APARECIDA
Documento conclusivo

V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe
13 al 31 de Mayo del 2007


Primera parte:

LA VIDA DE NUESTROS PUEBLOS HOY

Los obispos subrayan que se han reunido con la luz del Señor Resucitado y con la fuerza del Espíritu para un propósito:

- impulsar la acción evangelizadora de la Iglesia, de modo que todos los bautizados seamos discípulos y misioneros de Cristo, Camino, Verdad y Vida.

Expresan alegría y gratitud por la presencia del Papa, por la oración de los creyentes y resaltan que se sienten en comunión con los discípulos misioneros que les han precedido (3).

Nos recuerdan las condiciones en que llegó el evangelio a estas tierras y la importancia de la presencia de María (en sus diversas advocaciones) (4).

Y cómo la Iglesia, desde sus inicios en este continente ha experimentado luces y sombras (5).

La realidad, de contrastes, es acogida como un don, desde la belleza de sus tierras hasta la riqueza de las personas, pueblos y culturas. Sobre todo el don de la “perla preciosa” (Jesucristo) (6).

Para nuestros pueblos, afirman los obispos, la principal riqueza es la fe en Dios amor y la tradición católica que se manifiesta en la piedad popular y en la conciencia de la dignidad de la persona (7).

Esta V Conferencia se propone:

Custodiar y alimentar la fe del pueblo de Dios y recordar a los bautizados que están llamados a ser discípulos y misioneros en este período de la historia que presenta tantos desafíos (desconcierto por situaciones políticas y de elementos ajenos a la tradición cristiano-católica) (10).

Hacen un urgente llamado a confirmar, renovar y revitalizar la novedad del Evangelio, desde el encuentro personal y comunitario con Jesucristo, esto exige hombres y mujeres nuevos, discípulos de Jesucristo (11).

Sin este fundamento la fe católica quedaría reducida a normas y prohibiciones, a prácticas de devoción fragmentadas y a una participación ocasional en los sacramentos. Alertan contra “el gris pragmatismo de la vida cotidiana de la Iglesia” (12).

Varios países de América Latina se preparan a celebrar el bicentenario de su independencia.

La Iglesia, que camina en estos países, está urgida a fortalecer su identidad católica, pues el “tesoro más rico del Continente es la fe en Dios amor” (13).

Sólo así nuestros pueblos podrán afrontar el riesgo de una cultura sin Dios e incluso contra Dios, para que pueda ser el Continente de la esperanza y del amor.

Este es el reto de la Iglesia: mostrar la capacidad para promover y formar discípulos y misioneros, éste es el mejor servicio que la Iglesia tiene que ofrecer (14).

Los obispos, cierran esta introducción del documento exhortándonos a:

-no tener miedo (15)
-a caminar infundiendo esperanza y consuelo (16),
-a vivir la alegría que se funda en el Misterio Pascual de Jesucristo (17),

Pues conocer a Jesucristo es nuestro gozo; seguirlo una gracia y transmitir este tesoro un encargo que el Señor nos ha confiado.


Capítulo 1
LOS DISCÍPULOS MISIONEROS

• Acción de gracias a Dios
• La alegría de ser discípulos y misioneros de Jesucristo
• La misión de la Iglesia es evangelizar

Tres ideas principales de este capítulo.

A) La fe en Cristo nos ayuda a ver la realidad con ojos de discípulos y misioneros.
B) Gracias a Dios Padre que Cristo nos ama, nos llama a ser sus hijos y colaboradores, nos da su Palabra, nos da los Sacramentos, especialmente la Eucaristía, nos ha dado a la Virgen María.
C) Conocer a Jesús es el mejor regalo, por eso estamos alegres y queremos que esta alegría llegue a todos, especialmente los más necesitados.


Frases importantes:

a) “Si no conocemos a Dios en Cristo y con Cristo, toda la realidad se convierte en un enigma indescifrable”. (22)
b) “Llevamos la imagen del primer Adán, pero estamos llamados a realizar la imagen de Jesucristo, nuevo Adán.” (27)
c)“La alegría del discipulado es un antídoto frente a un mundo atemorizado por el futuro y agobiado por la violencia y el odio.” (29)

Capítulo 2
MIRADA DE LOS DISCÍPULOS MISIONEROS SOBRE LA REALIDAD

La realidad que nos interpela como discípulos y misioneros.

• Los pueblos de América Latina viven hoy una realidad marcada por cambios que afectan profundamente sus vidas, por eso es necesario discernir los signos a la luz del Espíritu Santo (33)

• La novedad de estos cambios, es que tienen un alcance global con matices y diferencias que afectan al mundo (la globalización) (34)

• Sin una percepción clara del misterio de Dios, se vuelve opaco el designio amoroso y paternal de una vida digna para todos los seres humanos (vida digna) (35)

• Nuestras tradiciones culturales ya no se transmiten de una generación a otra con la misma facilidad que en el pasado (pérdida de tradiciones culturales). Los medios de comunicación han invadido todos los espacios y todas las conversaciones, introduciéndose también en la intimidad del hogar. Esto hace que la gente busque el sentido de la vida ahí donde nunca podrá encontrarlo (la influencia de los medios de comunicación) (39)

• Por ello los cristianos necesitamos recomenzar desde la contemplación de Cristo la revelación de la vocación humana y su sentido. “Sólo quien conoce a Dios, conoce la realidad y puede responder a ella de modo adecuado y realmente humano.” (41 y 42)

Situación sociocultural

• Vivimos un cambio de época, cuyo nivel más profundo es el cultural. Se desvanece la concepción integral del ser humano, su relación con el mundo, con Dios; aquí está precisamente el gran error de las tendencias dominantes de este siglo (44)

• “Quien excluye a Dios de su horizonte, falsifica el concepto de la realidad y sólo puede terminar en caminos equivocados y con recetas destructivas.”

Una manifestación muy clara de esta cultura es el “individualismo”

• Se verifica, a nivel masivo, una especie de nueva colonización cultural por la imposición de culturas artificiales (45)

• Los cambios culturales han modificado los roles tradicionales de varones y mujeres a veces por vías equivocadas (49)

• Se legitima que los deseos se vuelvan felicidad. Como solo se necesita lo inmediato, la felicidad se pretende alcanzar con bienestar económico y satisfacción hedonista (hedonismo y materialismo) (50)

Situación económica (60- 65)

• La globalización como un logro de la familia humana favorece el acceso a nuevas tecnologías, mercados y finanzas y al mismo tiempo se manifiesta como la profunda aspiración del género humano a la unidad. …Así mismo también puede correrse el riesgo de los grandes monopolios de convertir el lucro en valor supremo. “La globalización debe regirse también por la ética, poniendo todo al servicio de la persona humana.”

• Promover una globalización diferente que esté marcado por la solidaridad, la justicia y el respeto a los derechos humanos.

• Hay que contemplar el rostro de los que sufren. “Una globalización sin solidaridad afecta negativamente a los más pobres. No sólo es ya la explotación y opresión sino algo nuevo: la exclusión social.”

