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San Luis Potosí, México, 25 de Abril de 2017

IGLESIA POTOSINA 177 AÑOS DE FLORECER EN EL DESIERTO



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Contexto pastoral
Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios hecho hombre, es la única llave que nos permite abrir y cerrar cada puerta de la historia. El da sentido y plenitud a todo acontecimiento. Es el gran misionero que salió del Padre hace 2000 años, encaminó sus pasos hacia Israel y con su Misterio Pascual convocó a todos los hombres a formar su Iglesia. 2000 años de la encarnación del Verbo 38 años del Concilio Vaticano II, la promulgación de la segunda etapa del Plan Diocesano de Pastoral son huellas del caminar de Dios por nuestro pueblo potosino. Enseguida presentamos una relación de fechas y acontecimientos: Finales del s. XVI llegan los conquistadores a nuestro territorio habitado por Pames (Z. Media) y Guachichiles (altiplano) y anuncian por primera vez el Evangelio los franciscanos del convento de Zacatecas y los de las misiones de la sierra de Querétaro en la Zona Media también intervinieron sacerdotes diocesanos de Guadalajara y religiosos de las siguientes congregaciones: agustinos, juaninos, mercedarios, carmelitas y jesuitas, estos fueron expulsados en 1767. El 31 de Agosto de1854 se erige la Diócesis de San Luis Potosí. Bajo el Pontificado de Pío IX, doce obispos han conducido la Diócesis.


Al Obispo Don Luis Cabrera le tocó participar en la sesiones del Concilio. A su regresó se esforzó en aplicar algunas líneas de acción. Dio impulso a una gran actividad misionera y en la línea social se promovieron cajas populares, huertos familiares y escuelas parroquiales. Después llega don Estanislao Alcaraz quien promueve la pastoral de conjunto integrando comisiones pastorales de sacerdotes, religiosos y laicos conformando los decanatos y el consejo presbiteral. Al Obispo don Ezequiel Perea, corresponde organizar el consejo Diocesano de pastoral que desarrollara las primeras asambleas diocesanas e impulsa la escuela de teología para laicos y los consejos parroquiales. El Sr. Arzobispo Arturo A. Szymanski impulsó el 1er. Plan Diocesano y actualmente, el Arzobispo Don Luis Morales Reyes, impulsa el Plan Diocesano de Pastoral en su segunda etapa.


Contexto socio-histórico

Aquí presentamos la relación de algunos sucesos que enmarcaron el surgimiento de nuestra diócesis. El 31 de agosto de 1854, el Papa Pío IX erigió la Diócesis de San Luis Potosí en el territorio que ocupa actualmente el estado potosino y la parroquia de Mazapil Zacatecas, y nombró como primer obispo a don Pedro Barajas, canónigo de la Catedral de Guadalajara.


En ese año nuestro país estaba gobernado por Antonio López de Santa Anna, que sede 1823 se había convertido en la figura sobresaliente de la política nacional. En 30 años Santa Anna había sido nombrado once veces presidente de México; había participado en la guerra de Independencia y encabezado el Plan de Casa Mata contra el emperador Agustín de Iturbide; había estado al frente de las tropas mexicanas que fueron a luchar contra los texanos que se proclamaron en una república independiente, y posteriormente se había hecho cargo –aunque sin éxito-, de la defensa del territorio nacional frente a la invasión de los Estados Unidos. El presidente Santa Anna convocó a un concurso para elaborar el Himno Nacional en el que resultó triunfadora la letra que escribió el Potosino Francisco González Bocanegra. Nuestro Himno Nacional se estrenó el 16 de septiembre de 1854, pocos meses antes de que Santa Anna tuviera que renunciar a la presidencia, frente al avance de la revuelta encabezada por Juan Álvarez e Ignacio Comonfort, quienes proclamaron el Plan de Ayutla. Así, 1854 fue el año que marcó el fin de la época santanista y donde tuvo inicio el conflicto que desencadenaría poco después la guerra de Reforma o Guerra de tres Años entre los liberales y los conservadores. La Diócesis de San Luis Potosí nace en medio de una seria crisis política que afectó también al Estado potosino donde tuvieron lugar algunos enfrentamientos armados.


