APARECIDA
Documento conclusivo
V
Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe
13 al 31 de Mayo del 2007
Primera parte:
LA VIDA DE NUESTROS PUEBLOS HOY
Los
obispos subrayan que se han reunido con la luz del Señor
Resucitado y con la fuerza del Espíritu
para un propósito:
-
impulsar la acción evangelizadora de la Iglesia,
de modo que todos los bautizados seamos discípulos y misioneros
de Cristo, Camino, Verdad y Vida.
Expresan
alegría y gratitud por la presencia
del Papa, por la oración de los creyentes y resaltan que se
sienten en comunión con los
discípulos misioneros que les han precedido (3).
Nos
recuerdan las condiciones en que llegó el evangelio
a estas tierras y la importancia de la presencia de María (en
sus diversas advocaciones) (4).
Y
cómo la Iglesia, desde sus inicios en este continente
ha experimentado luces y sombras (5).
La
realidad, de contrastes, es acogida como
un don, desde la belleza de sus tierras hasta la riqueza
de las personas, pueblos y culturas. Sobre
todo el don de la “perla preciosa” (Jesucristo) (6).
Para
nuestros pueblos, afirman los obispos, la principal riqueza
es la fe en Dios amor y la tradición católica que
se manifiesta en la piedad popular y en la conciencia
de la dignidad de la persona (7).
Esta
V Conferencia se propone:
Custodiar
y alimentar la fe del pueblo de Dios y recordar
a los bautizados que están llamados
a ser discípulos y misioneros en este período
de la historia que presenta tantos desafíos (desconcierto por
situaciones políticas y de elementos ajenos a la tradición
cristiano-católica) (10).
Hacen
un urgente llamado a confirmar, renovar y revitalizar
la novedad del Evangelio, desde el encuentro personal y
comunitario con Jesucristo, esto exige hombres y mujeres
nuevos, discípulos de Jesucristo (11).
Sin
este fundamento la fe católica quedaría reducida a normas
y prohibiciones, a prácticas de devoción fragmentadas
y a una participación ocasional en los sacramentos. Alertan
contra “el gris pragmatismo de la vida cotidiana de la Iglesia”
(12).
Varios
países de América Latina se preparan a celebrar el bicentenario
de su independencia.
La Iglesia, que camina en estos países, está urgida a
fortalecer su identidad católica,
pues el “tesoro más rico del Continente es la fe en Dios
amor” (13).
Sólo
así nuestros pueblos podrán afrontar el riesgo de una
cultura sin Dios e incluso contra Dios, para que pueda
ser el Continente de la esperanza y del amor.
Este
es el reto de la Iglesia: mostrar la capacidad para promover
y formar discípulos y misioneros, éste es el mejor servicio
que la Iglesia tiene que ofrecer (14).
Los
obispos, cierran esta introducción del documento exhortándonos
a:
-no tener miedo (15)
-a caminar infundiendo esperanza y consuelo (16),
-a vivir la alegría que se funda en el Misterio Pascual de Jesucristo
(17),
Pues conocer a Jesucristo es nuestro gozo; seguirlo una
gracia y transmitir este tesoro un encargo que el Señor nos ha
confiado.
Capítulo 1
LOS DISCÍPULOS MISIONEROS
•
Acción de gracias a Dios
• La alegría de ser discípulos y misioneros de Jesucristo
• La misión de la Iglesia es evangelizar
Tres
ideas principales de este capítulo.
A)
La fe en Cristo nos ayuda a ver la realidad con ojos de discípulos
y misioneros.
B) Gracias a Dios Padre que Cristo nos ama, nos llama a ser sus hijos
y colaboradores, nos da su Palabra, nos da los Sacramentos, especialmente
la Eucaristía, nos ha dado a la Virgen María.
C) Conocer a Jesús es el mejor regalo, por eso
estamos alegres y queremos que esta alegría llegue a todos, especialmente
los más necesitados.
Frases importantes:
a) “Si no conocemos a Dios en Cristo y con Cristo, toda la realidad
se convierte en un enigma indescifrable”. (22)
b) “Llevamos la imagen del primer Adán, pero estamos llamados
a realizar la imagen de Jesucristo, nuevo Adán.” (27)
c)“La alegría del discipulado es un antídoto frente
a un mundo atemorizado por el futuro y agobiado por la violencia y el
odio.” (29)
Capítulo
2
MIRADA DE LOS DISCÍPULOS MISIONEROS SOBRE LA REALIDAD
La
realidad que nos interpela como discípulos y misioneros.
•
Los pueblos de América Latina viven hoy una realidad marcada
por cambios que afectan profundamente sus vidas, por eso es necesario
discernir los signos a la luz del Espíritu Santo (33)
•
La novedad de estos cambios, es que tienen un alcance global con matices
y diferencias que afectan al mundo (la globalización) (34)
• Sin una percepción clara del misterio de Dios, se vuelve
opaco el designio amoroso y paternal de una vida digna para todos los
seres humanos (vida digna) (35)
•
Nuestras tradiciones culturales ya no se transmiten de una generación
a otra con la misma facilidad que en el pasado (pérdida de tradiciones
culturales). Los medios de comunicación han invadido todos los
espacios y todas las conversaciones, introduciéndose también
en la intimidad del hogar. Esto hace que la gente busque el sentido
de la vida ahí donde nunca podrá encontrarlo (la influencia
de los medios de comunicación) (39)
•
Por ello los cristianos necesitamos recomenzar desde la contemplación
de Cristo la revelación de la vocación humana y su sentido.
“Sólo quien conoce a Dios, conoce la realidad y puede responder
a ella de modo adecuado y realmente humano.” (41 y 42)
Situación
sociocultural
•
Vivimos un cambio de época, cuyo nivel más profundo es
el cultural. Se desvanece la concepción integral del ser humano,
su relación con el mundo, con Dios; aquí está precisamente
el gran error de las tendencias dominantes de este siglo (44)
•
“Quien excluye a Dios de su horizonte, falsifica el concepto de
la realidad y sólo puede terminar en caminos equivocados y con
recetas destructivas.”
Una
manifestación muy clara de esta cultura es el “individualismo”
•
Se verifica, a nivel masivo, una especie de nueva colonización
cultural por la imposición de culturas artificiales (45)
•
Los cambios culturales han modificado los roles tradicionales de varones
y mujeres a veces por vías equivocadas (49)
•
Se legitima que los deseos se vuelvan felicidad. Como solo se necesita
lo inmediato, la felicidad se pretende alcanzar con bienestar económico
y satisfacción hedonista (hedonismo y materialismo) (50)
Situación
económica (60- 65)
•
La globalización como un logro de la familia humana favorece
el acceso a nuevas tecnologías, mercados y finanzas y al mismo
tiempo se manifiesta como la profunda aspiración del género
humano a la unidad. …Así mismo también puede correrse
el riesgo de los grandes monopolios de convertir el lucro en valor supremo.
“La globalización debe regirse también por la ética,
poniendo todo al servicio de la persona humana.”
•
Promover una globalización diferente que esté marcado
por la solidaridad, la justicia y el respeto a los derechos humanos.
•
Hay que contemplar el rostro de los que sufren. “Una globalización
sin solidaridad afecta negativamente a los más pobres. No sólo
es ya la explotación y opresión sino algo nuevo: la exclusión
social.”
•
Con mucha frecuencia se subordina la preservación de la naturaleza
al desarrollo económico con daño a la biodiversidad (66)
•
El objeto de la economía es moralmente correcto si está
orientado al desarrollo del hombre y de la sociedad (69)
•
Las causas de la migración son diversas y están relacionadas
con la situación económica (la violencia, la pobreza,
la falta de oportunidades y desarrollo profesional) (73)
Dimensión
socio-política
•
No basta una democracia fundada en lo electoral sino participativa y
basada en el respeto de los derechos humanos.