• Con mucha frecuencia se subordina la preservación de la naturaleza al desarrollo económico con daño a la biodiversidad (66)

• El objeto de la economía es moralmente correcto si está orientado al desarrollo del hombre y de la sociedad (69)

• Las causas de la migración son diversas y están relacionadas con la situación económica (la violencia, la pobreza, la falta de oportunidades y desarrollo profesional) (73)

Dimensión socio-política

• No basta una democracia fundada en lo electoral sino participativa y basada en el respeto de los derechos humanos.
“Una democracia sin valores, se vuelve fácilmente una dictadura y termina traicionando a su pueblo.” (74)

• Existe un desencanto, especialmente en los jóvenes, por la política, sobre todo por la democracia, pues sólo hace promesas y no se cumplen (76)

• La vida social se está deteriorando gravemente por la violencia en sus diversas formas (crimen organizado, narcotráfico, etc.) (78)

Biodiversidad, ecología, Amazonia y Antártica

• La naturaleza ha sido y continúa siendo agredida. La tierra fue depredada. Las aguas están siendo tratadas como si fueran una mercancía negociable por las empresas (84)

• “No permitamos que nuestro mundo sea una tierra cada vez más degradada y degradante”. (87)

Presencia de los pueblos indígenas y afro americanos en la Iglesia.

• Hoy, los pueblos indígenas y afros, están amenazados en su existencia física, cultural y espiritual; en sus modos de vida; en sus identidades, en su diversidad, en sus territorios y proyectos (90)

• La migración, forzada por la pobreza, está influyendo profundamente en el cambio de costumbres, de relaciones e incluso, de religión (91)

• Nuestro servicio pastoral a la vida plena de los pueblos indígenas exige anunciar a Jesucristo y denunciar las situaciones de pecado y las estructuras de muerte (95)

Situación de nuestra Iglesia en esta hora histórica de desafíos (99)

De los esfuerzos pastorales que han dado fruto a pesar de las persecuciones y la muerte de algunos miembros de la Iglesia son destacables algunos:

• La animación bíblica y la asimilación del Magisterio.
• La renovación litúrgica y la religiosidad popular en especial la piedad Eucarística y Mariana.
• Trabajo y testimonio de algunos sacerdotes, diáconos y laicos.
• El esfuerzo por una renovación parroquial como lugar de encuentro con Cristo.
• El valor de la doctrina social de la Iglesia como luz para transformar la realidad.
• Reacción ante el materialismo con una búsqueda de espiritualidad, de oración y de mística que expresa la gran sed de Dios.

Existen también sombras que hay que mencionar:

• El aumento de sacerdotes y religiosas se aleja cada vez más del crecimiento poblacional.
• Se percibe un cierto debilitamiento de la vida cristiana en la sociedad y de la propia pertenencia a la Iglesia Católica.
• Percibimos una evangelización con poco ardor y sin nuevos métodos ni expresiones.
• En la evangelización y la catequesis en la pastoral en general, persisten lenguajes que significan poco para la cultura actual, en especial para los jóvenes.
• El problema de las sectas, a las cuales se van muchos que abandonan la Iglesia.
• El alejamiento de muchos católicos de la vida de acuerdo al evangelio. (100)

Segunda parte:
La vida de Jesucristo en los discípulos misioneros

Capítulo 3: “La alegría de ser discípulos misioneros para
anunciar el Evangelio de Jesucristo”

* Los discípulos de Jesús, reconocemos en Él, al más grande evangelizador.
* El es el verdadero camino al Padre
* Somos misioneros para proclamar el Evangelio, y con Él anunciar:

La buena nueva
de la dignidad humana

* La persona humana fue creada a imagen y semejanza de Dios:
* Libre, con derechos y deberes,
* Con inteligencia y capacidad para amar.
* Esta dignidad la debemos:


- Proteger
- Cultivar
- Promover


La buena nueva de la vida:

* Llegar a descubrir el valor sagrado de la vida desde su inicio hasta su término.

* Subjetivismo hedonista VS entregar la vida.

* Individualismo VS vivir y caminar juntos.

* Exclusión VS defender los derechos de débiles.

* Muerte VS presentar la vida plena

* Una vida sin sentido VS vida íntima con Dios

* La vocación, la libertad y la originalidad son dones de Dios, para plenitud y servicio del mundo.

La buena nueva de la familia

* Patrimonio de la humanidad.
* Escuela de fe, palestra de valores.
* De ella recibimos la vida, en ella se nace y se crece.
* Los padres deben tomar nueva conciencia de su responsabilidad en la formación integral de los hijos.

La actividad humana
El Trabajo

* En la belleza de la creación resplandece el trabajo como participación y servicio.
* Jesús el carpintero dignificó al trabajador y al trabajo.
* El trabajo garantiza la libertad y la dignidad.
* Es la clave de toda cuestión social.

La actividad humana
Ciencia y Tecnología


• Han contribuido a prolongar la expectativa de vida y su calidad
• No tienen respuesta a las grandes interrogantes de la vida.
• Esta situación abre oportunidades a la Teología para interactuar con las ciencias.
Del destino universal de los bienes
y Ecología

• La Creación es manifestación del amor de Dios.
• Nos ha sido entregada para que la cuidemos y transformemos.
• El destino universal de los bienes exige solidaridad.
• El no buscar el equilibrio que Dios estableció, es un atentado contra la biodiversidad y la vida.
• El discípulo misionero debe:


* Contemplarla
* Cuidarla
* Utilizarla
* Respetarla

El Continente
de la Esperanza y del Amor

• Agradecemos a Dios, porque:
* La mayoría de los latinoamericanos están bautizados.
* Ha hecho de este continente un espacio de comunión y comunicación
* Podemos mirar el futuro con esperanza y alegría

“SOLO DE LA EUCARISTÍA BROTARÁ LA CIVILIZACIÓN DEL AMOR QUE TRANSFORMARÁ LATINOAMERICA Y EL CARIBE, PARA QUE ADEMAS DE SER EL CONTINENTE DE LA ESPERANZA, SEA TAMBIEN EL CONTINENTE DEL AMOR”. (Benedicto XVl)


Capítulo 4:
LA VOCACIÓN DE LOS DISCÍPULOS MISIONEROS A LA SANTIDAD

Llamados al seguimiento de Jesucristo:

Dios Padre nos llama a participar de su vida y de su gloria. Hace suyo un pueblo — Israel — y mediante él nos revela su proyecto de vida. (129)
• Jesús invita a
encontrarnos con Él y a que nos vinculemos estrechamente con Él. Sus discípulos descubren que no fueron ellos los que escogieron a su Maestro, fue Cristo quien los eligió.
• No fueron llamados para
algo sino para Alguien. (131)
• Jesús revela el tipo de vinculación que Él ofrece y espera de los suyos: es una vinculación de permanencia, como la parábola de la Vid y los Sarmientos.
(132)
• Nos pide una
unión íntima con Él. (133)
• La respuesta a su llamada exige imitar al Buen Samaritano, nos da la orden de
hacernos prójimos, especialmente con los que carecen de bienes. (135)

Configurados con el maestro

• El discípulo debe dar una respuesta consciente y libre para entregarse a Él. El Espíritu Santo nos ayuda a identificarnos con Jesús. (136)
• El testimonio de caridad fraterna
será el primer y principal distintivo del cristiano. (138)
• Hoy contemplamos a Cristo tal como nos lo transmiten los Evangelios; debemos
aprender su mensaje y su estilo de vida para poderlo seguir. (139)
• La Virgen María nos recuerda que la belleza del ser humano está en el vínculo de amor con la Trinidad, y que
la plenitud de nuestra libertad está en la respuesta positiva que le damos. (141)

