La Diócesis de San Luis Potosí
 La Primera Organización Eclesiástica

 

 Luz Carregha Lamadrid
El Colegio de San Luis, A.C.

 

A partir de la conquista de Tenochtitlán, capital del Imperio Azteca, los españoles comenzaron a explorar y a conquistar otras tierras en el actual territorio mexicano. Conforme avanzaron en la empresa fueron implantando nuevos sistemas de gobierno en las zonas bajo su dominio. En 1535 la Corona española instaló el Virreinato de la Nueva España, al que pronto quedó integrado el hoy territorio potosino.

Durante la época virreinal –que terminó con la consumación de la Independencia de México en 1824-, coexistieron varios tipos de división territorial: política, administrativa y eclesiástica. Esta última fue la base de la evangelización y de la aculturación de los indígenas, de acuerdo a ella, el territorio novohispano quedó conformado por porciones sujetas a la jurisdicción propia de la Iglesia; estas fracciones a su vez estuvieron integradas por otras de menor tamaño. Así se erigieron el arzobispado de México, y algunos obispados; también se integraron provincias de evangelización, formadas por tierras asignadas a la distintas órdenes religiosas para la conversión y la difusión de la religión católica. Una más fue la división que estableció el Tribunal del Santo Oficio, también conocido como la Santa Inquisición, cuya función principal era vigilar que no penetraran creencias distintas a la católica, y que los habitantes de estas tierras no se alejaran de esa religión.

De la misma manera como sucedió en el caso de la conquista armada, la evangelización en el territorio potosino también se llevó a cabo en distintas fechas, por personas diferentes y de diversas procedencia. Agustinos y franciscanos de México llegaron a la Huasteca; franciscanos de Michoacán fundaron la Custodia de Santa Catarina Mártir del Río Verde, mientras que agustinos de las providencias del Nombre de Jesús de México y de San Nicolás de Michoacán, así como franciscanos de las de San Francisco Zacatecas y del Santo Evangelio de México, penetraron en el Altiplano y en la actual Región San Luis. Después de estas primeras ordenes religiosas, llegaron otras, y también lo hicieron sacerdotes del clero regular que se encargaron de fundar curatos en distintos puntos. Así, el territorio potosino quedo adscrito a distintas jurisdicciones eclesiásticas la Huasteca perteneció al arzobispado de México, la hoy Región Media quedó bajo el obispado de Michoacán, y el altiplano y la actual Región San Luis correspondieron al obispado de Guadalajara o Nueva Galicia.

El pueblo de San Luis – asiento de la hoy capital potosina -, originalmente reconoció al obispado de Guadalajara, sin embargo, al definirse los límites de esta diócesis quedó bajo la jurisdicción del obispado de Michoacán, lo mismo que Mexquitic y Guadalcázar; mientras que Pinos, Moctezuma, Venado y al norte del territorio potosino quedaron integrados al obispo de Guadalajara. De acuerdo al historiador Rafael Montejano y Aguiñaga, el descubrimiento de las minas de Cerro de san Pedro, trajo consigo la llegada de nuevos pobladores, y con ellos también arribaron sacerdotes de los obispados mencionados, quienes fundaron parroquias en San Luis, Cerro de San Pedro, Armadillo (de los Infantes), Pozos, Guadalcázar, Ramos y Valle de San Francisco (hoy Villa de Reyes).

Como lo hicieron las figuras del gobierno civil y los militares, los religiosos desempeñaron un importante papel en el proceso de pacificación de estas tierras.

Con el fin de extender su labor evangelizadora, fundaron conventos e iglesias que en muchos casos fueron el origen de nuevas poblaciones. Con el paso del tiempo, varios templos se convirtieron en parroquias, cuyos límites fueron también los que conformarían posteriormente algunos municipios, como sucedió en los casos de Mexquitic, Venado y Cerro de San Pedro.