“Una democracia sin valores, se vuelve fácilmente una dictadura
y termina traicionando a su pueblo.” (74)
•
Existe un desencanto, especialmente en los jóvenes, por la política,
sobre todo por la democracia, pues sólo hace promesas y no se
cumplen (76)
•
La vida social se está deteriorando gravemente por la violencia
en sus diversas formas (crimen organizado, narcotráfico, etc.)
(78)
Biodiversidad,
ecología, Amazonia y Antártica
•
La naturaleza ha sido y continúa siendo agredida. La tierra fue
depredada. Las aguas están siendo tratadas como si fueran una
mercancía negociable por las empresas (84)
•
“No permitamos que nuestro mundo sea una tierra cada vez más
degradada y degradante”. (87)
Presencia
de los pueblos indígenas y afro americanos en la Iglesia.
•
Hoy, los pueblos indígenas y afros, están amenazados en
su existencia física, cultural y espiritual; en sus modos de
vida; en sus identidades, en su diversidad, en sus territorios y proyectos
(90)
•
La migración, forzada por la pobreza, está influyendo
profundamente en el cambio de costumbres, de relaciones e incluso, de
religión (91)
•
Nuestro servicio pastoral a la vida plena de los pueblos indígenas
exige anunciar a Jesucristo y denunciar las situaciones de pecado y
las estructuras de muerte (95)
Situación
de nuestra Iglesia en esta hora histórica de desafíos
(99)
De
los esfuerzos pastorales que han dado fruto a pesar de las persecuciones
y la muerte de algunos miembros de la Iglesia son destacables algunos:
•
La animación bíblica y la asimilación del Magisterio.
• La renovación litúrgica y la religiosidad popular
en especial la piedad Eucarística y Mariana.
• Trabajo y testimonio de algunos sacerdotes, diáconos
y laicos.
• El esfuerzo por una renovación parroquial como lugar
de encuentro con Cristo.
• El valor de la doctrina social de la Iglesia como luz para transformar
la realidad.
• Reacción ante el materialismo con una búsqueda
de espiritualidad, de oración y de mística que expresa
la gran sed de Dios.
Existen
también sombras que hay que mencionar:
•
El aumento de sacerdotes y religiosas se aleja cada vez más del
crecimiento poblacional.
• Se percibe un cierto debilitamiento de la vida cristiana en
la sociedad y de la propia pertenencia a la Iglesia Católica.
• Percibimos una evangelización con poco ardor y sin nuevos
métodos ni expresiones.
• En la evangelización y la catequesis en la pastoral en
general, persisten lenguajes que significan poco para la cultura actual,
en especial para los jóvenes.
• El problema de las sectas, a las cuales se van muchos que abandonan
la Iglesia.
• El alejamiento de muchos católicos de la vida de acuerdo
al evangelio. (100)
Segunda
parte:
La vida de Jesucristo en los discípulos misioneros
Capítulo
3: “La alegría de ser discípulos misioneros para
anunciar el Evangelio de Jesucristo”
*
Los discípulos de Jesús, reconocemos en Él, al
más grande evangelizador.
* El es el verdadero camino al Padre
* Somos misioneros para proclamar el Evangelio, y con Él anunciar:
La
buena nueva
de la dignidad humana
*
La persona humana fue creada a imagen y semejanza de Dios:
* Libre, con derechos y deberes,
* Con inteligencia y capacidad para amar.
* Esta dignidad la debemos:
- Proteger
- Cultivar
- Promover
La buena nueva de la vida:
*
Llegar a descubrir el valor sagrado de la vida desde su inicio hasta
su término.
* Subjetivismo hedonista VS entregar la vida.
*
Individualismo VS vivir y caminar juntos.
*
Exclusión VS defender los derechos de débiles.
*
Muerte VS presentar la vida plena
*
Una vida sin sentido VS vida íntima con Dios
*
La vocación, la libertad y la originalidad son dones de Dios,
para plenitud y servicio del mundo.
La
buena nueva de la familia
*
Patrimonio de la humanidad.
* Escuela de fe, palestra de valores.
* De ella recibimos la vida, en ella se nace y se crece.
* Los padres deben tomar nueva conciencia de su responsabilidad en la
formación integral de los hijos.
La
actividad humana
El Trabajo
*
En la belleza de la creación resplandece el trabajo como participación
y servicio.
* Jesús el carpintero dignificó al trabajador y al trabajo.
* El trabajo garantiza la libertad y la dignidad.
* Es la clave de toda cuestión social.
La
actividad humana
Ciencia y Tecnología
• Han contribuido a prolongar la expectativa de vida y su calidad
• No tienen respuesta a las grandes interrogantes de la vida.
• Esta situación abre oportunidades a la Teología
para interactuar con las ciencias.
Del destino universal de los bienes
y Ecología
•
La Creación es manifestación del amor de Dios.
• Nos ha sido entregada para que la cuidemos y transformemos.
• El destino universal de los bienes exige solidaridad.
• El no buscar el equilibrio que Dios estableció, es un
atentado contra la biodiversidad y la vida.
• El discípulo misionero debe:
* Contemplarla
* Cuidarla
* Utilizarla
* Respetarla
El
Continente
de la Esperanza y del Amor
•
Agradecemos a Dios, porque:
* La mayoría de los latinoamericanos están bautizados.
* Ha hecho de este continente un espacio de comunión y comunicación
* Podemos mirar el futuro con esperanza y alegría
“SOLO
DE LA EUCARISTÍA BROTARÁ LA CIVILIZACIÓN DEL AMOR
QUE TRANSFORMARÁ LATINOAMERICA Y EL CARIBE, PARA QUE ADEMAS DE
SER EL CONTINENTE DE LA ESPERANZA, SEA TAMBIEN EL CONTINENTE DEL AMOR”.
(Benedicto XVl)
Capítulo 4:
LA VOCACIÓN DE LOS DISCÍPULOS MISIONEROS A LA SANTIDAD
Llamados
al seguimiento de Jesucristo:
•
Dios Padre nos llama a participar de su vida y de su gloria.
Hace suyo un pueblo — Israel — y mediante él
nos revela su proyecto de vida. (129)
• Jesús invita a encontrarnos con Él
y a que nos vinculemos estrechamente con Él. Sus
discípulos descubren que no fueron ellos los que escogieron a
su Maestro, fue Cristo quien los eligió.
• No fueron llamados para algo sino
para Alguien. (131)
• Jesús revela el tipo de vinculación que Él
ofrece y espera de los suyos: es una vinculación de permanencia,
como la parábola de la Vid y los Sarmientos. (132)
• Nos pide una unión íntima con Él.
(133)
• La respuesta a su llamada exige imitar al Buen Samaritano, nos
da la orden de hacernos prójimos, especialmente
con los que carecen de bienes. (135)
Configurados
con el maestro
•
El discípulo debe dar una respuesta consciente y
libre para entregarse a Él. El Espíritu Santo
nos ayuda a identificarnos con Jesús. (136)
• El testimonio de caridad fraterna será el
primer y principal distintivo del cristiano. (138)
• Hoy contemplamos a Cristo tal como nos lo transmiten los Evangelios;
debemos aprender su mensaje y su estilo de vida
para poderlo seguir. (139)
• La Virgen María nos recuerda que la belleza del ser humano
está en el vínculo de amor con la Trinidad, y que la
plenitud de nuestra libertad está en la respuesta positiva que
le damos. (141)
Enviados
a anunciar
el Evangelio del Reino de vida
•
Durante su vida y su muerte en la cruz, Jesús permanece
fiel a la voluntad del Padre. (143)
• Todo discípulo debe ser misionero. Cumplir el encargo
de anunciar el Evangelio del Reino. No es una tarea opcional,
es la extensión testimonial de la misma vocación.