Enviados a anunciar
el Evangelio del Reino de vida

• Durante su vida y su muerte en la cruz, Jesús permanece fiel a la voluntad del Padre. (143)
• Todo discípulo debe ser misionero. Cumplir el encargo
de anunciar el Evangelio del Reino. No es una tarea opcional, es la extensión testimonial de la misma vocación. (144)
• Aumenta el sentido de pertenecer a Cristo, aumenta el afán de comunicar el don de ese encuentro.
(145)
• Jesús salió al encuentro de las personas de origen diferente. A todos los invitó a seguirlo.
Hoy sigue invitando a todos a seguirlo, a encontrar en Él el amor misericordioso del Padre. (147)

Animados por el Espíritu Santo

• Una vez resucitado, Jesús comunicó su Espíritu vivificador a los suyos. (149)
• A partir de Pentecostés, la Iglesia experimenta de inmediato los dones y carismas del Espíritu Santo que facilitan la evangelización. Es el Espíritu Santo en la Iglesia quien forja misioneros decididos y valientes como Pedro. (150)
• La Iglesia continúa la obra del Mesías, abriendo para el creyente las puertas de la salvación. El Señor sigue derramando hoy su Vida por la labor de la Iglesia que continúa la misión que Jesucristo recibió de su Padre. (151)
• Jesús nos transmitió las Palabras de su Padre y es el Espíritu quien recuerda a la Iglesia las palabras del Hijo. (152)
• Esta realidad se refuerza y se hace presente y vivifica a través de los sacramentos: Bautismo y Confirmación. La Eucaristía es principio y el proyecto de misión del cristiano. (153)


Capítulo 5

LA COMUNIÓN DE LOS DISCÍPULOS MISIONEROS EN LA IGLESIA
Llamados a vivir en comunión:

• El fundamento está en la vida Trinitaria.
• No hay discipulado sin comunión.

Lugares eclesiales para la comunión.

• La Diócesis, lugar privilegiado de la comunión.
• La Parroquia, comunidad de comunidades.
• Comunidades eclesiales de base y pequeñas comunidades.
• Las Conferencias Episcopales y la comunión entre las Iglesias.

Discípulos misioneros con vocaciones específicas.

• Los obispos:
discípulos misioneros de Jesús Sumo Sacerdote.
• Los presbíteros:
discípulos misioneros de Jesús Buen Pastor.

Identidad y misión de los presbíteros

• Los párrocos, animadores de una comunidad de discípulos misioneros.
• Los diáconos permanentes, discípulos misioneros de Jesús servidor.
• Los fieles laicos y laicas, discípulos y misioneros de Jesús, Luz del mundo.
• Los consagrados y consagradas, discípulos misioneros de Jesús Testigo del Padre.

Los que han dejado la Iglesia para unirse a otros grupos religiosos.

Ejes en los que se ha de poner especial cuidado:

• La experiencia religiosa.
• La vivencia comunitaria.
• La formación bíblico-doctrinal.
• El compromiso misionero de toda la comunidad

Diálogo ecuménico e interreligioso.

• Diálogo ecuménico para que el mundo crea
• Relación con el judaísmo y diálogo interreligioso.

CAPÍTULO 6

EL ITINERARIO FORMATIVO DE LOS DISCÍPULOS MISIONEROS
(240 – 346)

* 6.1 Una espiritualidad trinitaria del encuentro con Jesucristo.

* 6.2 El Proceso de formación de los discípulos y misioneros.

* 6.3 Iniciación a la vida cristiana y Catequesis permanente.

* 6.4 Lugares de formación para los discípulos misioneros.


6.1 Una espiritualidad trinitaria del Encuentro con Jesucristo

* Una auténtica propuesta de encuentro con Jesucristo debe establecerse sobre el sólido fundamento de la Trinidad – Amor (240)


6.1.1 El encuentro con Jesucristo consiste en reconocer la Presencia de Jesucristo y seguirlo

*¿Dónde te encontramos de manera adecuada para “abrir” un auténtico proceso de conversión, comunión y solidaridad?

*¿Cuáles son los lugares, las personas, los dones que nos hablan de ti, y nos ponen en comunión contigo y nos permiten ser discípulos y misioneros tuyos? (244 – 245)

6.1.2 Lugares de encuentro con Jesucristo

* La Iglesia, nuestra casa (246), la Sagrada Escritura (247); la Lectio Divina (249); la Sagrada Liturgia (250); la Eucaristía (251); vivir el domingo (252); vivir según el domingo (253); la Reconciliación (254); la oración personal y comunitaria (255); la comunidad viva en la fe y en el amor fraterno (256); en los pastores, en los que luchan por la paz y la justicia; en los pobres, afligidos y enfermos (257).

6.1.3 La Piedad Popular

* Precioso tesoro de la Iglesia católica que hay que promover y proteger; es un catolicismo fundamentalmente inculturado (258).

* Expresiones: Fiesta, novenas, danzas, vía crucis (259); no es una espiritualidad de masa; debe estar en contacto con la Biblia y con los sacramentos. Esto es purificarla (262)

* En ella se contiene y expresa un intenso sentido de la trascendencia, una capacidad espontánea de apoyarse en Dios y una verdadera experiencia de amor teologal (263), es expresión de sabiduría sobrenatural (264).


6.1.4 María, Discípula y Misionera

* Es la discípula perfecta del Señor (266)

* es artífice de comunión (268)

* crea comunión y educa a un estilo de vida compartida y solidaria (272)


6.1.5 Los Apóstoles y los Santos

* Sobre todo Pedro, Pablo y Juan (273); también San José (274) y los demás apóstoles (275)


6.2 EL PROCESO DE FORMACIÓN DE LOS DISCÍPULOS Y MISIONEROS

* Jesús, el Maestro, formó personalmente a sus Apóstoles y Discípulos. Cristo nos da el método: “Vengan y vean” (Jn. 1, 39), “Yo Soy el Camino, la Verdad y la Vida (Jn. 14, 6).

* Con el podemos desarrollar las potencialidades que están en las personas y formar discípulos y misioneros (276); el discípulo es alguien apasionado por Cristo, a quien reconoce como el Maestro que lo CONDUCE Y ACOMPAÑA

6.2.1 Aspectos del Proceso

Cinco aspectos fundamentales:

a) Encuentro con Cristo; él es quien llama
b) La Conversión
c) El Discipulado
d) La Comunión: no puede haber vida cristiana sino en comunidad: Familia, Parroquia, la Vida Consagrada, las Cebas;
e) La Misión que ES INSEPARABLE DEL DISCIPULADO (278).

6.2 CRITERIOS GENERALES

* Se requiere una formación integral, kerigmática y permanente (279);

* Atenta a dimensiones diversas: Cinco aspectos fundamentales:

a) Humana y comunitaria
b) Espiritual
c) Intelectual
d) Pastoral
e) Misionera (280)

* Respetuosa de los procesos: en la Diócesis, el eje central, deberá ser un proyecto orgánico de formación, aprobado por el Obispo … teniendo en cuenta TODAS las fuerzas vivas de la Iglesia Particular (281)

* Debe contemplar el acompañamiento de los discípulos … se requiere CAPACITAR a quienes pueden acompañar espiritual y pastoralmente a otros (282)

* Una formación en la Espiritualidad de la acción misionera y en la docilidad al impulso del Espíritu (284)


6.3 INICIACION DE LA VIDA CRISTIANA Y CATEQUESIS PERMANENTE

* I C es la manera práctica de poner en contacto con Jesucristo y de iniciar en el discipulado (288)

* Propuestas: Iniciar con el Kerigma (289), luego la CATEQUESIS MISTAGÓGICA (290); la parroquia debe asegurarla.

