1.5 RESTAURACION Y DECORACIÓN: DON LUIS MORALES REYES, SEGUNDO ARZOBISPO DE SAN LUIS.

Pero el tiempo no detiene su inexorable marcha y va dejando siempre las huellas de su paso. Por eso al término del milenio, del siglo, y en la alborada del año 2000, la Catedral Potosina entró en una fase intensa de restauración. El Sr. Arzobispo D. Luis Morales Reyes impulsó este proyecto, como un regalo a nuestra Iglesia en San Luis Potosí que cumplió ciento cincuenta años de haber sido fundada, en agosto de 2004.

Para llevar a cabo dicho proyecto fue organizado un Patronato de apoyo conformado por ciudadanos generosos de esta ciudad los cuales, encabezada por el Sr. Arzobispo y las Autoridades Civiles, acudieron a la U.A.S.L.P. quien a través de la Facultad del Hábitat elaboró un serio estudio y propuso un plan integral de trabajo para intervenir este edificio.

Una gran cantidad de personas se hicieron solidarias al cooperar para que las obras de restauración avanzaran a buen ritmo. Los sacerdotes de nuestra Arquidiócesis ayudaron a promover entre sus fieles el amor a la Catedral y se unieron a esta causa realizando algunas colectas. Parece ser que todos comprendieron el significado espiritual, social e histórico que la Catedral encierra en sí y de que se trataba de la obra arquitectónica religiosa más importante que tenemos los potosinos en el centro de la cuidad.

Del Gobierno Estatal y Municipal, se recibieron sustanciales, (los cuales ascendieron aproximadamente a 18,480.00), con los que se pudieron solventar el arreglo de las dos torres incluyendo la fachada principal, que luego fueron protegidas con una malla para que éstas se conservarán limpias. También quedó arreglada la fachada sur y está lista una parte de la nueva instalación eléctrica para iluminar las torres y las fachadas del templo, incluyendo la fachada oriente en la cual también se ha trabajado.

Se intervinieron las azoteas para garantizar que el problema de la humedad no se trasmine al interior, y al mismo tiempo se restauró y consolido la decoración de la pintura mural en el intradós de las bóvedas.

Se recuperaron los dorados que anteriormente tuvieron los pilares y los arcos. En una época éstos fueron repintados imitando el color de la cantera, pero se descubrió que la decoración oculta que está en verdes, azules, rojos y beige hacen un todo con la ornamentación del intradós y la cúpula; pero eso se limpiaron integrándoseles hojas de oro hasta que recuperaron toda la fuerza de su belleza.

Al ciprés y a los altares también se les repusieron los dorados, luciendo el interior con un nuevo sistema de iluminación. Se han restaurado de igual modo la sacristía, las imágenes de los santos y algunas pinturas colocadas en el templo y oficinas. Cabe decir que todo lo que hasta ahora realizado por aprobado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Finalmente señalo que el día cuatro del pasado mes de Mayo, fueron bendecidas e inauguradas por el Señor Arzobispo, las nuevas oficinas de la Catedral situadas en la calle de Morelos 620. Los trabajos se iniciaron en el mes de marzo del año pasado. Estos trabajos también fueron solventados con las aportaciones de las autoridades estatales y municipales (9,500.00) y con los donativos mensuales de muchos bienhechores, así como con las colectas que los sacerdotes llevaron a cabo en sus parroquias.

Esto, que parecía un sueño, se fue logrando poco a poco, gracias al empeño amoroso de muchísimas personas de buena voluntad; a todos ellos un sencillo pero profundo reconocimiento y nuestra profunda gratitud.

El trabajo aún no ha terminado, quedan pendientes de restaurar la cúpula, la capilla del Santísimo, la fachada sur, y dorar la capilla de San Luis Rey, el altar de la Santísima trinidad, el cancel principal, el púlpito, las molduras del coro, el barandal y los blandones, Queda también aún pendiente la intervención del piso la adquisición del nuevo mobiliario (Carta pastoral con motivo de su Jubileo Episcopal, del 12 de febrero de 1896). La obra de restauración concluirá probablemente el próximo año, 2005.