(144)
• Aumenta el sentido de pertenecer a Cristo,
aumenta el afán de comunicar el don de ese encuentro.
(145)
• Jesús salió al encuentro de las personas de origen
diferente. A todos los invitó a seguirlo. Hoy sigue
invitando a todos a seguirlo, a encontrar en Él
el amor misericordioso del Padre. (147)
Animados
por el Espíritu Santo
•
Una vez resucitado, Jesús comunicó su Espíritu
vivificador a los suyos. (149)
• A partir de Pentecostés, la Iglesia experimenta de inmediato
los dones y carismas del Espíritu Santo que facilitan la evangelización.
Es el Espíritu Santo en la Iglesia quien forja misioneros
decididos y valientes como Pedro. (150)
• La Iglesia continúa la obra del Mesías, abriendo
para el creyente las puertas de la salvación. El Señor
sigue derramando hoy su Vida por la labor de la Iglesia que
continúa la misión que Jesucristo recibió de su
Padre. (151)
• Jesús nos transmitió las Palabras de su Padre
y es el Espíritu quien recuerda a la Iglesia las palabras del
Hijo. (152)
• Esta realidad se refuerza y se hace presente y vivifica
a través de los sacramentos: Bautismo y Confirmación.
La Eucaristía es principio y el proyecto de misión del
cristiano. (153)
Capítulo 5
LA
COMUNIÓN DE LOS DISCÍPULOS MISIONEROS EN LA IGLESIA
Llamados a vivir en comunión:
•
El fundamento está en la vida Trinitaria.
• No hay discipulado sin comunión.
Lugares
eclesiales para la comunión.
•
La Diócesis, lugar privilegiado de la comunión.
• La Parroquia, comunidad de comunidades.
• Comunidades eclesiales de base y pequeñas comunidades.
• Las Conferencias Episcopales y la comunión
entre las Iglesias.
Discípulos
misioneros con vocaciones específicas.
•
Los obispos:
discípulos misioneros de Jesús Sumo Sacerdote.
• Los presbíteros:
discípulos misioneros de Jesús Buen Pastor.
Identidad
y misión de los presbíteros
•
Los párrocos, animadores de una comunidad de
discípulos misioneros.
• Los diáconos permanentes, discípulos
misioneros de Jesús servidor.
• Los fieles laicos y laicas, discípulos
y misioneros de Jesús, Luz del mundo.
• Los consagrados y consagradas, discípulos
misioneros de Jesús Testigo del Padre.
Los
que han dejado la Iglesia para unirse a otros grupos religiosos.
Ejes en los que se ha de poner especial cuidado:
•
La experiencia religiosa.
• La vivencia comunitaria.
• La formación bíblico-doctrinal.
• El compromiso misionero de toda la comunidad
Diálogo
ecuménico e interreligioso.
•
Diálogo ecuménico para que el mundo crea
• Relación con el judaísmo y diálogo interreligioso.
CAPÍTULO
6
EL
ITINERARIO FORMATIVO DE LOS DISCÍPULOS MISIONEROS
(240 – 346)
* 6.1 Una espiritualidad trinitaria del encuentro con Jesucristo.
*
6.2 El Proceso de formación de los discípulos y misioneros.
*
6.3 Iniciación a la vida cristiana y Catequesis permanente.
*
6.4 Lugares de formación para los discípulos misioneros.
6.1 Una espiritualidad trinitaria del Encuentro con Jesucristo
*
Una auténtica propuesta de encuentro con Jesucristo debe establecerse
sobre el sólido fundamento de la Trinidad – Amor (240)
6.1.1 El encuentro con Jesucristo consiste en reconocer la Presencia
de Jesucristo y seguirlo
*¿Dónde
te encontramos de manera adecuada para “abrir” un auténtico
proceso de conversión, comunión y solidaridad?
*¿Cuáles
son los lugares, las personas, los dones que nos hablan de ti, y nos
ponen en comunión contigo y nos permiten ser discípulos
y misioneros tuyos? (244 – 245)
6.1.2
Lugares de encuentro con Jesucristo
*
La Iglesia, nuestra casa (246), la Sagrada Escritura (247); la Lectio
Divina (249); la Sagrada Liturgia (250); la Eucaristía (251);
vivir el domingo (252); vivir según el domingo (253); la Reconciliación
(254); la oración personal y comunitaria (255); la comunidad
viva en la fe y en el amor fraterno (256); en los pastores, en los que
luchan por la paz y la justicia; en los pobres, afligidos y enfermos
(257).
6.1.3
La Piedad Popular
*
Precioso tesoro de la Iglesia católica que hay que promover y
proteger; es un catolicismo fundamentalmente inculturado (258).
*
Expresiones: Fiesta, novenas, danzas, vía crucis (259); no es
una espiritualidad de masa; debe estar en contacto con la Biblia y con
los sacramentos. Esto es purificarla (262)
*
En ella se contiene y expresa un intenso sentido de la trascendencia,
una capacidad espontánea de apoyarse en Dios y una verdadera
experiencia de amor teologal (263), es expresión de sabiduría
sobrenatural (264).
6.1.4 María, Discípula y Misionera
*
Es la discípula perfecta del Señor (266)
*
es artífice de comunión (268)
*
crea comunión y educa a un estilo de vida compartida y solidaria
(272)
6.1.5 Los Apóstoles y los Santos
*
Sobre todo Pedro, Pablo y Juan (273); también San José
(274) y los demás apóstoles (275)
6.2 EL PROCESO DE FORMACIÓN DE LOS DISCÍPULOS
Y MISIONEROS
*
Jesús, el Maestro, formó personalmente a sus Apóstoles
y Discípulos. Cristo nos da el método: “Vengan y
vean” (Jn. 1, 39), “Yo Soy el Camino, la Verdad y la Vida
(Jn. 14, 6).
*
Con el podemos desarrollar las potencialidades que están en las
personas y formar discípulos y misioneros (276); el discípulo
es alguien apasionado por Cristo, a quien reconoce como el Maestro que
lo CONDUCE Y ACOMPAÑA
6.2.1
Aspectos del Proceso
Cinco
aspectos fundamentales:
a)
Encuentro con Cristo; él es quien llama
b) La Conversión
c) El Discipulado
d) La Comunión: no puede haber vida cristiana sino en comunidad:
Familia, Parroquia, la Vida Consagrada, las Cebas;
e) La Misión que ES INSEPARABLE DEL DISCIPULADO
(278).
6.2
CRITERIOS GENERALES
*
Se requiere una formación integral, kerigmática
y permanente (279);
*
Atenta a dimensiones diversas: Cinco aspectos fundamentales:
a)
Humana y comunitaria
b) Espiritual
c) Intelectual
d) Pastoral
e) Misionera (280)
*
Respetuosa de los procesos: en la Diócesis, el eje central, deberá
ser un proyecto orgánico de formación, aprobado por el
Obispo … teniendo en cuenta TODAS las fuerzas vivas de la Iglesia
Particular (281)
*
Debe contemplar el acompañamiento de los discípulos …
se requiere CAPACITAR a quienes pueden acompañar espiritual y
pastoralmente a otros (282)
*
Una formación en la Espiritualidad de la acción misionera
y en la docilidad al impulso del Espíritu (284)
6.3 INICIACION DE LA VIDA CRISTIANA Y CATEQUESIS PERMANENTE
*
I C es la manera práctica de poner en contacto con Jesucristo
y de iniciar en el discipulado (288)
*
Propuestas: Iniciar con el Kerigma (289), luego la CATEQUESIS MISTAGÓGICA
(290); la parroquia debe asegurarla.
