ARQUITECTURA
Fachada.
De
cantera rosa. sufrió algunas modificaciones a principios de siglo,
cuando se construyó la torre norte. Los cubos de las torres se
cubrieron con cantera, en el frente; se arreglaron los marcos de las
mismas, se corrigieron los nichos, etc.
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La
fachada presenta una interesante modalidad barroca... Dividiendo
en cinco panes el conjunto, se adelantan los dos contrafuertes;
a los lados de ellos quedan los cubos de las torres, y en el centro,
la puerta principal.
La
ornamentación se carga, principalmente, en contrafuertes
semiexagonales. Estos, verticalmente están divididos por
dos series de columnas salomónicas que enmarcan los nichos,
seis en cada contrafuerte.
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| El
M.I. Sr. Montes de Oca retiró las doce estatuas de piedra
de los Apóstoles, que eran de piedra y defectuosas, y adornó
los nichos con las actuales, de mármol Carrara. |
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Las
esculpieron allá mismo los Hnos. Biagi, y son copia de las
colosas estatuas barrocas existentotes en el interior de la Basílica
de San Juan de Letrán, en Roma, aunque de menores proporciones,
se colocaron en noviembre de 1906. |
Arriba
de la puerta mayor se encuentra el ventanal y sobre él, un medallón
ovalado. Este ocupa el lugar que antes estaba el Escudo de Armas de
la Ciudad. Encierra una leyenda que, traducida, reza: Pío Papa
LX 31 de agosto de 1854 elevó esta iglesia Potosina a la dignidad
de Catedral.
Más
arriba se encuentra el reloj, que data de 1866. y en la cima el gracioso
templete de las campanas del mismo, que cubre, además, una escultura
en piedra de Ntra. Señora.
Las hermosas
torres barrocas, de tres cuerpos, columnas salomónicas y cupulillas
cubiertas con azulejos, integran el conjunto. La torre del norte, toda
de cantera gris, fue construida para 1910. copiando la del sur, que
es de cal y canto, que data de 1730.
La torre
sur, en su base, está a 1877 mts. sobre el nivel del mar y a
22° 09' 10" latitud norte y 100°581 38" longitud oeste.
El estilo
-opina el erudito crítico de arte Dr. D. Francisco de la Maza-
es el barroco salomónico en su fachada central, pero en la lateral.
que parece un ensayo de las formas viejas con las nuevas, se plantea
una columna que hace escuela fuera de San Luis. Es la audaz columna
dividida en tercios; el primero es una selva de acantos con niños
-pequeños Adanes inocentes- que juegan. El segundo lleva una
moldura Helicoidal que da el movimiento giratorio salomónico;
v el tercero es un gracioso petatillo que la remata antes del Capitel.
Parecidas columnas harán en sus catedrales los artífices
de Zacatecas y Aguascalientes, v aún el maestro del Colegio de
Guadalupe integra en el imafronte de la iglesia formas y símbolos
que se disparan hacia el norte y que surgieron en la Plaza Real de San
Luis.
Interior.
Gracias
a las inteligentes mejoras que en esta Catedral se efectuaron, ofrece
una vista armoniosa, elegante y artística.
| El
interior está dividido en tres naves: la central, con ocho
bóvedas, y las dos laterales, con siete. Las tres naves llegan
hasta el muro de la calle de Morelos, donde las laterales tienen
sendas puertas. |
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Las
bóvedas se asientan sobre unas pesadas pilastras, cuyo
efecto lo atenúa la ornamentación de sus caras,
que las hace ágiles.
La antigua decoración de 1896, obra de los italianos Claudio
Molina v Giuseppe Compiani (decorador éste de algunos palacios
en Constantinopla. Rusia. Alejandría y California), fue
restaurada en 1954, por el decorador Francisco Ramírez.
Se respetó únicamente la decoración de las
bóvedas, renovándose la pintura.
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A
los muros se les dio un color claro y se raspó toda la
cantera de los pilares, arcos, y altares que estaba pintada. Así,
al mismo tiempo que se dejó al descubierto la magnífica
cantera y se dio luminosidad al ambiente.
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Los altares
-Principal y laterales-, fueron totalmente transformados cuando se convirtió
el templo en catedral. Los actuales cuadran perfectamente con el conjunto,
exceptuando el del Santísimo Sacramento, de insincera y antiestética
imitación gótica.