Durante el mismo año, nació en la Ciudad de México el doctor Miguel Otero Arce, quien desarrolló lo mejor de su obra médica en San Luis Potosí. Por otra parte en el municipio huasteco de Tampamolón (hoy Corona) nacía Pedro Antonio Santos S., padre de los hermanos Santos que destacarían durante la Revolución y la postrevolución en México. En 1854, los Estados Unidos compraron al gobierno mexicano el territorio de La Mesilla, que había quedado excluido del Tratado Guadalupe-Hidalgo firmado en 1848. En el contexto internacional este año en Europa, Francia y Gran Bretaña se enfrentaban en la Guerra de Crimea, y, Madrid, España, era afectada por un pronunciamiento militar y una sublevación popular. También en 1854, nacía el Partido Republicano en Estados Unidos y la armada brasileña intervenía en Uruguay. Los japoneses firmaban los primeros tratados comerciales con Occidente y los franceses establecían una colonia en Senegal. Se instalaba la primera hilatura en Bombay, India y Otis inventaba un ascensor hidráulico.


En medio de este entramado de sucesos el que atrajo la atención de los católicos potosinos fue la creación de la diócesis de San Luis Potosí, cuya erección se había solicitado ante la Santa Sede en repetidas ocasiones desde 1772.




LA PRIMERA ORGANIZACIÓN ECLESIASTICA

Luz Carregha Lamadrid.

El Colegio de San Luis, A.C.


A partir de la conquista de Tenochtitlán, capital del Imperio Azteca, los españoles comenzaron a explorar y a conquistar otras tierras en el actual territorio mexicano. Conforme avanzaron en la empresa fueron implantando nuevos sistemas de gobierno en las zonas bajo su dominio. En 1535 la Corona española instaló el Virreinato de la Nueva España, al que pronto quedó integrado el hoy territorio potosino.


Durante la época virreinal –que terminó con la consumación de la Independencia de México en 1824-, coexistieron varios tipos de división territorial: política, administrativa y eclesiástica. Esta última fue la base de la evangelización y de la aculturación de los indígenas, de acuerdo a ella, el territorio novohispano quedó conformado por porciones sujetas a la jurisdicción propia de la Iglesia; estas fracciones a su vez estuvieron integradas por otras de menor tamaño. Así se erigieron el arzobispado de México, y algunos obispados; también se integraron provincias de evangelización, formadas por tierras asignadas a las distintas órdenes religiosas para la conversión y la difusión de la religión católica. Una más fue la división que estableció el Tribunal del Santo Oficio, también conocido como la Santa Inquisición, cuya función principal era vigilar que no penetraran creencias distintas a la católica, y que los habitantes de estas tierras no se alejaran de esa religión.


De la misma manera como sucedió en el caso de la conquista armada, la evangelización en el territorio potosino también se llevó a cabo en distintas fechas, por personas diferentes y de diversas procedencia. Agustinos y franciscanos de México llegaron a la Huasteca; franciscanos de Michoacán fundaron la Custodia de Santa Catarina Mártir del Río Verde, mientras que agustinos de las providencias del Nombre de Jesús de México y de San Nicolás de Michoacán, así como franciscanos de las de San Francisco Zacatecas y del Santo Evangelio de México, penetraron en el Altiplano y en la actual Región San Luis. Después de estas primeras órdenesreligiosas, llegaron otras, y también lo hicieron sacerdotes del clero regular que se encargaron de fundar curatos en distintos puntos. Así, el territorio potosino quedo adscrito a distintas jurisdicciones eclesiásticas la Huasteca perteneció al arzobispado de México, la hoy Región Media quedó bajo el obispado de Michoacán, y el altiplano y la actual Región San Luis correspondieron al obispado de Guadalajara o Nueva Galicia.


El pueblo de San Luis – asiento de la hoy capital potosina -, originalmente reconoció al obispado de Guadalajara, sin embargo, al definirse los límites de esta diócesis quedó bajo la jurisdicción del obispado de Michoacán, lo mismo que Mexquitic y Guadalcázar; mientras que Pinos, Moctezuma, Venado y al norte del territorio potosino quedaron integrados al obispo de Guadalajara. De acuerdo al historiador Rafael Montejano y Aguiñaga, el descubrimiento de las minas de Cerro de san Pedro, trajo consigo la llegada de nuevos pobladores, y con ellos también arribaron sacerdotes de los obispados mencionados, quienes fundaron parroquias en San Luis, Cerro de San Pedro, Armadillo (de los Infantes), Pozos, Guadalcázar, Ramos y Valle de San Francisco (hoy Villa de Reyes).