*
La catequesis tiene carencias: Falta de preparación de los catequistas,
falta de empeño de los párrocos y otros responsables (296);
AL requiere una catequesis adecuada (297); debe ser permanente y no
sólo ocasional (298); debe ser integral (299); apropiada (300);
María: Verdadera educadora de la fe (300)
6.4
LUGARES DE FORMACIÓN PARA LOS DISCIPULOS MISIONEROS
*
LA FAMILIA: Primera escuela de la fe, espacio de comunión y pequeña
Iglesia (302) es importante el papel de los papás (303)
*
LAS PARROQUIAS: Son células vivas de la Iglesia, lugar de encuentro
y experiencia con Cristo y con la Iglesia (304); debe ser lugar de formación
permanente (306)
*
PEQUEÑAS COMUNIDADES ECLESIALES:
Son lugares para la Nueva Evangelización (307), ámbito
propicio de la escucha de la Palabra (308), deben tener una espiritualidad
sólida (309), son fuente segura de vocaciones al sacerdocio (310)
*
LOS MOVIMIENTOS ECLESIALES Y LAS NUEVAS COMUNIDADES:
Son don del Espíritu Santo para la Iglesia (311), constituyen
un valioso aporte en la realización de la Iglesia Particular
y oportunidad para que muchos alejados se encuentren con Cristo (312).
6.4.5: LOS SEMINARIOS Y CASAS DE FORMACIÓN RELIGIOSA:
Importancia
de la Pastoral Vocacional (314 – 315); son espacios privilegiados,
escuela y casa para la formación de discípulos y misioneros
(316), esfuerzo de los formadores (317) debe darse una esmerada selección
de los candidatos (318); es necesario un proyecto formativo que ofrezca
un proceso integral (319), amor tierno y filial a María (320)
LOS
SEMINARIOS Y CASAS DE FORMACIÓN RELIGIOSA
*
Formación humana, madurez y celibato (321), sana libertad y responsabilidad
personal (322); formación intelectual seria y profunda: Filosofía,
Teología y Misionología, obediencia y conciencia de ser
discípulos en comunión, formación inculturada (325),
importancia de la formación permanente (326)
6.4
LUGARES DE FORMACIÓN PARA LOS DISCIPULOS MISIONEROS
*
LA EDUCACIÓN CATÓLICA:
La educación actual no despliega los mejores valores de los jóvenes,
ni su espíritu religioso (328), la escuela debe ser un lugar
privilegiado de formación y promoción integral, asimilando
sistemática y críticamente la cultura, debe poner de relieve
la dimensión ética y religiosa de la cultura (329 –
331)
*
LOS CENTROS EDUCATIVOS CATÓLICOS:
La educación cristiana se da cuando el maestro educa hacia un
proyecto de ser humano en el que habite Jesucristo con el poder transformador
de su vida nueva (332); en el proyecto educativo de la escuela católica,
Cristo es el hombre perfecto, el fundamento en quien todos los valores
humanos encuentran su plena realización y su unidad (335)
*
La educación es católica, ya que los principios evangélicos
se convierten para ella en normas educativas, motivaciones interiores,
y al mismo tiempo en metas finales; su meta es conducir a todos al encuentro
con Jesucristo Vivo y a la vivencia de la alianza con Dios y con los
hombres (336)
LAS UNIVERSIDADES Y CENTROS SUPERIORES DE EDUCACIÓN CATÓLICA:
Ofrecen una formación dada en un contexto de fe, preparan personas
capaces de un juicio racional y crítico, concientes de la dignidad
trascendental de la persona; esto implica valores éticos y religiosos,
el servicio a la persona y a la sociedad (341), en ellas debe darse
el diálogo entre fe y razón y cultura, formando a los
profesores y personal en la Doctrina Social de la Iglesia.
Se
deben aprovechar los Institutos de Teología y Pastoral orientados
a la formación de Agentes (344); valorar la reflexión
postconciliar de la Iglesia Latinoamericana y del Caribe, así
como la reflexión filosófica, teológica y pastoral
que en ella se encuentra, para responder así a los desafíos
de la nueva realidad social, plural, diferenciada y globalizada, buscando,
además nuevas propuestas que den sustento a la fe y a la vivencia
del discipulado de los agentes de pastoral (345). Finalmente, la V Conferencia
invita a las diócesis a mantener estos centros de formación
(346)
APARECIDA:
TERCERA PARTE
LA
VIDA DE JESUCRISTO PARA NUESTROS PUEBLOS
Capítulo
7
LOS DISCÍPULOS AL SERVICIO DE LA VIDA PLENA (NUM 347-379)
•
El impulso misionero es fruto necesario de la vida que la Trinidad comunica
a los discípulos.
• La gran novedad que la Iglesia anuncia al mundo es que Jesucristo,
el Hijo de Dios hecho hombre, la Palabra y la vida, vino al mundo a
hacernos “partícipes de la naturaleza divina” (2
Pe 1,4).
• Es la vida trinitaria del Padre, del Hijo y del Espíritu
Santo, la vida eterna.
El
anuncio del kerygma
Invita a tomar conciencia de ese amor vivificador de Dios.
Es lo primero que necesitamos anunciar y escuchar.
•
El bautismo hace renacer al bautizado, confiriéndole
la vida nueva en Cristo, que lo incorpora
a la comunidad de los discípulos y misioneros de Cristo, a
la Iglesia, y lo hace hijo de Dios. Nuestros
pueblos anhelan esa vida nueva en Dios, que se fortalece, cuando es
confirmada por el Espíritu de Jesús y cuando el discípulo
renueva en cada celebración eucarística su alianza de
amor en Cristo, con el Padre y con los hermanos.
•
En el ejercicio de nuestra libertad, a veces rechazamos esa vida nueva
o no perseveramos en el camino. Por eso, el anuncio de Jesucristo
siempre llama a la conversión, que nos hace participar
del triunfo del Resucitado e inicia un camino de transformación.
De los que viven en Cristo se espera un testimonio muy creíble
de santidad y compromiso.
•
Jesús, el Buen Pastor, quiere comunicarnos
su vida y ponerse al servicio de la vida. En su Palabra
y sacramentos nos ofrece un alimento para el camino.
•
La Eucaristía es el centro vital del universo,
capaz de saciar el hambre de vida y felicidad: “El que me coma
vivirá por mí” (Jn 6, 57).
•
Los dones de Dios nos exigen un espíritu comunitario,
abrir los ojos para reconocerlo y servirlo en los más
pobres.
•
Jesucristo es la plenitud de la vida que eleva la condición
humana a condición divina para su gloria.
“Yo he venido para dar vida a los hombres y para que la tengan
en plenitud”
(Jn 10,10).
• La vida nueva de Jesucristo toca al ser humano entero
y desarrolla en plenitud la existencia humana “en su dimensión
personal, familiar, social y cultural”.
•
Para ello, hace falta entrar en un proceso de cambio
que transfigure los variados aspectos de la propia vida.
•
La vida en Cristo incluye la alegría de comer
juntos, el entusiasmo por progresar, el gusto de trabajar y de aprender,
el gozo de servir a quien nos necesite, el contacto con la naturaleza,
el entusiasmo de los proyectos comunitarios, el placer de una sexualidad
vivida según el Evangelio, y todas las cosas que el Padre nos
regala como signos de su amor sincero.
• Pero el consumismo hedonista e individualista, que pone la vida
humana en función de un placer inmediato y sin límites,
oscurece el sentido de la vida y la degrada.