En
las pilastras, del lado de las naves laterales, se colocaron en 1910
las estaciones del Vía Crucis, preciosos relieves en mármol
de Carrara.
Entrando,
a la derecha, está la Capilla de la SAM. V. de Guadalupe, dedicada
a ella por el M. I. Sr. Barajas. El M.I. Sr. Montes de Oca la restauró
en 1896, al conmemorarse el primer aniversario de la coronación
de la Guadalupana en el Tepeyac.
En
el altar se ve una buena imagen de la Sma. V. De Guadalupe; en el muro
interior izquierdo un buen cuadro de la Madonna de Gubbio. obra del
italiano Gaetano Alessandri. Esta pintura la obsequió S. S. Pió
IX al Ilmo. Sr. Montes de Oca el día en que, en 1871, personalmente
lo consagró obispo. Abajo del cuadro, una lapida conmemorativa
del primer centenario del nacimiento de tan ilustre prelado; ella cubre
el nicho donde, desde el 7 de septiembre de 1921. descansan sus restos.
Falleció en New York el 18 de agosto del mismo año y fue
traído en seguida a esta su Catedral.
Afuera
de la capilla, en el muro que forma ángulo con la puerta de ella,
el sepulcro del Sr. Lic. D. Primo Feliciano Velázquez. Humanista,
historiador, periodista, académico de la Historia y de la Lengua,
fallecido en esta Ciudad el 19 de junio de 1953; sus restos fueron trasladados
a este lugar el 4 de Julio de 1967 y después del funeral litúrgico,
depositados en este sitio. Talló el relieve José Biagi.
A
la vuelta de este mismo muro se encuentra el sepulcro y monumento del
M.I. Sr. Montes de Oca. Es un hermoso mausoleo en estilo renacimiento
de mármol de Carrara y estuco. En el centro la lápida
con la inscripción:
IGNACIO
MONTES DE OCA Y OBREGON
PRIMER OBISPO DE TAMAULIPAS
NOVENO DE LINARES
CUARTO DE SAN LUIS POTOSI
DESEANDO REPOSAR ETERNAMENTE
DONDE ACOSTUMBRABA CELEBRAR
EL SANTO SACRIFICIO
CONSTRUYO
PARA SI PROPIO ESTE SEPULCRO
EN EL AÑO XXVI DE SU EPISCOPADO
R. I. P.
NACIOEL XXVI DE JUNIO DE MDCCCXL
FUE CONSAGRADO EL XII DE MARZO
DE MDCCCLXXI
FALLECIOEL XVIII DE AGOSTO DE MCMXXI
Inmediatamente
arriba, dentro del ovalo, un busto de la Sma, Virgen. Los adornos, elegantes
festones y trofeos, con los atributos de la poesía, hermosean
el conjunto. Remata el monumento en un busto del prelado, esculpido
por Giulio Todolini, escultor romano.
Continuando
por la misma nave y formando ángulo con este mausoleo, está
el Altar de San Amonio. Más adelante, pasando la puerta lateral,
el Altar de San Pedro; en seguida el del Sagrado Corazón y del
Santo Cristo; a continuación, en el muro, una hermosa pintura
de la Inmaculada, de J. P. Morlette; adelante está la entrada
a la Sacristía; enfrente, el órgano tubular, construido
en Guadalajara por los hermanos Francisco y Fermín Orríza,
1866, totalmente restaurado en 1971 y reinaugurado con un recital el
17 de agosto del mismo año, y una buena escultura o Crucifijo:
en la última parte del muro, una copia de la Transfiguración,
de O. Moracelli, la famosa pintura de Rafael, cuyo original se encuentra
en la Pinacoteca Vaticana.
Se pasa
al coro. Atrás del altar, la entrada a las nuevas criptas; en
el fondo, alrededor, las sillas de los señores capitulares y
en los muros unas buenas pinturas al óleo.
En la
nave norte encontramos, a la altura del presbiterio, el altar de las
Ánimas o de San Francisco- de Paula luego, el de Ntra. Sra. del
Rosario, y en seguida el del Smo. Sacramento. Finalmente, se ve el altar
de la Virgen de los Dolores.