* La catequesis tiene carencias: Falta de preparación de los catequistas, falta de empeño de los párrocos y otros responsables (296); AL requiere una catequesis adecuada (297); debe ser permanente y no sólo ocasional (298); debe ser integral (299); apropiada (300); María: Verdadera educadora de la fe (300)

6.4 LUGARES DE FORMACIÓN PARA LOS DISCIPULOS MISIONEROS

* LA FAMILIA: Primera escuela de la fe, espacio de comunión y pequeña Iglesia (302) es importante el papel de los papás (303)

* LAS PARROQUIAS: Son células vivas de la Iglesia, lugar de encuentro y experiencia con Cristo y con la Iglesia (304); debe ser lugar de formación permanente (306)

* PEQUEÑAS COMUNIDADES ECLESIALES:
Son lugares para la Nueva Evangelización (307), ámbito propicio de la escucha de la Palabra (308), deben tener una espiritualidad sólida (309), son fuente segura de vocaciones al sacerdocio (310)

* LOS MOVIMIENTOS ECLESIALES Y LAS NUEVAS COMUNIDADES:

Son don del Espíritu Santo para la Iglesia (311), constituyen un valioso aporte en la realización de la Iglesia Particular y oportunidad para que muchos alejados se encuentren con Cristo (312).


6.4.5: LOS SEMINARIOS Y CASAS DE FORMACIÓN RELIGIOSA:

Importancia de la Pastoral Vocacional (314 – 315); son espacios privilegiados, escuela y casa para la formación de discípulos y misioneros (316), esfuerzo de los formadores (317) debe darse una esmerada selección de los candidatos (318); es necesario un proyecto formativo que ofrezca un proceso integral (319), amor tierno y filial a María (320)

LOS SEMINARIOS Y CASAS DE FORMACIÓN RELIGIOSA

* Formación humana, madurez y celibato (321), sana libertad y responsabilidad personal (322); formación intelectual seria y profunda: Filosofía, Teología y Misionología, obediencia y conciencia de ser discípulos en comunión, formación inculturada (325), importancia de la formación permanente (326)

6.4 LUGARES DE FORMACIÓN PARA LOS DISCIPULOS MISIONEROS

* LA EDUCACIÓN CATÓLICA:

La educación actual no despliega los mejores valores de los jóvenes, ni su espíritu religioso (328), la escuela debe ser un lugar privilegiado de formación y promoción integral, asimilando sistemática y críticamente la cultura, debe poner de relieve la dimensión ética y religiosa de la cultura (329 – 331)

* LOS CENTROS EDUCATIVOS CATÓLICOS:

La educación cristiana se da cuando el maestro educa hacia un proyecto de ser humano en el que habite Jesucristo con el poder transformador de su vida nueva (332); en el proyecto educativo de la escuela católica, Cristo es el hombre perfecto, el fundamento en quien todos los valores humanos encuentran su plena realización y su unidad (335)

* La educación es católica, ya que los principios evangélicos se convierten para ella en normas educativas, motivaciones interiores, y al mismo tiempo en metas finales; su meta es conducir a todos al encuentro con Jesucristo Vivo y a la vivencia de la alianza con Dios y con los hombres (336)


LAS UNIVERSIDADES Y CENTROS SUPERIORES DE EDUCACIÓN CATÓLICA:

Ofrecen una formación dada en un contexto de fe, preparan personas capaces de un juicio racional y crítico, concientes de la dignidad trascendental de la persona; esto implica valores éticos y religiosos, el servicio a la persona y a la sociedad (341), en ellas debe darse el diálogo entre fe y razón y cultura, formando a los profesores y personal en la Doctrina Social de la Iglesia.

Se deben aprovechar los Institutos de Teología y Pastoral orientados a la formación de Agentes (344); valorar la reflexión postconciliar de la Iglesia Latinoamericana y del Caribe, así como la reflexión filosófica, teológica y pastoral que en ella se encuentra, para responder así a los desafíos de la nueva realidad social, plural, diferenciada y globalizada, buscando, además nuevas propuestas que den sustento a la fe y a la vivencia del discipulado de los agentes de pastoral (345). Finalmente, la V Conferencia invita a las diócesis a mantener estos centros de formación (346)

APARECIDA: TERCERA PARTE

LA VIDA DE JESUCRISTO PARA NUESTROS PUEBLOS

Capítulo 7
LOS DISCÍPULOS AL SERVICIO DE LA VIDA PLENA (NUM 347-379)

• El impulso misionero es fruto necesario de la vida que la Trinidad comunica a los discípulos.
• La gran novedad que la Iglesia anuncia al mundo es que Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre, la Palabra y la vida, vino al mundo a hacernos “partícipes de la naturaleza divina” (2 Pe 1,4).
• Es la vida trinitaria del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, la vida eterna.

El anuncio del kerygma
Invita a tomar conciencia de ese amor vivificador de Dios.
Es lo primero que necesitamos anunciar y escuchar.

• El bautismo hace renacer al bautizado, confiriéndole la vida nueva en Cristo, que lo incorpora a la comunidad de los discípulos y misioneros de Cristo, a la Iglesia, y lo hace hijo de Dios. Nuestros pueblos anhelan esa vida nueva en Dios, que se fortalece, cuando es confirmada por el Espíritu de Jesús y cuando el discípulo renueva en cada celebración eucarística su alianza de amor en Cristo, con el Padre y con los hermanos.

• En el ejercicio de nuestra libertad, a veces rechazamos esa vida nueva o no perseveramos en el camino. Por eso, el anuncio de Jesucristo siempre llama a la conversión, que nos hace participar del triunfo del Resucitado e inicia un camino de transformación. De los que viven en Cristo se espera un testimonio muy creíble de santidad y compromiso.

Jesús, el Buen Pastor, quiere comunicarnos su vida y ponerse al servicio de la vida. En su Palabra y sacramentos nos ofrece un alimento para el camino.

• La Eucaristía es el centro vital del universo, capaz de saciar el hambre de vida y felicidad: “El que me coma vivirá por mí” (Jn 6, 57).

• Los dones de Dios nos exigen un espíritu comunitario, abrir los ojos para reconocerlo y servirlo en los más pobres.

Jesucristo es la plenitud de la vida que eleva la condición humana a condición divina para su gloria.
“Yo he venido para dar vida a los hombres y para que la tengan en plenitud”
(Jn 10,10).

• La vida nueva de Jesucristo toca al ser humano entero y desarrolla en plenitud la existencia humana “en su dimensión personal, familiar, social y cultural”.

• Para ello, hace falta entrar en un proceso de cambio que transfigure los variados aspectos de la propia vida.

• La vida en Cristo incluye la alegría de comer juntos, el entusiasmo por progresar, el gusto de trabajar y de aprender, el gozo de servir a quien nos necesite, el contacto con la naturaleza, el entusiasmo de los proyectos comunitarios, el placer de una sexualidad vivida según el Evangelio, y todas las cosas que el Padre nos regala como signos de su amor sincero.

• Pero el consumismo hedonista e individualista, que pone la vida humana en función de un placer inmediato y sin límites, oscurece el sentido de la vida y la degrada.

