Pbro.
José Manuel López Facundo
1.-
NOTICIA HISTORICA SOBRE LAS RESTAURACIONES DE LA CATEDRAL
1.1.- INTRODUCCIÓN
El Canónigo
Lic. Don José María Guajardo iniciaba el sermón
de la dedicación de la Catedral, el 20 de Enero de 1866, con
estas palabras: Aunque en todo lo que sucede en el mundo, siempre
se deja ver de una manera admirable la mano amorosa y sabia de la Providencia
que alcanza de un extremo a otro con fortaleza, y lo dispone todo con
suavidad, hay acontecimientos en que se hace palpar, por decirlo así,
de un modo tan singular y extraordinario, que no es posible que dejen
de excitarse en el corazón de los que los reciben favores tan
distinguidos las más vivas emociones de amor y gratitud.
Esto es precisamente
lo que ahora celebramos, la presencia bondadosa, a lo largo de ya ciento
cincuenta años, del Dios de la misericordia entre nosotros, su
pueblo, que formamos parte de la Iglesia potosina. Centro indiscutible
de este jubileo ha sido sin duda la invitación de nuestro Pastor
al encuentro, personal y comunitario, con el Cristo Vivo, Señor
de la vida y de la historia. Encuentro expresado en la Visita Pastoral
a la diócesis, en la oración y en la súplica confiada,
y sobre todo en la realización de la Gran Misión.
Entre todas
las actividades jubilares, una en especial es el motivo de la presente
reflexión: la restauración de nuestra Iglesia
Catedral. El título de la misma refleja lo que este
hecho significa: ante todo un signo sensible del amor de nuestro Arzobispo
por su templo. Deteriorado por el paso de los años, era necesario
entonces que esta Iglesia, lugar privilegiado del culto y de la fe de
los potosinos, estuviera engalanada para festejar este imborrable acontecimiento.
Así
pues, presento a continuación algunas notas sobre la importancia
de nuestra Catedral, pretendiendo responder también al porqué
del restaurar este edificio rico en experiencias y vivencias de fe,
esperanza y caridad.