•
La vitalidad que Cristo ofrece nos invita a ampliar nuestros
horizontes, y a reconocer que, abrazando la cruz
cotidiana, entramos en las dimensiones más profundas de la existencia.
•
También nos previene sobre la obsesión por acumular.
Jesucristo nos ofrece mucho, incluso mucho más de lo que esperamos.
•
Hay que subrayar la inseparable relación entre amor a
Dios y amor al prójimo, que invita a todos a suprimir
las graves desigualdades sociales y las enormes diferencias en el acceso
a los bienes. Desarrollar estructuras más justas. Transmitir
los valores sociales del Evangelio.
• La vida sólo se desarrolla plenamente en la comunión
fraterna y justa. Porque “Dios en Cristo, no redime solamente
la persona individual, sino también las relaciones sociales entre
los seres humanos”. Que la fe católica de nuestros pueblos
se manifieste en una vida más digna para todos.
•
La vida se acrecienta dándola y se debilita
en el aislamiento y la comodidad. “Quien aprecie su vida la perderá”
(Jn 12, 25). La vida se alcanza y madura a medida que se la entrega
para dar vida a los otros. Eso es la misión.
•
La propuesta de Jesucristo a nuestros pueblos, el contenido
fundamental de esta misión, es la oferta de una vida
plena para todos. Por eso, la doctrina, las normas, las orientaciones
éticas, y toda la actividad misionera de la Iglesia, debe dejar
transparentar esta atractiva oferta de una vida más digna, en
Cristo.
•
La Iglesia necesita una fuerte conmoción
que le impida instalarse en la comodidad, el estancamiento y en la tibieza,
al margen del sufrimiento de los pobres del Continente.
•
Necesitamos que cada comunidad cristiana se convierta
en un poderoso centro de irradiación de la vida en Cristo.
• Esperamos un nuevo Pentecostés que nos
libre de la fatiga, la desilusión, la acomodación al ambiente;
una venida del Espíritu que renueve nuestra alegría y
nuestra esperanza.
• Teniendo siempre a la Eucaristía como fuente
y cumbre de toda actividad misionera.
•
Invocamos al Espíritu Santo para poder dar un testimonio
de proximidad que entraña cercanía afectuosa, escucha,
humildad, solidaridad, compasión, diálogo, reconciliación,
compromiso con la justicia social y capacidad de compartir, como Jesús
lo hizo.
•
Reconocemos en la Virgen María una imagen perfecta
de la discípula y misionera.
•
Ninguna comunidad debe excusarse de entrar decididamente, con todas
sus fuerzas, en los procesos constantes de renovación
misionera, y de abandonar las estructuras caducas que ya no
favorezcan la transmisión de la fe.
•
Obispos, presbíteros, diáconos, consagrados y consagradas,
laicos y laicas, estamos llamados a asumir una actitud de permanente
conversión pastoral, que implica escuchar con atención
y discernir “lo que el Espíritu está diciendo a
las Iglesias” (Ap 2, 29) a través de los signos
de los tiempos en los que Dios se manifiesta.
•
Las transformaciones sociales y culturales representan nuevos
desafíos para la Iglesia y de allí nace la necesidad,
en fidelidad al Espíritu Santo que la conduce, de una renovación
eclesial, que implica reformas espirituales, pastorales y también
institucionales.
•
La conversión de los Pastores nos lleva también a vivir
y promover una espiritualidad de comunión y participación,
“proponiéndola como principio educativo
en todos los lugares donde se forma el hombre y el cristiano.
•
La conversión pastoral requiere que las comunidades eclesiales
sean comunidades de discípulos misioneros en
torno a Jesucristo, Maestro y Pastor.
•
El testimonio de comunión eclesial y la santidad
son una urgencia pastoral. La programación pastoral ha de inspirarse
en el mandamiento nuevo del amor (Jn 13, 35).
•
El modelo de esta renovación son las primitivas
comunidades cristianas
(He 2, 42-47) que supieron ir buscando nuevas formas para evangelizar
de acuerdo con las culturas y las circunstancias.
Se
debe pasar de una pastoral de conservación a
una pastoral decididamente misionera. Así será
posible que “el único programa del Evangelio siga introduciéndose
en la historia de cada comunidad eclesial”.
•
El proyecto pastoral de la diócesis,
debe ser una respuesta consciente y eficaz para atender
las exigencias del mundo de hoy.
•
Los laicos deben participar del discernimiento, la
toma de decisiones, la planificación y la ejecución.
•
Este proyecto diocesano exige un seguimiento constante
por parte del obispo, los sacerdotes y los agentes pastorales, con una
actitud flexible que les permita mantenerse atentos a los reclamos de
la realidad siempre cambiante.
•
Es aconsejable la sectorización en unidades territoriales
más pequeñas que permitan mayor proximidad a
las personas y grupos que viven en el territorio. No se trata de buscar
estrategias para procurar éxitos pastorales, sino de la fidelidad
en la imitación del Maestro, siempre cercano, accesible,
disponible para todos, deseoso de comunicar vida en cada rincón
de la tierra.
•
Los verdaderos destinatarios de la actividad misionera
del Pueblo de Dios no son sólo los pueblos no cristianos y las
tierras lejanas sino también los ámbitos socioculturales
y, sobre todo, los corazones.
•
Debemos formarnos como discípulos misioneros sin fronteras,
dispuestos a ir a la “otra orilla”, aquella en la que Cristo
no es aún reconocido como Dios y Señor, y la Iglesia no
está todavía presente.
•
Nos formamos con un corazón universal, abierto
a todas las culturas y a todas las verdades, cultivando nuestra capacidad
de contacto humano y de diálogo.
•
Estamos dispuestos con la valentía que nos da el Espíritu,
a anunciar a Cristo donde no es aceptado, con nuestra
vida, con nuestra acción, con nuestra profesión de fe
y con su Palabra.
•
Que esta V Conferencia sea un estímulo para que muchos discípulos
de nuestras Iglesias vayan y evangelicen en la “otra orilla”.
•
La fe se fortifica dándola y es preciso que
entremos en nuestro Continente en una nueva primavera de la misión
ad gentes.
•
Debemos dar de nuestra pobreza y desde la alegría
de nuestra fe.
Capítulo 8
REINO
DE DIOS Y PROMOCIÓN HUMANA
•
Jesucristo es la respuesta total, sobreabundante y satisfactoria a las
preguntas humanas sobre la verdad, el sentido de la vida y de la realidad,
la felicidad, la justicia y la belleza.
• Son las inquietudes que están arraigadas en el corazón
de toda persona y que laten en lo más humano de la cultura de
los pueblos.
Reino
de Dios, justicia social y caridad cristiana
• Jesucristo es el Reino de Dios que procura desplegar toda su
fuerza transformadora en nuestra Iglesia y en nuestras sociedades.
• En Él, Dios nos ha elegido para que seamos sus hijos
con el mismo origen y destino, con la misma dignidad, con los mismos
derechos y deberes vividos en el mandamiento supremo del amor.
Señales evidentes de la presencia del Reino:
Vivir
las bienaventuranzas.
Evangelizar a los pobres.
Conocer y cumplir la voluntad del Padre.
Martirio por la fe.
Compartir los bienes.
Perdón mutuo.
Lucha contra el mal que nos esclaviza.
Las
consecuencias de ser discípulos y misioneros. El Reino de Dios
nos debe llevar a:
-
Asumir tareas para dignificar al hombre.
- Crear estructuras para un orden justo y para la convivencia humana.
- Reconocer y promover la dignidad humana que nace de nuestra semejanza
con Dios.
- Expresar el amor con obras.