• La vitalidad que Cristo ofrece nos invita a ampliar nuestros horizontes, y a reconocer que, abrazando la cruz cotidiana, entramos en las dimensiones más profundas de la existencia.

• También nos previene sobre la obsesión por acumular. Jesucristo nos ofrece mucho, incluso mucho más de lo que esperamos.

• Hay que subrayar la inseparable relación entre amor a Dios y amor al prójimo, que invita a todos a suprimir las graves desigualdades sociales y las enormes diferencias en el acceso a los bienes. Desarrollar estructuras más justas. Transmitir los valores sociales del Evangelio.

La vida sólo se desarrolla plenamente en la comunión fraterna y justa. Porque “Dios en Cristo, no redime solamente la persona individual, sino también las relaciones sociales entre los seres humanos”. Que la fe católica de nuestros pueblos se manifieste en una vida más digna para todos.

La vida se acrecienta dándola y se debilita en el aislamiento y la comodidad. “Quien aprecie su vida la perderá” (Jn 12, 25). La vida se alcanza y madura a medida que se la entrega para dar vida a los otros. Eso es la misión.

• La propuesta de Jesucristo a nuestros pueblos, el contenido fundamental de esta misión, es la oferta de una vida plena para todos. Por eso, la doctrina, las normas, las orientaciones éticas, y toda la actividad misionera de la Iglesia, debe dejar transparentar esta atractiva oferta de una vida más digna, en Cristo.

• La Iglesia necesita una fuerte conmoción que le impida instalarse en la comodidad, el estancamiento y en la tibieza, al margen del sufrimiento de los pobres del Continente.

• Necesitamos que cada comunidad cristiana se convierta en un poderoso centro de irradiación de la vida en Cristo.


Esperamos un nuevo Pentecostés que nos libre de la fatiga, la desilusión, la acomodación al ambiente; una venida del Espíritu que renueve nuestra alegría y nuestra esperanza.
• Teniendo siempre a la Eucaristía como fuente y cumbre de toda actividad misionera.

Invocamos al Espíritu Santo para poder dar un testimonio de proximidad que entraña cercanía afectuosa, escucha, humildad, solidaridad, compasión, diálogo, reconciliación, compromiso con la justicia social y capacidad de compartir, como Jesús lo hizo.

• Reconocemos en la Virgen María una imagen perfecta de la discípula y misionera.

• Ninguna comunidad debe excusarse de entrar decididamente, con todas sus fuerzas, en los procesos constantes de renovación misionera, y de abandonar las estructuras caducas que ya no favorezcan la transmisión de la fe.

• Obispos, presbíteros, diáconos, consagrados y consagradas, laicos y laicas, estamos llamados a asumir una actitud de permanente conversión pastoral, que implica escuchar con atención y discernir “lo que el Espíritu está diciendo a las Iglesias” (Ap 2, 29) a través de los signos de los tiempos en los que Dios se manifiesta.

• Las transformaciones sociales y culturales representan nuevos desafíos para la Iglesia y de allí nace la necesidad, en fidelidad al Espíritu Santo que la conduce, de una renovación eclesial, que implica reformas espirituales, pastorales y también institucionales.

• La conversión de los Pastores nos lleva también a vivir y promover una espiritualidad de comunión y participación, “proponiéndola como principio educativo en todos los lugares donde se forma el hombre y el cristiano.

• La conversión pastoral requiere que las comunidades eclesiales sean comunidades de discípulos misioneros en torno a Jesucristo, Maestro y Pastor.

• El testimonio de comunión eclesial y la santidad son una urgencia pastoral. La programación pastoral ha de inspirarse en el mandamiento nuevo del amor (Jn 13, 35).

• El modelo de esta renovación son las primitivas comunidades cristianas
(He 2, 42-47) que supieron ir buscando nuevas formas para evangelizar
de acuerdo con las culturas y las circunstancias.

Se debe pasar de una pastoral de conservación a una pastoral decididamente misionera. Así será posible que “el único programa del Evangelio siga introduciéndose en la historia de cada comunidad eclesial”.

• El proyecto pastoral de la diócesis, debe ser una respuesta consciente y eficaz para atender las exigencias del mundo de hoy.

• Los laicos deben participar del discernimiento, la toma de decisiones, la planificación y la ejecución.

• Este proyecto diocesano exige un seguimiento constante por parte del obispo, los sacerdotes y los agentes pastorales, con una actitud flexible que les permita mantenerse atentos a los reclamos de la realidad siempre cambiante.

• Es aconsejable la sectorización en unidades territoriales más pequeñas que permitan mayor proximidad a las personas y grupos que viven en el territorio. No se trata de buscar estrategias para procurar éxitos pastorales, sino de la fidelidad en la imitación del Maestro, siempre cercano, accesible, disponible para todos, deseoso de comunicar vida en cada rincón de la tierra.

• Los verdaderos destinatarios de la actividad misionera del Pueblo de Dios no son sólo los pueblos no cristianos y las tierras lejanas sino también los ámbitos socioculturales y, sobre todo, los corazones.

• Debemos formarnos como discípulos misioneros sin fronteras, dispuestos a ir a la “otra orilla”, aquella en la que Cristo no es aún reconocido como Dios y Señor, y la Iglesia no está todavía presente.

• Nos formamos con un corazón universal, abierto a todas las culturas y a todas las verdades, cultivando nuestra capacidad de contacto humano y de diálogo.

• Estamos dispuestos con la valentía que nos da el Espíritu, a anunciar a Cristo donde no es aceptado, con nuestra vida, con nuestra acción, con nuestra profesión de fe y con su Palabra.

• Que esta V Conferencia sea un estímulo para que muchos discípulos de nuestras Iglesias vayan y evangelicen en la “otra orilla”.

• La fe se fortifica dándola y es preciso que entremos en nuestro Continente en una nueva primavera de la misión ad gentes.

• Debemos dar de nuestra pobreza y desde la alegría de nuestra fe.


Capítulo 8

REINO DE DIOS Y PROMOCIÓN HUMANA

• Jesucristo es la respuesta total, sobreabundante y satisfactoria a las preguntas humanas sobre la verdad, el sentido de la vida y de la realidad, la felicidad, la justicia y la belleza.
• Son las inquietudes que están arraigadas en el corazón de toda persona y que laten en lo más humano de la cultura de los pueblos.

Reino de Dios, justicia social y caridad cristiana
• Jesucristo es el Reino de Dios que procura desplegar toda su fuerza transformadora en nuestra Iglesia y en nuestras sociedades.
• En Él, Dios nos ha elegido para que seamos sus hijos con el mismo origen y destino, con la misma dignidad, con los mismos derechos y deberes vividos en el mandamiento supremo del amor.

Señales evidentes de la presencia del Reino:

Vivir las bienaventuranzas.
Evangelizar a los pobres.
Conocer y cumplir la voluntad del Padre.
Martirio por la fe.
Compartir los bienes.
Perdón mutuo.
Lucha contra el mal que nos esclaviza.

Las consecuencias de ser discípulos y misioneros. El Reino de Dios nos debe llevar a:

- Asumir tareas para dignificar al hombre.
- Crear estructuras para un orden justo y para la convivencia humana.
- Reconocer y promover la dignidad humana que nace de nuestra semejanza con Dios.
- Expresar el amor con obras.
- Asumir la opción preferencial por los pobres con opciones y gestos concretos.

