LA POSTMODERNIDAD

Oportunidades y retos

Objetivo: ofrecer un panorama general de las principales notas del fenómeno postmoderno al mismo tiempo que se abren líneas de acción para el quehacer filosófico.

Punto de partida: hoy vivimos un tiempo de búsquedas, de crisis (muchas de las antiguas certezas ya no responden al momento presente), las grandes instituciones de la sociedad intentan replantear su función orientadora (el estado, la escuela, la familia, la iglesia, etc.) en la sociedad.

Presupuestos: conviene aclara que en ningún lugar del mundo existen individuos modernos o postmodernos en toda su pureza conceptual. De cierta manera la aproximación que haremos al fenómeno postmoderno tiene que ver con lo que Max Weber llamaba tipos ideales.

De cierta manera los intelectuales “toman nota” (y en ocasiones lo dicen de forma sofisticada) de lo que observan en los diversos ámbitos “del hombre de la calle”.

Por otra parte, para abordar lo que se ha dado en llamar postmodernidad es necesario que pasemos revista por los principales postulados de la modernidad. Ya que la postmodernidad se presenta no como lo que viene “después de” (o una “superación de”) la modernidad; más bien nos instala en la modernidad misma, formando parte de ella desde un estado de ánimo melancólico y nostálgico por su legitimidad perdida (J. F. Lyotard); por tanto no corresponde a un estado ulterior en sentido lineal o cronológico, sino que habla de la disolución de las categorías modernas (G. Vattimo) a través de la crítica al pensamiento occidental.

MODERNIDAD Y PROYECTO

Se dice que la modernidad “es el proyecto de emancipación humana que se abre con la Ilustración, la Revolución Francesa y se continua con la Revolución Industrial” (Alfonso Ibáñez).

Algunas de las características de la modernidad

Rompimiento con la tradición. Proceso de secularización. Espíritu autónomo e independiente. Carácter progresivo del proceso histórico (implica una marcha lineal ascendente de la humanidad). El camino de la ciencia y la razón para llegar a la verdad de las cosas. Despliegue de la razón instrumental. Ciencia y técnica elementos centrales. Énfasis especial en el trabajo y dominio del mundo.

Proyecto
Hombre emancipado por la razón científico – crítica. Responsable del destino propio y ajeno en una sociedad democrática. Con igual oportunidad en el enriquecimiento. Adulto y autónomo por la educación.

Críticos de la modernidad o los maestros de la sospecha
Marx, Freud y Nietzsche advierten de los peligros del culto a la razón, al mismo tiempo que cuestionan la transparencia de la misma.

Consecuencias del proyecto
La experiencia refuta el proyecto, el cual no ha generado lo que prometió. La razón ahora se tendrá que escribir con minúsculas, porque no lo puede todo, ahora se habla de un saber aproximado, tentativo.

POSTMODERNIDAD Y PROYECTO

“Simplificando al máximo se tiene por ‘postmoderna’ la incredulidad respecto a los metarrelatos”. J. F. Lyotard.

La postmodernidad, vendría a ser una especie de incredulidad, desengaño y rechazo ante las grandes promesas incumplidas de emancipación de la humanidad. Ante los “metarrelatos” cuya finalidad “es legitimar las instituciones y las prácticas sociales y políticas, las legislaciones, las éticas, las maneras de pensar (…) La apertura de un nuevo mercado no anuncia que la humanidad continúe enriqueciéndose. La escuela no forma nuevos ciudadanos. ¿Con qué legitimación contamos para continuar el desarrollo?”. Lyotard.

Algunas características de la postmodernidad

“Pensamiento débil” (G. Vattimo) en oposición a la metafísica, al pensamiento universal, impositivo y dominante.

Se cuestiona la concepción de Historia “moderna”, que lleva consigo la idea de Progreso y de un sujeto que es centro o protagonistas de estas “meta-historias”.

Bajo esta perspectiva se da una aceptación de la pérdida de fundamentos o principios sobre la ciencia, moral, antropología, etc.

“El hombre postmoderno y su ¿proyecto?”

Rescata su individualidad en un contexto de masificación. Supremacía de la experiencia sobre la razón. Escéptico y acrítico. Mentalidad pragmática operacional. Acepta las micro-historias. Visión fragmentada de la realidad. Etc.

¿Proyecto?

Multitud de pequeños proyectos, aislados, sin coherencia para ser leídos como unidad.