- Asumir la opción preferencial por los pobres con opciones y
gestos concretos.
La
Iglesia tiene como misión propia y específica, comunicar
la vida de Jesucristo a todas las personas:
- Anunciando la Palabra
- Administrando los Sacramentos
- Practicando la caridad
Los discípulos misioneros de Jesucristo tenemos la tarea prioritaria
de dar testimonio del amor a Dios y al prójimo con obras concretas.
La
dignidad humana
•
La cultura actual tiende proponer estilos de ser y de vivir contrarios
a la naturaleza y dignidad del ser humano.
• Ante esta realidad anunciamos el valor supremo de cada hombre
y de cada mujer.
• La creación del varón y la mujer, a su imagen
y semejanza, es un acontecimiento divino de vida y su fuente es el amor
fiel del Señor.
• Proclamar la verdad sobre el ser humano y la dignidad de toda
persona humana.
La
opción preferencial por los pobres y excluidos
• Es uno de los rasgos que marca la fisonomía de la Iglesia
latinoamericana y caribeña.
• Esta opción está implícita en la fe cristológica
en aquél Dios que se ha hecho pobre por nosotros, para enriquecernos
con su pobreza.
• Todo lo que tenga que ver con Cristo, tiene que ver con los
pobres y todo lo relacionado con los pobres reclama a Jesucristo.
• De nuestra fe en Cristo, brota también la solidaridad
como actitud permanente de encuentro, hermandad y servicio, que ha de
manifestarse en opciones y gestos visibles.
Promoción humana integral
•
Todo proceso evangelizador implica la promoción humana y la auténtica
liberación “sin la cual no es posible un orden justo en
la sociedad”.
• Debe ser integral: promover a todos los hombres y a todo el
hombre.
• Se deben diseñar acciones concretas que tengan incidencia
en los Estados para la aprobación de políticas sociales
y económicas que atiendan las variadas necesidades de la población
y que conduzcan hacia un desarrollo sostenible.
• No debemos olvidar que la mayor pobreza es la de no reconocer
la presencia del misterio de Dios y de su amor en la vida del hombre.
• Quien excluye a Dios de su horizonte falsifica el concepto de
realidad y, en consecuencia, sólo puede terminar en caminos equivocados
y con recetas destructivas.
Globalización
de la solidaridad y justicia internacional
Es
una responsabilidad de la Iglesia el formar a los cristianos y sensibilizarlos
respecto a grandes cuestiones de la justicia internacional, especialmente
los laicos que asumen responsabilidades públicas, solidarios
con la vida de los pueblos.
Por ello proponemos lo siguiente:
a) Apoyar la participación de la sociedad civil para la reorientación
y consiguiente rehabilitación ética de la política.
b) Formar en la ética cristiana.
c) Trabajar por el bien común global es promover una justa regulación
de la economía, finanzas y comercio mundial.
d) Examinar atentamente los Tratados intergubernamentales y otras negociaciones
respecto del libre comercio.
e) Llamar a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a poner en
práctica principios fundamentales como el bien común,
la subsidiaridad, la solidaridad intergeneracional e intrageneracional.
ROSTROS
SUFRIENTES QUE NOS DUELEN:
LOS MIGRANTES:
•
Hay millones de personas que por distintos motivos están en constante
movilidad, desplazados por causas económicas, políticas
y de violencia.
• Las Conferencias Episcopales y las Diócesis deben asumir
proféticamente esta pastoral específica con la dinámica
de unir criterios y acciones que ayuden a una permanente atención
a los migrantes, que deben llegar a ser también discípulos
y misioneros.
• La realidad de las migraciones no se ha de ver como un problema,
sino como un gran recurso para el camino de la humanidad.
Debemos:
•
Denunciar los atropellos que sufren
• Incidir en los gobiernos para lograr una política migratoria
que tenga en cuenta los derechos de las personas en movilidad.
• Acompañar a las víctimas de la violencia, acogerlos.
• Los migrantes deben ser acompañados pastoralmente y estimularlos
a que sean discípulos y misioneros en las comunidades que los
acogen.
LOS
ENFERMOS:
•
El combate a la enfermedad tiene como finalidad lograr la armonía
física, psíquica, social y espiritual para el cumplimiento
de la misión recibida. La pastoral de la salud es la respuesta
a los grandes interrogantes de la vida, como son el sufrimiento y la
muerte, a la luz de la muerte y resurrección del Señor.
•
En las visitas a los enfermos en los centros de salud, en la compañía
silenciosa al enfermo, en el cariñoso trato, en la delicada atención
a los requerimientos de la enfermedad se manifiesta, a través
de los profesionales y voluntarios discípulos del Señor,
la maternidad de la Iglesia que arropa con su ternura, fortalece el
corazón y, en el caso del moribundo, lo acompaña en el
tránsito definitivo. El enfermo recibe con amor la Palabra, el
perdón, el Sacramento de la Unción y los gestos de caridad
de los hermanos. El sufrimiento humano es una experiencia especial de
la cruz y de la resurrección del Señor.
ADICTOS DEPENDIENTES:
•
El problema de la droga es como una mancha de aceite que invade todo.
No reconoce fronteras ni geográficas ni humanas. Ataca por igual
a países ricos y pobres, a niños, jóvenes, adultos
y ancianos, a hombres y mujeres. La Iglesia no puede permanecer indiferente
ante este flagelo que está destruyendo a la humanidad, especialmente
a las nuevas generaciones.
•
Su labor se dirige especialmente en tres direcciones: prevención,
acompañamiento y sostén de las políticas gubernamentales
para reprimir esta pandemia. En la prevención insiste en la educación
en los valores que deben conducir a las nuevas generaciones, especialmente
el valor de la vida y del amor, la propia responsabilidad y la dignidad
humana de los hijos de Dios. En el acompañamiento, la Iglesia
está al lado del drogadicto para ayudarle a recuperar su dignidad
y vencer esta enfermedad. En el apoyo a la erradicación de la
droga, no deja de denunciar la criminalidad sin nombre de los narcotraficantes
que comercian con tantas vidas humanas teniendo como meta el lucro y
la fuerza en sus más bajas expresiones.
•
La ciencia ha indicado la religiosidad como un factor de protección
y recuperación importante para el usuario de drogas.
•
La Iglesia Católica tiene muchas obras que responden a esta problemática
desde nuestro ser discípulos y misioneros de Jesús, aunque
todavía no de manera suficiente ante la magnitud del problema;
son experiencias que reconcilian a los adictos con la tierra, el trabajo,
la familia y con Dios. Merecen especial mención, en este sentido,
las Comunidades Terapéuticas, por su visión humanística
y trascendente de la persona.
LOS
DETENIDOS EN CÁRCELES:
•
Las cárceles son con frecuencia, lamentablemente, escuelas para
aprender a delinquir. Se debe fortalecer la pastoral penitenciaria,
donde se incluyan la labor evangelizadora y de promoción humana
por parte de los capellanes y del voluntariado carcelario. Prioridad
tienen los equipos o Vicarías de Derechos Humanos que garanticen
el debido proceso a los privados de libertad y una atención muy
cercana a la familia de los mismos.
•
Se recomienda a las Conferencias Episcopales y Diócesis fomentar
las comisiones de pastoral penitenciaria, que sensibilicen a la sociedad
sobre la grave problemática carcelaria, estimulen procesos de
reconciliación dentro del recinto penitenciario e incidan en
las políticas locales y nacionales en lo referente a la seguridad
ciudadana y la problemática penitenciaria.