La Iglesia tiene como misión propia y específica, comunicar la vida de Jesucristo a todas las personas:

- Anunciando la Palabra
- Administrando los Sacramentos
- Practicando la caridad

Los discípulos misioneros de Jesucristo tenemos la tarea prioritaria de dar testimonio del amor a Dios y al prójimo con obras concretas.

La dignidad humana

• La cultura actual tiende proponer estilos de ser y de vivir contrarios a la naturaleza y dignidad del ser humano.
• Ante esta realidad anunciamos el valor supremo de cada hombre y de cada mujer.
• La creación del varón y la mujer, a su imagen y semejanza, es un acontecimiento divino de vida y su fuente es el amor fiel del Señor.
• Proclamar la verdad sobre el ser humano y la dignidad de toda persona humana.

La opción preferencial por los pobres y excluidos

• Es uno de los rasgos que marca la fisonomía de la Iglesia latinoamericana y caribeña.
• Esta opción está implícita en la fe cristológica en aquél Dios que se ha hecho pobre por nosotros, para enriquecernos con su pobreza.
• Todo lo que tenga que ver con Cristo, tiene que ver con los pobres y todo lo relacionado con los pobres reclama a Jesucristo.
• De nuestra fe en Cristo, brota también la solidaridad como actitud permanente de encuentro, hermandad y servicio, que ha de manifestarse en opciones y gestos visibles.

Promoción humana integral

• Todo proceso evangelizador implica la promoción humana y la auténtica liberación “sin la cual no es posible un orden justo en la sociedad”.
• Debe ser integral: promover a todos los hombres y a todo el hombre.
• Se deben diseñar acciones concretas que tengan incidencia en los Estados para la aprobación de políticas sociales y económicas que atiendan las variadas necesidades de la población y que conduzcan hacia un desarrollo sostenible.
• No debemos olvidar que la mayor pobreza es la de no reconocer la presencia del misterio de Dios y de su amor en la vida del hombre.
• Quien excluye a Dios de su horizonte falsifica el concepto de realidad y, en consecuencia, sólo puede terminar en caminos equivocados y con recetas destructivas.

Globalización de la solidaridad y justicia internacional

Es una responsabilidad de la Iglesia el formar a los cristianos y sensibilizarlos respecto a grandes cuestiones de la justicia internacional, especialmente los laicos que asumen responsabilidades públicas, solidarios con la vida de los pueblos.

Por ello proponemos lo siguiente:

a) Apoyar la participación de la sociedad civil para la reorientación y consiguiente rehabilitación ética de la política.
b) Formar en la ética cristiana.
c) Trabajar por el bien común global es promover una justa regulación de la economía, finanzas y comercio mundial.
d) Examinar atentamente los Tratados intergubernamentales y otras negociaciones respecto del libre comercio.
e) Llamar a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a poner en práctica principios fundamentales como el bien común, la subsidiaridad, la solidaridad intergeneracional e intrageneracional.

ROSTROS SUFRIENTES QUE NOS DUELEN:
LOS MIGRANTES:

• Hay millones de personas que por distintos motivos están en constante movilidad, desplazados por causas económicas, políticas y de violencia.
• Las Conferencias Episcopales y las Diócesis deben asumir proféticamente esta pastoral específica con la dinámica de unir criterios y acciones que ayuden a una permanente atención a los migrantes, que deben llegar a ser también discípulos y misioneros.
• La realidad de las migraciones no se ha de ver como un problema, sino como un gran recurso para el camino de la humanidad.


Debemos:

• Denunciar los atropellos que sufren
• Incidir en los gobiernos para lograr una política migratoria que tenga en cuenta los derechos de las personas en movilidad.
• Acompañar a las víctimas de la violencia, acogerlos.
• Los migrantes deben ser acompañados pastoralmente y estimularlos a que sean discípulos y misioneros en las comunidades que los acogen.

LOS ENFERMOS:

• El combate a la enfermedad tiene como finalidad lograr la armonía física, psíquica, social y espiritual para el cumplimiento de la misión recibida. La pastoral de la salud es la respuesta a los grandes interrogantes de la vida, como son el sufrimiento y la muerte, a la luz de la muerte y resurrección del Señor.

• En las visitas a los enfermos en los centros de salud, en la compañía silenciosa al enfermo, en el cariñoso trato, en la delicada atención a los requerimientos de la enfermedad se manifiesta, a través de los profesionales y voluntarios discípulos del Señor, la maternidad de la Iglesia que arropa con su ternura, fortalece el corazón y, en el caso del moribundo, lo acompaña en el tránsito definitivo. El enfermo recibe con amor la Palabra, el perdón, el Sacramento de la Unción y los gestos de caridad de los hermanos. El sufrimiento humano es una experiencia especial de la cruz y de la resurrección del Señor.


ADICTOS DEPENDIENTES:

• El problema de la droga es como una mancha de aceite que invade todo. No reconoce fronteras ni geográficas ni humanas. Ataca por igual a países ricos y pobres, a niños, jóvenes, adultos y ancianos, a hombres y mujeres. La Iglesia no puede permanecer indiferente ante este flagelo que está destruyendo a la humanidad, especialmente a las nuevas generaciones.

• Su labor se dirige especialmente en tres direcciones: prevención, acompañamiento y sostén de las políticas gubernamentales para reprimir esta pandemia. En la prevención insiste en la educación en los valores que deben conducir a las nuevas generaciones, especialmente el valor de la vida y del amor, la propia responsabilidad y la dignidad humana de los hijos de Dios. En el acompañamiento, la Iglesia está al lado del drogadicto para ayudarle a recuperar su dignidad y vencer esta enfermedad. En el apoyo a la erradicación de la droga, no deja de denunciar la criminalidad sin nombre de los narcotraficantes que comercian con tantas vidas humanas teniendo como meta el lucro y la fuerza en sus más bajas expresiones.

• La ciencia ha indicado la religiosidad como un factor de protección y recuperación importante para el usuario de drogas.

• La Iglesia Católica tiene muchas obras que responden a esta problemática desde nuestro ser discípulos y misioneros de Jesús, aunque todavía no de manera suficiente ante la magnitud del problema; son experiencias que reconcilian a los adictos con la tierra, el trabajo, la familia y con Dios. Merecen especial mención, en este sentido, las Comunidades Terapéuticas, por su visión humanística y trascendente de la persona.

LOS DETENIDOS EN CÁRCELES:

• Las cárceles son con frecuencia, lamentablemente, escuelas para aprender a delinquir. Se debe fortalecer la pastoral penitenciaria, donde se incluyan la labor evangelizadora y de promoción humana por parte de los capellanes y del voluntariado carcelario. Prioridad tienen los equipos o Vicarías de Derechos Humanos que garanticen el debido proceso a los privados de libertad y una atención muy cercana a la familia de los mismos.

• Se recomienda a las Conferencias Episcopales y Diócesis fomentar las comisiones de pastoral penitenciaria, que sensibilicen a la sociedad sobre la grave problemática carcelaria, estimulen procesos de reconciliación dentro del recinto penitenciario e incidan en las políticas locales y nacionales en lo referente a la seguridad ciudadana y la problemática penitenciaria.