PRINCIPALES POSTULADOS DE
LA “ERA POSTMODERNA”

Luis González Carvajal

Fin de la idea de progreso.
El fin de la historia.
Hedonismo y resurrección de la carne.
De Prometeo a Narciso.
La vida sin imperativo categórico.
Declive del imperio de la razón.
Imperio de lo débil, de lo “light”.
Nihilismo sin tragedia.
El individuo fragmentado.
De la tolerancia a la indiferencia.

ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DEL
“HOMBRE POSTMODERNO”

Luis González Carvajal

Tiene experiencia de un mundo duro, pero tiene poca esperanza de cambiarlo.
Rescata su individualidad frente a la masificación de la sociedad moderna.
Aislado, carente de relaciones, refugiado en su vida privada.
Rechaza los “grandes relatos”.
Respeta las diferencias (aceptación de una realidad plural), y proclama el derecho a existir del “otro”.
Visión fragmentada. Mentalidad pragmática operacional.
Renuncia al compromiso. Alérgico a las instituciones.
La figura en la que se le puede representar: Narciso (Gilles Lipovesky).

ASPECTOS POSITIVOS
DEL HOMBRE POSMODERNO

Recupera lo mejor de cada experiencia.
Vive intensamente el momento.
Se guía por la sensibilidad.
Busca ser auténtico, distinto.
En constante búsqueda de sí mismo.
Se rebela ante los valores que el hombre debe vivir.
Vale la espontaneidad vs la norma.
Quiere ser autor de sus propias decisiones.
No le bastan las teorías, hay que experimentar, vivir.
Valoración hacia la persona. Vale uno por ser único, por ser persona.
Están contra el Capitalismo salvaje.
Pluralismo cultural.
Hombres que luchan por sus derechos humanos.
Búsqueda del diálogo entre diferentes.

ASPECTOS NEGATIVOS
DEL HOMBRE POSMODERNO

Individualismo exagerado.
Vive superficialmente, vive sin reflexionar lo que hace.
Huye del compromiso (cultura light).
Marcada secularización.
No hay grandes proyectos comunes ni utopías.
Busca el aislamiento. Se refugia en la TV, la computadora, etc.
Sentido relativista de la vida: “nada está mal”.
Desconfianza a la tradición, a la experiencia pasada.
Eclecticismo en sus creencias.
No cree en el amor absoluto.
Sufre de soledad.
Vive lo que no elige, se le termina por imponer la vida.
Desconfía de la razón.
No se preocupa por el futuro.

Algunas críticas a la Postmodernidad

José María Mardones mantiene cautela y sospecha ante las “propuestas postmodernas”. Al pensador español le parece que hay cierta confusión en la manera de implementar un “nuevo estilo de vida”; éste puede legitimar el actual sistema; advierte que tras el “programa postmoderno” se esconde una propuesta de hombre.

Mauricio Beuchot, filósofo mexicano, señala que la reacción postmoderna al univocismo de la modernidad cae en un equivocismo que se vive como “crisis del conocimiento en las ciencias sociales”, “imposibilidad para interpretar la realidad” y muerte del sujeto y debilitamiento de la metafísica”.

Elementos que valoran de la postmodernidad

José María Mardones: Refutación, disgusto y cuestionamiento a la modernidad. Valiosa la deconstrucción de la razón occidental dominante. Posibilidad para los Nuevos Movimientos Sociales. Invitación a la vivencia de “la filosofía de la mañana”. Reconocimiento de nuestro lenguaje limitado. Respeto hacia lo Absoluto.

Mauricio Beuchot: Es sana la reacción hacia la razón que pretendía decir las cosas de manera definitiva. El dominico invita a dialogar con la postmodernidad desde la analogía que no se reduce a univocidad (modernidad) ni a equivocidad (postmodernidad), es semejanza según algún respecto, pero predomina en ella la diferencia y la unidad es proporcional.

POSIBILIDADES PARA LA FE CRISTINA

Concluyo esta presentación señalando tres posibilidades que José María Mardones encuentra en este talante postmoderno para la vivencia de una fe más auténtica:

Actitud más contemplativa, que se abre al REGALO, a la GRATUIDAD.

Apertura a la REALIDAD, dejarnos sorprender, que cada día sea nuevo y diferente.

Favorecer y recuperar la experiencia simbólica.