organizando e impulsando la pastoral social. Te deseo perseverancia y éxito en esta empresa evangelizadora para tu futuro próximo. ¡Será el mejor fruto de este feliz aniversario!

4.- ¡Santa Gertrudis, la Grande, tu celestial patrona, te proteja y sea tu modelo!

Ella, como ustedes saben, comenzó su camino de conversión, en su primera revelación. Desde entonces, se entregó con plena conciencia y toda deliberación a la conquista de la perfección y de la unión con Dios y se dedicó al estudio de la santa Biblia. Su corazón fue como cera en la que el Señor Jesús imprimió su sello y las huellas de sus cinco llagas. Y algo muy importante: prefería interrumpir su dialogo con Jesús antes que olvidarse de las obligaciones más pequeñas de amor para con el prójimo. ¡En verdad, ella es un verdadero ejemplo de conversión y solidaridad! A ella le encomendamos la vida de cada uno de ustedes, la de sus sacerdotes y laicos comprometidos, particularmente, la vida de todos los pobres y alejados de esta comunidad parroquial.

¡Muchas felicidades, querida parroquia de Santa Gertrudis! Déjame terminar con estas palabras del Papa Juan Pablo -que otras veces he utilizado- a la Iglesia en América. “El Señor pasa hoy a tu lado. Te llama. En esta hora de gracia, pronuncia de nuevo tu nombre, renueva su alianza contigo. ¡Ojalá escuchases su voz, para que conozcas la dicha verdadera y plena, y entres en su descanso! (Discurso inaugural del Santo Padre. IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano). ¡Muchas felicidades!

Villa Juárez, S.L.P., Febrero 23 de 2007.

+Luis Morales Reyes
Arzobispo de San Luis Potosí.