Formando
ángulo con éste, se halla el monumento sepulcral de los
tres primeros obispos potosinos. Hace juego con el del Ilmo. Sr. Montes
de Oca, quien lo construyo. Es de mármol y estuco, neoclásico.
En el
centro, dentro del arco, la lápida con la dedicatoria: El cuarto
obispo de San Luis a sus tres predecesores. Inmediatamente arriba, el
medallón de bronce con el retrato del primer obispo, D. Pedro
Barajas; sobre la cornisa, una cabeza de Cristo en agonía; a
un lado, el busto en yeso del segundo obispo, el potosino D. Manuel
del Conde. Y al otro lado, el del tercero, D. Nicanor Corona. Remata
el monumento el escudo de la ciudad, coronado por una mitra y sostenido
por dos ángeles.
Atrás
del monumento, en el recinto de la capilla anexa, se encuentran los
restos de los tres prelados supradichos, cuyas cenizas se depositaron
aquí, trasladadas de la antigua cripta, en 1954.
A la
vuelta está la capilla de San Luis Rey de Francia. En el altar,
una escultura del Santo, Patrono de la Ciudad, obsequiada por el H.
ayuntamiento a mediados del siglo pasado, obra del Mariano Perrusquía.
En el
muro interior, los restos de los tres primeros obispos y sus respectivas
lápidas, con estas leyendas:
ILMO.
SR. D.
PEDRO BARAJAS Y MORENO
LAGOS, JAL., 1o. DE NOV. DE 1795
+ 30 DE DIC. DE 1868
R. I. P.
ILMO. SR. LIC. D.
MANUEL DEL CONDE
Y BLANCO
SAN LUIS POTOSL S. L. P.
16 DE FEBRERO DE 1816
+21 DE JUN DE 1872
R. 1. P.
ILMO.
SR. D. NICANOR CORONA
Y ELIZARRARAS
VALLE DE SANTIAGO. N. L.
7 DE ENERO DE 1825
+ 27 DE FEBRERO DE 1883
R. I. P.
| En
la nave principal, al pie de las dos primeras pilastras, las esculturas
de San Sebastián y de San Luis Rey de Francia, ambas de procedencia
francesa, de la Maison Raffl, de París. |
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El cimborrio
o cúpula destaca por su magnifico artesonado interior, tachonado
de florones dorados, perfectamente distribuidos. En los arcos torales
se ven los bustos de los cuatro Evangelistas, relieves colocados en
sendos medallones sobredorados.
| El altar
mayor está formado por un bonito ciprés de mampostería;
tiene dos cuerpos; en el primero el manifestador, y en lo alto,
la imagen de Ntra. Sra. de la Expectación, obra de Perrusquía.
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| Ella
es la titular de la iglesia desde que estaba en pie el segundo templo.
A su altar venia el Ayuntamiento, el 18 de diciembre - cuando se
celebra su festividad-, bajo mazas y medio uniforme, desde que en
1665 la juró la ciudad por patrona. |
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Frente
al ciprés se ve la mesa del altar, y abajo una hermosa escultura
de San Sebastián. Es copia de la que existe en las Catacumbas
de San Sebastián, en Roma, cuyo autor es Giorgetti, discípulo
de Bernini. El Ilmo. Sr. Montes de Oca trajo de Roma esta escultura,
labrada por un discípulo de Casanova tuvo un precio entonces,
de $10,000.00.
Sacristía.
Allí se guardan los ornamentos, más objetos preciosos.
Hav varias pinturas: la de San José, los Siete Sacramentos, de
Páez, Santo Domingo, Señor de la Columna, San Nicolás
de Bari, de Nicolás Rodríguez Juárez, Santa Rosa,
de Patricio Moflete, un óleo representando al Pbro. Ambrosio
Rivera de Peredo, quien dirigió las obras de la transformación
de Catedral. Entre los retratos al óleo de los obispos, destaca
el del M.I. Sr. Montes de Oca, del italiano Erulo Eroli.
En la
parle posterior de la Catedral, por Morelos, están las bien enmarcadas
puertas y el ventanal central, con la inscripción, en éste,
que recuerda las obras de la transformación de la antigua Parroquia:
Se comenzó la obra el día 1º. de julio de 1855 y
se concluyó en 20 de enero de 1866.
