2005
HOMILIA:
JORNADA EUCARISTICA DE LOS JOVENES
“HEMOS VENIDO A ADORARLE”
SEAN ADORADORES DEL UNICO DIOS
1.
Exhortación: “Contemplar, alabar, adorar”.
+ Juan Pablo
II: “Espero mucho de ustedes, jóvenes. Lleven al encuentro
con Jesús oculto bajo las especies eucarísticas todo el
entusiasmo de su edad, de su esperanza, de su capacidad de amar”
(MND, 30)
+ “La
Eucaristía es verdaderamente una ventana del cielo que se abre
sobre la tierra. Es un rayo de gloria de la Jerusalén celestial,
que penetra en las nubes de nuestra historia y proyecta luz sobre nuestro
camino” (E. de E. 19)
+ “¿Qué
más podía hacer Jesús por nosotros? Verdaderamente,
en la Eucaristía nos muestra un amor que no conoce medida”
(E. de E. 11)
+ Jesús
la noche en que iba a ser entregado dijo: “Esto es mi cuerpo,
que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía (...) Este
cáliz es la nueva alianza que se sella con mi sangre. Hagan esto
en memoria mía siempre que beban de él” (1Cor.
11,23-26)
+ Jesús
dijo: “Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de
este pan, vivirá para siempre (...) El que come mi Carne y bebe
mi Sangre, tiene vida eterna (...) permanece en mí y yo en él”
(Jn. 6,51-56)
2.
Reflexión.
Benedicto
XVI: (Discurso
en la bienvenida, en un barco sobre el Rhin, 18 agosto)
+ “Quisiera
decir a todos insistentemente: Abran su corazón a Dios. Déjense
sorprender por Cristo. Denle el derecho a hablarles. Abran las puertas
de su libertad al amor misericordioso de él. Presenten sus alegrías
y sus penas a Cristo, dejando que él ilumine con su luz la mente
de ustedes y toque con su gracia el corazón de ustedes”.
+ “La
felicidad que buscan, la felicidad que tienen derecho a saborear, tiene
un nombre, un rostro: el de Jesús de Nazaret, oculto en la Eucaristía”.
+ “Quien
deja entrar a Cristo en la propia vida no pierde nada, nada, absolutamente
nada de lo que hace la vida libre, bella y grande. ¡No! Sólo
con esta amistad se abren de par en par las puertas de la vida”.
+ “Estén
plenamente convencidos: Cristo no quita nada de lo que hay de hermoso
y grande en ustedes, sino que lleva todo a la perfección para
la gloria de Dios, la felicidad de los hombres y la salvación
del mundo”.
+ “El
encuentro con Jesucristo les permitirá gustar interiormente la
alegría de su presencia viva y vivificante, para testimoniarla
después en su ambiente”.
(Homilía
durante la misa en la explanada de Marienfeld, 21 agosto)
+ “El
Cuerpo y la Sangre de Cristo se nos dan para que también nosotros
mismos seamos transformados. Nosotros mismos debemos llegar a ser Cuerpo
de Cristo, sus consanguíneos”.
+ “No
se dejen disuadir de participar en la Eucaristía dominical y
ayuden también a los demás a descubrirla. Comprométanse
a ello, ¡vale la pena!”
+ “Quien
ha descubierto a Cristo debe llevar a otros hacia él. Una gran
alegría no se puede guardar para uno mismo. Es necesario transmitirla”.
+ “Ayuden
a los jóvenes a descubrir la verdadera estrella que nos indica
el camino: Jesucristo. Tratemos nosotros mismos de conocerlo cada vez
mejor para poder guiar también, de modo convincente, a los demás
hacia él”.
+ “¡Caminemos
con Cristo y vivamos nuestra vida como verdaderos adoradores de Dios!”
3.
Compromisos que manan de la Eucaristía.
+ Los propone
nuestro Plan de Pastoral: Iglesia comunidad, Iglesia misionera, Iglesia
solidaria. (nn. 121 y 122)
+ Los confirma Juan Pablo II en la Carta Apostólica "Mane
Nobiscum Domine".
- Un solo
pan, un solo cuerpo. "La Eucaristía es fuente de la
unidad eclesial y, a la vez, su máxima manifestación.
Es comunión fraterna, cultivada por una espiritualidad de comunión
que nos mueve a sentimientos recíprocos de apertura, afecto,
comprensión y perdón. Un solo corazón y una sola
alma” (nn. 21 y 22). S. Pablo dice a los Corintios: “El
pan es uno y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo
cuerpo, porque todos comemos del mismo pan”.
- “La
Eucaristía no sólo proporciona la fuerza interior para
la misión, sino también, en cierto sentido,
su proyecto. La Eucaristía es un modo de ser que pasa de Jesús
al cristiano y, por su testimonio, tiende a irradiarse en la sociedad
y en la cultura”. (n. 25)
- “La
Eucaristía no sólo es expresión de comunión
en la vida de la Iglesia; es también proyecto de solidaridad
para toda la humanidad. El cristiano que participa en la Eucaristía
aprende de ella a ser promotor de comunión, de paz y de solidaridad
en todas las circunstancias de la vida”. (n. 27)
San Luis
Potosí, S.L.P., 30 de octubre de 2005.
+ LUIS MORALES REYES
Arzobispo de San Luis Potosí