Capítulo 9
FAMILIA, PERSONAS Y VIDA
(Num.431-475)
•
El Matrimonio y la Familia
• Los Niños
• Los Adolescentes y Jóvenes
• El bien de los Ancianos
• La dignidad y participación de las mujeres
• La responsabilidad del varón y Padre de familia
• La cultura de la vida: su proclamación y su defensa
• El cuidado del medio ambiente
No
se pretende hacer aquí un análisis exhaustivo. Solo se
mencionarán cuestiones relevantes actualmente. No. 431
El
Matrimonio y la Familia
No. 432-437
•
Familia: El tesoro más importante entre los pueblos. Debe asumir
su ser y misión en la sociedad y la Iglesia.
• Familia Cristiana: Fundada en el sacramento del matrimonio.
Imagen de Dios su misterio íntimo.
• Eje de la acción evangelizadora de la Iglesia
• Legisladores, Gobernadores y profesionales de la salud, la defiendan
y protejan de los crímenes del aborto y la eutanasia.
Impulsar
•
Comprometer a otras asociaciones y movimientos a favor de la familia.
• Promover leyes a favor de la vida, el matrimonio y familia.
• Una educación integral.
• Centros Parroquiales que atiendan: madres adolescentes y solteras,
viudas, niños abandonados.
• Programas de paternidad responsable.
• Acompañar a parejas que viven en situación irregular.
• Organizar casas de acompañamiento para niñas y
adolescentes embarazadas, madres solteras.
• Atención especial a las viudas.
Los
Niños 438-441
•
Acción prioritaria hoy de la Iglesia, de la familia e Instituciones
del Estado.
• Son don y signo de la presencia de Dios por aceptar con sencillez
el mensaje evangélico.
• Vemos la situación de pobreza, violencia, abuso sexual:
sectores de niñez trabajadora, de la calle, portadores de VIH,
huérfanos, soldados, expuestos a la pornografía y prostitución.
• La niñez constituye una ocasión maravillosa
para la transmisión de la fe.
Orientaciones
Pastorales
-
Inspirarse en la actitud de Jesús: Respeto, acogida, atendiendo
su formación.
- Promover el reconocimiento de la niñez.
- Tutelar la dignidad y derechos naturales de los niños. Que
reciban una educación adecuada a su edad.
- Valorar la capacidad misionera de los niños, que evangelizan
a sus compañeros y a sus padres.
- Fomentar la institución de la Infancia Misionera.
Los
Adolescentes y Jóvenes
(442-447)
•
Buscan identidad, independencia y descubrimiento.
• Pueden ser víctimas de falsos líderes (pandillas).
• Constituyen la gran mayoría poblacional de AL y del Caribe.
• Sensibles a ser amigos y discípulos de Cristo.
• Capaces de oponerse a falsas ilusiones de felicidad.
• Llamados a transmitir la vida que viene de Cristo…
• Son presa fácil de nuevas propuestas religiosas y pseudo
religiosas. La crisis familiar les produce carencias afectivas y conflictos
emocionales.
• Afectados por una educación de baja calidad.
• Hay ausencia de jóvenes en la política. Otros
no tienen posibilidad de estudiar o trabajar y muchos dejan sus países
por encontrar un futuro.
• Uso indiscriminado y abuso de la comunicación virtual.
Líneas de acción:
•
Opción preferencial por los jóvenes.
• Proponer a los jóvenes el encuentro con Jesucristo.
• La Pastoral Juvenil les ayude a formarse para la acción
social y política conforme a la Doctrina Social de la Iglesia.
• Procurar la sintonía entre el mundo adulto y el mundo
juvenil.
• Asegurar la participación de los jóvenes en las
peregrinaciones.
El
Bien de los Ancianos
(448-450)
•
Niños y ancianos construyen el futuro de los pueblos.
• Los niños llevarán la historia, los ancianos transmiten
la experiencia y la sabiduría.
• Los ancianos a menudo son olvidados o descuidados por la sociedad
y propia familia.
• Muchos mayores han gastado su vida por el bien de su familia
y comunidad.
• Muchos son verdaderos discípulos misioneros de Jesús
por su testimonio y obras.
• La Iglesia ha de procurar la atención de los mayores,
ayudando a vivir el seguimiento de Cristo en su actual condición.
Dignidad
y Participación de las mujeres
(451-458)
•
La Antropología cristiana resalta la igual dignidad entre varón
y mujer, creados a imagen y semejanza de Dios. La práctica de
Jesús fue decisiva para significar la dignidad de la mujer y
su valor indiscutible.
•
María, fundamental en la recuperación de la identidad
de la mujer y su valor en la Iglesia.
•
Mujer, corresponsable con el hombre por el presente y futuro de nuestra
sociedad.
•
Innumerables mujeres de toda condición no son valoradas en su
dignidad, no se les reconoce el cuidado y educación de los hijos.
Tampoco se valora su participación en la construcción
de la vida social y la edificación de la Iglesia.
•
Hay nuevas corrientes ideológicas, que someten a las mujeres
a nuevas esclavitudes.
•
Mujeres pobres, indígenas y afroamericanas han sufrido una doble
marginación.
•
Mujeres constituyen la mayoría de nuestras comunidades, son primeras
transmisoras de la fe y colaboradoras de los pastores.
•
Urge valorar la maternidad como misión excelente de las mujeres.
• La mujer es insustituible en el hogar, la educación de
los hijos y la transmisión de la fe. Esto no excluye su participación
en la construcción de la sociedad.
•
La Iglesia llamada a compartir, orientar y acompañar los proyectos
de promoción de la mujer con organismos sociales ya existentes.
Acciones
pastorales
•
Impulsar la pastoral que ayude a descubrir y desarrollar en cada mujer,
y en los ámbitos eclesiales y sociales el “genio femenino”.
•
Garantizar la efectiva presencia de la mujer en los ministerios de la
Iglesia que son confiados a los laicos.
•
Promover con autoridades la elaboración de programas, leyes y
políticas públicas que permitan armonizar la vida laboral
de la mujer.
Responsabilidad
del Varón
y Padre de Familia
(459-463)
•
Varón: llamado por Dios a ocupar un lugar original y necesario
en la construcción de la sociedad, generación de la cultura
y realización de la historia. Invitado a formar una familia.
•
Debe sentirse enviado por la Iglesia a dar testimonio como discípulo
y misionero de Jesucristo.
•
Desafortunadamente, termina renunciando a esta responsabilidad y delegándola
a las mujeres o esposas.
•
En AL y El Caribe, un porcentaje significativo de ellos se mantienen
al margen de la Iglesia…
•
Un número considerable de ellos se abre paso a la tentación
de ceder a la violencia, infidelidad, drogadicción, alcoholismo,
machismo, corrupción y abandono de su papel de padres.
•
Faltos de comprensión y sin espacios para compartir sus sentimientos,
se les expone a situación de profunda insatisfacción que
los deja a merced del poder desintegrador de la cultura actual.
Acciones
Pastorales
•
Favorecer el anuncio y reflexión en torno a la vocación
que el varón está llamado a vivir en el matrimonio, la
familia, la Iglesia y la sociedad.
•
El rol específico que tiene en la construcción de la familia
en cuanto Iglesia doméstica, como discípulo y misionero
evangelizador de su hogar.
• Denunciar la postura neoliberal que hace del varón solamente
instrumento de producción y ganancia.
•
Generar espacios de participación para el varón dentro
de la Iglesia.
La
Cultura de la vida:
su proclamación y su defensa
(464-469)
•
El Ser humano posee una altísima dignidad que no podemos pisotear
y estamos llamados a respetar y a promover.
•
La Vida: regalo gratuito de Dios, que debemos cuidar desde la concepción
y hasta la muerte natural, sin relativismos.