Capítulo 9
FAMILIA, PERSONAS Y VIDA
(Num.431-475)

• El Matrimonio y la Familia
• Los Niños
• Los Adolescentes y Jóvenes
• El bien de los Ancianos
• La dignidad y participación de las mujeres
• La responsabilidad del varón y Padre de familia
• La cultura de la vida: su proclamación y su defensa
• El cuidado del medio ambiente

No se pretende hacer aquí un análisis exhaustivo. Solo se mencionarán cuestiones relevantes actualmente. No. 431

El Matrimonio y la Familia
No. 432-437

• Familia: El tesoro más importante entre los pueblos. Debe asumir su ser y misión en la sociedad y la Iglesia.
• Familia Cristiana: Fundada en el sacramento del matrimonio. Imagen de Dios su misterio íntimo.
• Eje de la acción evangelizadora de la Iglesia
• Legisladores, Gobernadores y profesionales de la salud, la defiendan y protejan de los crímenes del aborto y la eutanasia.

Impulsar

• Comprometer a otras asociaciones y movimientos a favor de la familia.
• Promover leyes a favor de la vida, el matrimonio y familia.
• Una educación integral.
• Centros Parroquiales que atiendan: madres adolescentes y solteras, viudas, niños abandonados.
• Programas de paternidad responsable.
• Acompañar a parejas que viven en situación irregular.
• Organizar casas de acompañamiento para niñas y adolescentes embarazadas, madres solteras.
• Atención especial a las viudas.

Los Niños 438-441

• Acción prioritaria hoy de la Iglesia, de la familia e Instituciones del Estado.
• Son don y signo de la presencia de Dios por aceptar con sencillez el mensaje evangélico.
• Vemos la situación de pobreza, violencia, abuso sexual: sectores de niñez trabajadora, de la calle, portadores de VIH, huérfanos, soldados, expuestos a la pornografía y prostitución.
La niñez constituye una ocasión maravillosa
para la transmisión de la fe.

Orientaciones Pastorales

- Inspirarse en la actitud de Jesús: Respeto, acogida, atendiendo su formación.
- Promover el reconocimiento de la niñez.
- Tutelar la dignidad y derechos naturales de los niños. Que reciban una educación adecuada a su edad.
- Valorar la capacidad misionera de los niños, que evangelizan a sus compañeros y a sus padres.
- Fomentar la institución de la Infancia Misionera.

Los Adolescentes y Jóvenes
(442-447)

• Buscan identidad, independencia y descubrimiento.
• Pueden ser víctimas de falsos líderes (pandillas).
• Constituyen la gran mayoría poblacional de AL y del Caribe.
• Sensibles a ser amigos y discípulos de Cristo.
• Capaces de oponerse a falsas ilusiones de felicidad.
• Llamados a transmitir la vida que viene de Cristo…
• Son presa fácil de nuevas propuestas religiosas y pseudo religiosas. La crisis familiar les produce carencias afectivas y conflictos emocionales.
• Afectados por una educación de baja calidad.
• Hay ausencia de jóvenes en la política. Otros no tienen posibilidad de estudiar o trabajar y muchos dejan sus países por encontrar un futuro.
• Uso indiscriminado y abuso de la comunicación virtual.
Líneas de acción:

• Opción preferencial por los jóvenes.
• Proponer a los jóvenes el encuentro con Jesucristo.
• La Pastoral Juvenil les ayude a formarse para la acción social y política conforme a la Doctrina Social de la Iglesia.
• Procurar la sintonía entre el mundo adulto y el mundo juvenil.
• Asegurar la participación de los jóvenes en las peregrinaciones.

El Bien de los Ancianos
(448-450)

• Niños y ancianos construyen el futuro de los pueblos.
• Los niños llevarán la historia, los ancianos transmiten la experiencia y la sabiduría.
• Los ancianos a menudo son olvidados o descuidados por la sociedad y propia familia.
• Muchos mayores han gastado su vida por el bien de su familia y comunidad.
• Muchos son verdaderos discípulos misioneros de Jesús por su testimonio y obras.
• La Iglesia ha de procurar la atención de los mayores, ayudando a vivir el seguimiento de Cristo en su actual condición.

Dignidad y Participación de las mujeres
(451-458)

• La Antropología cristiana resalta la igual dignidad entre varón y mujer, creados a imagen y semejanza de Dios. La práctica de Jesús fue decisiva para significar la dignidad de la mujer y su valor indiscutible.

• María, fundamental en la recuperación de la identidad de la mujer y su valor en la Iglesia.

• Mujer, corresponsable con el hombre por el presente y futuro de nuestra sociedad.

• Innumerables mujeres de toda condición no son valoradas en su dignidad, no se les reconoce el cuidado y educación de los hijos. Tampoco se valora su participación en la construcción de la vida social y la edificación de la Iglesia.

• Hay nuevas corrientes ideológicas, que someten a las mujeres a nuevas esclavitudes.

• Mujeres pobres, indígenas y afroamericanas han sufrido una doble marginación.

• Mujeres constituyen la mayoría de nuestras comunidades, son primeras transmisoras de la fe y colaboradoras de los pastores.

• Urge valorar la maternidad como misión excelente de las mujeres.
• La mujer es insustituible en el hogar, la educación de los hijos y la transmisión de la fe. Esto no excluye su participación en la construcción de la sociedad.

• La Iglesia llamada a compartir, orientar y acompañar los proyectos de promoción de la mujer con organismos sociales ya existentes.

Acciones pastorales

• Impulsar la pastoral que ayude a descubrir y desarrollar en cada mujer, y en los ámbitos eclesiales y sociales el “genio femenino”.

• Garantizar la efectiva presencia de la mujer en los ministerios de la Iglesia que son confiados a los laicos.

• Promover con autoridades la elaboración de programas, leyes y políticas públicas que permitan armonizar la vida laboral de la mujer.

Responsabilidad del Varón
y Padre de Familia
(459-463)

• Varón: llamado por Dios a ocupar un lugar original y necesario en la construcción de la sociedad, generación de la cultura y realización de la historia. Invitado a formar una familia.

• Debe sentirse enviado por la Iglesia a dar testimonio como discípulo y misionero de Jesucristo.

• Desafortunadamente, termina renunciando a esta responsabilidad y delegándola a las mujeres o esposas.

• En AL y El Caribe, un porcentaje significativo de ellos se mantienen al margen de la Iglesia…

• Un número considerable de ellos se abre paso a la tentación de ceder a la violencia, infidelidad, drogadicción, alcoholismo, machismo, corrupción y abandono de su papel de padres.

• Faltos de comprensión y sin espacios para compartir sus sentimientos, se les expone a situación de profunda insatisfacción que los deja a merced del poder desintegrador de la cultura actual.

Acciones Pastorales

• Favorecer el anuncio y reflexión en torno a la vocación que el varón está llamado a vivir en el matrimonio, la familia, la Iglesia y la sociedad.

• El rol específico que tiene en la construcción de la familia en cuanto Iglesia doméstica, como discípulo y misionero evangelizador de su hogar.
• Denunciar la postura neoliberal que hace del varón solamente instrumento de producción y ganancia.

• Generar espacios de participación para el varón dentro de la Iglesia.

La Cultura de la vida:
su proclamación y su defensa
(464-469)

• El Ser humano posee una altísima dignidad que no podemos pisotear y estamos llamados a respetar y a promover.

• La Vida: regalo gratuito de Dios, que debemos cuidar desde la concepción y hasta la muerte natural, sin relativismos.

