2005
HOMILIA:
JORNADA EUCARISTICA DE LOS LAICOS
“NO PODEMOS VIVIR SIN EUCARISTIA”
1.
Exhortación: “Contemplar, alabar, adorar”.
+ Juan Pablo
II: “Todos vosotros, fieles laicos, descubrid nuevamente el
don de la Eucaristía como luz y fuerza para vuestra vida cotidiana
en el mundo, en el ejercicio de la respectiva profesión y en
las más diversas situaciones. Descubridlo sobre todo para vivir
plenamente la belleza y la misión de la familia”.
+
Palabra de Dios: “Mientras cenaban, Jesús
tomó un pan, pronunció la bendición, lo partió
y se lo dio a sus discípulos diciendo: Tomen: esto es mi cuerpo.
Y tomando en sus manos una copa de vino, pronunció la acción
de gracias, se la dio, todos bebieron y les dijo: Esta es mi sangre,
sangre de la alianza, que se derrama por todos” (Mc. 14,22-26)
+ “Yo
soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá
para siempre (...) El que come mi Carne y bebe mi Sangre, tiene vida
eterna (...) permanece en mí y yo en él”(Jn.
6,51-56)
2.
Reflexión.
+ La Eucaristía
es el corazón y la cumbre de la vida de la Iglesia, pues en ella
Cristo asocia su Iglesia y todos sus miembros a su sacrificio de alabanza
y acción de gracias ofrecido una vez por todos en la cruz a su
Padre; por medio de este sacrificio derrama las gracias de la salvación
sobre su cuerpo, que es la Iglesia. (cfr. CIC 1407)
+ En la Eucaristía,
el Señor se entrega a nosotros con su cuerpo, su alma y su divinidad,
y nosotros llegamos a ser una sola cosa con él y entre nosotros.
+ Por eso,
nuestra respuesta a su amor debe ser concreta, debe expresarse en una
auténtica conversión al amor, en el perdón, en
la acogida recíproca y en la atención a las necesidades
de todos.
+ La Eucaristía
se transforma en el manantial de la energía espiritual que renueva
nuestra vida de cada día y renueva así también
el mundo en el amor de Cristo.
+ Aquí
cada uno puede plantearse unas preguntas personales:
- ¿Qué
lugar ocupa la Eucaristía en mi vida?
- Si puedo participar en la misa cada día, ¿realizo un
esfuerzo sincero para hacerlo?
- ¿Considero la misa como el momento supremo de mi jornada para
adorar a Dios, proclamar su grandeza, ofrecerle mi alabanza y mi acción
de gracias, y pedirle perdón por mis pecados y por los de los
demás?
- ¿Deseo ardientemente encontrarme con Jesús en la sagrada
comunión?
- ¿Qué es para mí la misa dominical?
- ¿Tengo presente la fuerza que infunde para dar testimonio cristiano,
para animarnos unos a otros en la práctica de la fe y cantar
con alegría al Señor, unido a los demás?
- ¿Es la misa dominical el momento en el que ofrecemos a Dios
nuestras alegrías, nuestra salud, nuestra unidad familiar, nuestro
éxito en los estudios, o en el trabajo o en la profesión,
nuestras amistades, y la alegría serena al ver realizarse nuestros
proyectos?
3. Compromisos que manan de la Eucaristía.
+ Los propone
nuestro Plan de Pastoral: Iglesia comunidad, Iglesia misionera, Iglesia
solidaria. (nn. 121 y 122)
+ Los confirma Juan Pablo II en la Carta Apostólica "Mane
Nobiscum Domine".
- Un solo
pan, un solo cuerpo. "La Eucaristía es fuente de la
unidad eclesial y, a la vez, su máxima manifestación.
Es comunión fraterna, cultivada por una espiritualidad de comunión
que nos mueve a sentimientos recíprocos de apertura, afecto,
comprensión y perdón. Un solo corazón y una sola
alma” (nn. 21 y 22). S. Pablo dice a los Corintios: “El
pan es uno y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo
cuerpo, porque todos comemos del mismo pan”.
- “La
Eucaristía no sólo proporciona la fuerza interior para
la misión, sino también, en cierto sentido, su
proyecto. La Eucaristía es un modo de ser que pasa de Jesús
al cristiano y, por su testimonio, tiende a irradiarse en la sociedad
y en la cultura”. (n. 25)
- “La
Eucaristía no sólo es expresión de comunión
en la vida de la Iglesia; es también proyecto de solidaridad
para toda la humanidad. El cristiano que participa en la Eucaristía
aprende de ella a ser promotor de comunión, de paz y de solidaridad
en todas las circunstancias de la vida”. (n. 27)
San Luis Potosí, S.L.P., 29 de octubre de 2005.
+ LUIS MORALES REYES
Arzobispo de San Luis Potosí
