UNA
GRAN FIESTA
Una
gran fiesta fue la clausura del Congreso Eucarístico Arquidiocesano
en la que se celebró una Misa presidida por el Arzobispo Don
Luis Morales Reyes ante la concurrencia de aproximadamente mil ochocientos
personas, entre laicos, religiosos, religiosas, seminaristas y sacerdotes.
La
cita fue en la Plaza del Carmen, al aire libre, en medio de los edificios
coloniales característicos de la ciudad, tales como el templo
de Nuestra Señora del Carmen, el Teatro de la Paz y los comercios
de alrededor.
La
devoción a la Eucaristía se dejó sentir con la
asistencia de tantos fieles, con su canto y con su participación
entusiasta, tanto en la Misa como en la procesión que se realizó
después del rito de la comunión. Todos caminaron y cantaron
con un globo en la mano detrás de Jesús Sacramentado por
algunas de las calles del centro hasta llegar a la Catedral en donde
se pudieron observar también los fuegos artificiales, al mismo
tiempo que la gente dejaba ir su globo hacia el cielo. Una vez que llegaron
al templo, el obispo dio la bendición final y se despidió.