• Los discípulos de Jesús tenemos que promover el diálogo entre ciencia y fe. Diálogo realizado por la ética, en casos especiales por una bioética bien fundada. No podemos escapar de este reto de diálogo entre la fe, la razón y las ciencias…

• Nuestra prioridad por la vida y la familia, en las cuestiones éticas y en la bioética, nos urge iluminarlas con el Evangelio y el Magisterio de la Iglesia.

• El niño que está creciendo en el seno materno y las personas que se encuentran en el ocaso de sus vidas, son un reclamo de vida digna que grita al cielo.

• La Vida humana debe ser defendida, desde el momento de la fecundación. De otra manera los poderosos siempre encontrarán excusas para maltratar a las personas.

• La defensa fundamental de la dignidad y de estos valores comienza en la familia.

Acciones

• Promoción de cursos sobre la familia y cuestiones éticas.

• Procurar estudios universitarios sobre moral familiar, cuestiones éticas y cursos especializados de bioética.

• Universidades: organicen programas de bioética accesibles.

• Crear un comité de ética y bioética, que garanticen fidelidad y respeto a la doctrina del Magisterio de la Iglesia sobre la vida.

• Ofrecer programas de formación en paternidad responsable y uso de métodos naturales de regulación de la natalidad.

• Apoyar y acompañar a mujeres que han decidido no abortar y acoger con misericordia a aquellas que han abortado.

• Promover la formación de laicos para defender la vida y la familia.

El cuidado del Medio Ambiente
(470-474)

• En el designio de Dios, hombre y mujer están llamados a vivir en comunión con Él, entre ellos y con toda la creación.

• En AL y El Caribe, se está tomando conciencia de la naturaleza como una herencia gratuita que recibimos. Esta herencia se manifestó frágil e indefensa ante el poder económico y tecnológico.

• Las generaciones que nos suceden tienen derecho a recibir un mundo habitable y no un planeta contaminado…

• Dar atención a la grave destrucción ecológica.

• Valorar al indígena por su respeto a la naturaleza

• La riqueza natural de AL y El Caribe experimenta una explotación irracional que va dejando una estela de dilapidación, incluso de muerte.

• La devastación de los bosques y la actitud depredatoria y egoísta, pone en peligro la vida de millones de personas.

Orientaciones o Propuestas

• Evangelizar a nuestros pueblos para descubrir el don de la creación, sabiéndola contemplar y cuidar como nuestra casa.

• Presencia pastoral en las poblaciones más frágiles y amenazadas por el desarrollo depredatorio; lograr equitativa distribución de la tierra, agua y espacio urbanos.

• Buscar un modelo de desarrollo alternativo, que incluya la responsabilidad por una auténtica ecología natural y humana.

• Empeñar la promulgación de políticas ciudadanas que garanticen la protección, conservación y restauración de la naturaleza…

• Crear conciencia en las Américas sobre la importancia de la Amazonia para toda la humanidad.

• Crear un modelo de desarrollo que privilegie a los pobres y sirva al bien común.

Capítulo 10
Nuestros pueblos y su cultura

Por cultura entendemos la forma como las personas y los pueblos cultivan su relación con Dios, con la naturaleza y consigo mismos.
Por la acción evangelizadora, la fe penetra profundamente la cultura de un pueblo, la purifica, potencia y enriquece.
La persona debe ser el centro de la cultura y Jesucristo es la verdad última del ser humano, esto hemos de anunciarlo proféticamente y así contrarrestar la cultura de la muerte con la de la solidaridad.
Necesitamos dialogar con la cultura actual para conocerla, evaluarla y asumirla, con un lenguaje comprendido por nuestros contemporáneos

La educación como bien público
(481-483)

La formación integral de la persona reclama la inclusión de contenidos religiosos. Queremos proporcionar a los que asisten a escuelas oficiales la formación religiosa a través de otras instancias formativas parroquiales y diocesanas.

Pastoral de la comunicación social
(484-490)

La revolución tecnológica y la globalización hacen del mundo una gran cultura mediática; se requiere capacidad para reconocer los nuevos lenguajes ya que hoy no podemos prescindir de los medios de comunicación. Para ello necesitamos impulsar una cultura de la comunicación, desarrollando la pastoral de la comunicación a través de las siguientes acciones:

- Brindar formación profesional a los agentes de pastoral en el área de la comunicación.
- Hacer trabajo de equipo con comunicadores profesionales, comprometidos y competentes. -Optimizar los medios propios. -Hacer presencia en los medios. -Capacitar en la lectura crítica de los mensajes. -Impulsar leyes con criterios válidos de discernimiento. -Emplear el internet para reforzar y estimular el intercambio de experiencias e informaciones que intensifiquen la práctica religiosa a través de acompañamiento y orientaciones, hacer conciencia sobre su uso y crear puntos de red y salas digitales.

Nuevos areópagos y centros de decisión.
(491-500)

Es prioritaria la formación de pensadores que hagan presencia en los niveles de decisión de los distintos ámbitos de la sociedad, hombres y mujeres de fe y ciencia. Necesitamos un laicado, sujeto eclesial, interlocutor entre la Iglesia y la sociedad y la sociedad y la Iglesia y consolidar la figura del sacerdote como formador de opinión.
Asimismo es necesario que las Universidades católicas sean lugares de producción e irradiación del diálogo entre fe y razón y difusión de la obra de los grandes pensadores católicos.

Discípulos y misioneros en la vida pública (501-508)

Es preocupante la notable ausencia de voces e iniciativas de líderes católicos ante las agresiones a la vida, la pobreza aguda y exclusión social, la corrupción y el relativismo ético miseria por problemas endémicos de corrupción, signos que nos hablan del predominio de un ser humano cerrado a Dios y al otro.
Requerimos construir una ciudad que esté de acuerdo con el proyecto de Dios, impulsando un consenso moral sobre los valores y oposición contra las injusticias, que hagan posible una sociedad justa ofreciendo una catequesis social incisiva, evitando corromperse a cambio de favores, intereses y ventajas.

Pastoral urbana (509-519)

Ante la compleja realidad de la ciudad se propone y recomienda una pastoral urbana que se abra a nuevas experiencias, estilos y lenguajes que encarnen el Evangelio en la ciudad, apostar por comunidades ambientales a nivel supra-parroquial y diocesano que integren la Palabra, la liturgia, la comunión fraterna y el servicio cuyo funcionamiento garantice:

-Que se brinde acogida a los que llegan y a los que ya están.
-Que se atienda el mundo del sufrimiento urbano.
-Que se favorezcan los procesos graduales de formación cristiana.
-Que se tenga mayor presencia en los centros de decisión de la ciudad.
-Que se implementen servicios especiales que respondan a las actividades propias de la ciudad y estrategias para llegar a los lugares cerrados .

A partir de un plan orgánico y articulado, que incluya entre otras medidas:

• La sectorización de las parroquias.
• La descentralización de los servicios eclesiales.
• La realización de eventos de multitudes.
• Llevar a cabo las visitas a las casas y todas aquellas acciones que favorezcan la cercanía.
• Garantizar la formación y acompañamiento laical.
• Revalorar la dirección espiritual y el sacramento de la reconciliación.
• Ofrecer a los futuros sacerdotes una formación que responda a los retos de la cultura urbana

“…deseo invocar la protección de la Madre de Dios y Madre de la Iglesia
Sobre vuestras personas y sobre toda América Latina y el Caribe…”

S. S Benedicto XVI