Territorio

Luz Carregha Lamadrid
El Colegio de San Luis, A.C.

 

El territorio que ocupa actualmente la arquidiócesis potosina es menor al que abarcó la diócesis de San Luis Potosí en 1854, debido a la creación de las diócesis de Matehuala y de Ciudad Valles, sin embargo, su jurisdicción se extiende a varios municipios, entre ellos a Rioverde, en la Región Media del Estado. Originalmente, estas tierras fueron habitadas por grupos indígenas nómadas y seminómadas, quienes fueron evangelizados a partir de la llegada de los primeros misioneros a ese territorio. En 1617, como resultado de la labor evangelizadora de los frailes franciscanos, se erigió la Custodia de Santa Catarina Mártir del Río Verde (origen de la actual ciudad de Ríoverde) que originalmente quedó bajo la jurisdicción del Obispado de Michoacán y posteriormente se integró a la Diócesis de San Luis Potosí.

 

 


 

Santa María del Río

 

Como ya se ha dicho, la diócesis potosina abarcó una amplia extensión territorial, dentro de ella se encontraba el actual municipio de Santa María del Río, que hoy forma parte también de la Arquidiócesis de San Luis Potosí.

Esta zona fue habitada originalmente por indígenas guachichiles, quienes fueron conquistados en el siglo XVI por los españoles. La fecha de fundación de Santa María del Río se sitúa en 1580. En este territorio fue importante la labor evangelizadora de los franciscanos, quienes colaboraron para el asentamiento de los otomíes y guachichiles, que dieron origen a dos barrios que todavía ahora caracterizan a la cabecera municipal. A partir del virreinato y durante los siguientes siglos, Santa María del Río fue un lugar importante en los caminos que conducían a San Luis Potosí.

Santa María del Río ha sido cuna de importantes personajes potosinos, entre ellos destaca el sacerdote Francisco Peña, quien fue canónigo de la catedral de San Luis Potosí y vicario general de la diócesis. Al padre Peña se le considera el padre de la historia potosina.

 

 


 

Soledad de Graciano Sánchez

 

El sitio donde se localiza actualmente la cabecera municipal de Soledad de Graciano Sánchez, se conoció durante el siglo XVIII como Paraje y Puesto de los Ranchos de Nuestra Señora de la Soledad y era un lugar de tránsito hacia las minas de Cerro de San Pedro.

En este lugar se edificó una ermita a Nuestra Señora de la Soledad. Según la creencia de sus habitantes, José Isidro Debo, quien cuidaba de esa ermita, recibió de manera prodigiosa una imagen de Cristo crucificado, la que ofreció al culto, bajo la advocación de Nuestro Señor del Refugio.

Actualmente, en Soledad de Graciano Sánchez se conserva una magnífica iglesia de estilo neoclásico, que es la parroquia del lugar y está considerada monumento nacional desde 1951. Este templo fue dedicado y bendecido el 6 de abril de 1856 por el primer obispo potosino, Pedro Barajas.

 


 

 

Armadillo de los Infante

Luz Carregha Lamadrid

 

La Diócesis potosina, erigida a mediados del siglo XIX, incluyó en su jurisdicción el territorio que hoy ocupa el municipio de Armadillo de los Infante en la Región San Luis. De acuerdo al historiador Rafael Montejano y Aguiñaga, en 1588 se conocía a este lugar como Santiago de los Armadillos, aunque los primeros asentamientos humanos se registraron unos dos años después.

Armadillo de los Infante tuvo su origen en el descubrimiento de las minas del Cerro de San Pedro, ya que se escogió este lugar para el establecimiento de algunos mineros. A finales del siglo XVI, ya se había fundado con ello el pueblo de Santa Isabel del Armadillo.

Dentro de las celebraciones más importantes de este municipio, se encuentra la celebración de la fiesta patronal en honor de la Inmaculada Concepción. En general, las festividades religiosas están rodeadas de música, entradas de cera y bailes. En esas ocasiones, se acostumbra trazar un círculo y una cruz frente a cada casa, donde bailan los danzantes que llevan una imagen religiosa. Los gastos de las fiestas se dividen entre varias familias.

 


 


Ciudad Fernández

Luz Carregha Lamadrid
El Colegio de San Luis, A.C.

 

Al erigirse la Diócesis de San Luis Potosí, el actual municipio de Ciudad Fernández formó parte de su jurisdicción. La Parroquia del Santísimo Nombre de Jesús, que se encuentra en la cabecera municipal, tuvo su origen en una capilla construida por fray Juan Bautista Mollinedo a principios del siglo XVII. En 1904, el obispo Montes de Oca la elevó a Vicaría y la desligó de la Parroquia de Rioverde, a la que pertenecía.

En este territorio, los frailes franciscanos españoles encontraron diversos grupos indígenas que pertenecían a la familia de los pames, y pronto se dieron a la tarea de evangelizarlos. Después de algunos años, en los que tuvieron lugar asentamientos y despoblamientos, se fundó la Villa del Dulce Nombre de Jesús en el lugar que hoy ocupa la cabecera municipal de Ciudad Fernández.

Ciudad Fernández ha sido cuna de hombres ilustres, entre ellos destaca el sacerdote José Perfecto Amézquita y Gutiérrez, quien nació en 1835. Fue ordenado en Guadalajara, donde también fue catedrático del Seminario. Después radicó en Guanajuato y fundó ahí el Colegio de San Luis Gonzága. En 1886, fue nombrado Obispo de Tabasco y diez años después tomó posesión como Obispo de Puebla, donde falleció en 1900.

 


 


Ciudad del Maíz

 

Luz Carregha Lamadrid
El Colegio de San Luis, A.C

 

Lo mismo que prácticamente todo el territorio que hoy ocupa el Estado de San Luis Potosí, el municipio de Ciudad del Maíz formó parte de la Diócesis potosina erigida a mediados del siglo XIX. En este lugar, Fray Juan Bautista Mollinedo fundó en 1671 la Misión de Nuestra Señora de la Purísima Concepción del Valle del Maíz, adscrita a la Custodia de Santa Catarina Virgen y Mártir de Ríoverde que pertenecía al Obispado de Michoacan. A partir de entonces, los evangelizadores españoles se dieron a la tarea de convertir a la fe cristiana y de integrar a la cultura europea a los indígenas pames que haitaban estas tierras.

Actualmente, en la cabecera municipal, se pueden admirar varios edificios que datan de la época virreinal, entre ellos destacan dos templos: la Parroquia de la Purísima Concepción y la Iglesia de San José del Valle, además de una capilla dedicada a la Anunciación de María. Sobre el primero, el padre Rafael Montejano y Aguiñaga afirmó que cuando Mollinedo fundó el convento y la iglesia levantó una casa pajiza, sin embargo, "(...) esta iglesia con ser muy modesta no era una simple Misión pues en la misma fecha se convirtió en Parroquia, marcándole los límites y asignándole los ministros". En 1765, el Visitador General del Obispo de Michoacán autorizó la construcción del actual templo de la Purísima Concepción, obra que tardó varios años.

También entre las fiestas populares más importantes del Municipio se encuentran que están dedicadas a la Purísima Concepción el 8 de diciembre y a San José el 19 de marzo. En ambas ocasiones los bailes, el jaripeo y los juegos pirotécnicos acompañan las entradas de cera y las celebraciones litúrgicas.