•
Los discípulos de Jesús tenemos que promover el diálogo
entre ciencia y fe. Diálogo realizado por la ética, en
casos especiales por una bioética bien fundada. No podemos escapar
de este reto de diálogo entre la fe, la razón y las ciencias…
•
Nuestra prioridad por la vida y la familia, en las cuestiones éticas
y en la bioética, nos urge iluminarlas con el Evangelio y el
Magisterio de la Iglesia.
•
El niño que está creciendo en el seno materno y las personas
que se encuentran en el ocaso de sus vidas, son un reclamo de vida digna
que grita al cielo.
•
La Vida humana debe ser defendida, desde el momento de la fecundación.
De otra manera los poderosos siempre encontrarán excusas para
maltratar a las personas.
•
La defensa fundamental de la dignidad y de estos valores comienza en
la familia.
Acciones
•
Promoción de cursos sobre la familia y cuestiones éticas.
•
Procurar estudios universitarios sobre moral familiar, cuestiones éticas
y cursos especializados de bioética.
•
Universidades: organicen programas de bioética accesibles.
•
Crear un comité de ética y bioética, que garanticen
fidelidad y respeto a la doctrina del Magisterio de la Iglesia sobre
la vida.
•
Ofrecer programas de formación en paternidad responsable y uso
de métodos naturales de regulación de la natalidad.
•
Apoyar y acompañar a mujeres que han decidido no abortar y acoger
con misericordia a aquellas que han abortado.
•
Promover la formación de laicos para defender la vida y la familia.
El
cuidado del Medio Ambiente
(470-474)
•
En el designio de Dios, hombre y mujer están llamados a vivir
en comunión con Él, entre ellos y con toda la creación.
•
En AL y El Caribe, se está tomando conciencia de la naturaleza
como una herencia gratuita que recibimos. Esta herencia se manifestó
frágil e indefensa ante el poder económico y tecnológico.
•
Las generaciones que nos suceden tienen derecho a recibir un mundo habitable
y no un planeta contaminado…
•
Dar atención a la grave destrucción ecológica.
• Valorar al indígena por su respeto a la naturaleza
•
La riqueza natural de AL y El Caribe experimenta una explotación
irracional que va dejando una estela de dilapidación, incluso
de muerte.
•
La devastación de los bosques y la actitud depredatoria y egoísta,
pone en peligro la vida de millones de personas.
Orientaciones
o Propuestas
•
Evangelizar a nuestros pueblos para descubrir el don de la creación,
sabiéndola contemplar y cuidar como nuestra casa.
•
Presencia pastoral en las poblaciones más frágiles y amenazadas
por el desarrollo depredatorio; lograr equitativa distribución
de la tierra, agua y espacio urbanos.
•
Buscar un modelo de desarrollo alternativo, que incluya la responsabilidad
por una auténtica ecología natural y humana.
•
Empeñar la promulgación de políticas ciudadanas
que garanticen la protección, conservación y restauración
de la naturaleza…
•
Crear conciencia en las Américas sobre la importancia de la Amazonia
para toda la humanidad.
•
Crear un modelo de desarrollo que privilegie a los pobres y sirva al
bien común.
Capítulo
10
Nuestros pueblos y su cultura
Por
cultura entendemos la forma como las personas y los pueblos cultivan
su relación con Dios, con la naturaleza y consigo mismos.
Por la acción evangelizadora, la fe penetra profundamente la
cultura de un pueblo, la purifica, potencia y enriquece.
La persona debe ser el centro de la cultura y Jesucristo es la verdad
última del ser humano, esto hemos de anunciarlo proféticamente
y así contrarrestar la cultura de la muerte con la de la solidaridad.
Necesitamos dialogar con la cultura actual para conocerla, evaluarla
y asumirla, con un lenguaje comprendido por nuestros contemporáneos
La
educación como bien público
(481-483)
La
formación integral de la persona reclama la inclusión
de contenidos religiosos. Queremos proporcionar a los que asisten a
escuelas oficiales la formación religiosa a través de
otras instancias formativas parroquiales y diocesanas.
Pastoral
de la comunicación social
(484-490)
La
revolución tecnológica y la globalización hacen
del mundo una gran cultura mediática; se requiere capacidad para
reconocer los nuevos lenguajes ya que hoy no podemos prescindir de los
medios de comunicación. Para ello necesitamos impulsar una cultura
de la comunicación, desarrollando la pastoral de la comunicación
a través de las siguientes acciones:
-
Brindar formación profesional a los agentes de pastoral en el
área de la comunicación.
- Hacer trabajo de equipo con comunicadores profesionales, comprometidos
y competentes. -Optimizar los medios propios. -Hacer presencia en los
medios. -Capacitar en la lectura crítica de los mensajes. -Impulsar
leyes con criterios válidos de discernimiento. -Emplear el internet
para reforzar y estimular el intercambio de experiencias e informaciones
que intensifiquen la práctica religiosa a través de acompañamiento
y orientaciones, hacer conciencia sobre su uso y crear puntos de red
y salas digitales.
Nuevos
areópagos y centros de decisión.
(491-500)
Es
prioritaria la formación de pensadores que hagan presencia en
los niveles de decisión de los distintos ámbitos de la
sociedad, hombres y mujeres de fe y ciencia. Necesitamos un laicado,
sujeto eclesial, interlocutor entre la Iglesia y la sociedad y la sociedad
y la Iglesia y consolidar la figura del sacerdote como formador de opinión.
Asimismo es necesario que las Universidades católicas sean lugares
de producción e irradiación del diálogo entre fe
y razón y difusión de la obra de los grandes pensadores
católicos.
Discípulos
y misioneros en la vida pública (501-508)
Es
preocupante la notable ausencia de voces e iniciativas de líderes
católicos ante las agresiones a la vida, la pobreza aguda y exclusión
social, la corrupción y el relativismo ético miseria por
problemas endémicos de corrupción, signos que nos hablan
del predominio de un ser humano cerrado a Dios y al otro.
Requerimos construir una ciudad que esté de acuerdo con el proyecto
de Dios, impulsando un consenso moral sobre los valores y oposición
contra las injusticias, que hagan posible una sociedad justa ofreciendo
una catequesis social incisiva, evitando corromperse a cambio de favores,
intereses y ventajas.
Pastoral
urbana (509-519)
Ante
la compleja realidad de la ciudad se propone y recomienda una pastoral
urbana que se abra a nuevas experiencias, estilos y lenguajes que encarnen
el Evangelio en la ciudad, apostar por comunidades ambientales a nivel
supra-parroquial y diocesano que integren la Palabra, la liturgia, la
comunión fraterna y el servicio cuyo funcionamiento garantice:
-Que
se brinde acogida a los que llegan y a los que ya están.
-Que se atienda el mundo del sufrimiento urbano.
-Que se favorezcan los procesos graduales de formación cristiana.
-Que se tenga mayor presencia en los centros de decisión de la
ciudad.
-Que se implementen servicios especiales que respondan a las actividades
propias de la ciudad y estrategias para llegar a los lugares cerrados
.
A
partir de un plan orgánico y articulado, que incluya entre otras
medidas:
•
La sectorización de las parroquias.
• La descentralización de los servicios eclesiales.
• La realización de eventos de multitudes.
• Llevar a cabo las visitas a las casas y todas aquellas acciones
que favorezcan la cercanía.
• Garantizar la formación y acompañamiento laical.
• Revalorar la dirección espiritual y el sacramento de
la reconciliación.
• Ofrecer a los futuros sacerdotes una formación que responda
a los retos de la cultura urbana
“…deseo
invocar la protección de la Madre de Dios y Madre de la Iglesia
Sobre vuestras personas y sobre toda América Latina y el Caribe…”
S.
S Benedicto XVI