Como lo hicieron las figuras del gobierno civil y los militares, los religiosos desempeñaron un importante papel en el proceso de pacificación de estas tierras.Con el fin de extender su labor evangelizadora, fundaron conventos e iglesias que en muchos casos fueron el origen de nuevas poblaciones. Con el paso del tiempo, varios templos se convirtieron en parroquias, cuyos límites fueron también los que conformarían posteriormente algunos municipios, como sucedió en los casos de Mexquitic, Venado y Cerro de San Pedro.



DE ERMITA A CATEDRAL

La primera solicitud para establecer un obispado con sede en la ciudad de San Luis Potosí fue hecha en 1776 por el Ayuntamiento de esa población al rey español Carlos III con base en el Real Patronato, institución integrada por la Corona española y la Iglesia católica, que daba facultades al rey de España para intervenir en algunos asuntos de la Iglesia a cambio de que defendiera y extendiera la religión católica en sus dominios y fuera de ellos. Así, el monarca español podía decidir sobre el establecimiento o no de un nuevo obispado. Esta petición no prosperó como tampoco lo hicieron otros intentos posteriores.


En 1853, el presidente Antonio López de Santa Anna ordenó al Ministro de Justicia y Negocios Eclesiásticos que la representación mexicana en Roma hiciera los trámites necesarios para que fuera erigida la diócesis. Como resultado de estas negociaciones, el 31 de agosto de 1854, el Papa Pío IX firmó la Bula Deo Optimo Máximo Largiente donde afirmó: “hemos juzgado conveniente [que] se forma una nueva Diócesis del dicho estado de San Luis Potosí, para que pueda ser gobernada con más facilidad y con más fruto, y que la silla del nuevo Prelado se establezca en la ciudad llamada de San Luis Potosí”. El Sumo Pontífice también ordenó que el Seminario Diocesano fuera establecido en el mismo edificio que había ocupado el colegio Guadalupano Josefino, el que había sido ya ofrecido por el gobierno mexicano a las autoridades eclesiásticas con ese fin. Se trata del inmueble que originalmente fuera colegio de la Compañía de Jesús, y actualmente edificio central de la UASLP. Así, después de setenta y ocho años de espera, los católicos potosinos veían culminados sus esfuerzos.


La nueva diócesis se integró con quince parroquias. Ocho de ellas habían pertenecido al arzobispado de México (Coxcotlán, San Martín Chalchicuautla, Tamazunchale, Tampamolón, Tamuín, Tancanhuitz, Valles y Xilitla) , nueve habían formado parte del obispado de Guadalajara (Ahualulco, Catorce, Cedral, Charcas, Matehuala,Moctezuma, Salinas, Venado y Mazapil, Zac), y dieciocho habían correspondido al obispado de Morelia (Alaquines, Armadillo, Cerro de San Pedro, Ciudad del Maíz, Guadalcázar, Lagunillas, Mexquitic, La Palma, La Divina Pastora, Pozos, Rayón, Rioverde, San Luis Potosí, San Sebastián, Santa María del Río, Tierranueva, Tlaxcala y Villa de Reyes).


Como primer obispo de la diócesis potosina se nombró al canónigo de la catedral de Guadalajara. Pedro Barajas, quien inició de inmediato las obras para adecuar la parroquia de San Luis Potosí y elevarla a catedral. Mientras estas se llevaban a cabo, la sede del obispado se estableció en la Parroquia del Sagrario también conocida como la iglesia de la Compañía.


La catedral de San Luis Potosí ocupa el mismo lugar donde los primeros evangelizadores levantaron una ermita. El edificio ha tenido varias etapas constructivas, por lo que corresponde a distintas épocas y a diferentes estilos arquitectónicos. La ermita –de adobe y techo de tejamanil–, fue demolida a finales del siglo XVI, y en la fiesta de San Luis Rey de Francia de 1609 se bendijo al templo que la sustituyó y que se demolió sesenta años después, para levantar la nueva iglesia parroquial. De esta primera etapa, se conservan la torre sur y la portada estilo barroco. Al ser elevada al rango de catedral, esta iglesia sufrió varias modificaciones se renovaron los altares, las naves se prolongaron hasta el muro posterior que da a la calle de Morales, se elevó el nivel de las bóvedas laterales a la altura de la nave principal, se mandó fabricar el órgano, se colocó el reloj de la fachada, y se instaló el coro de los canónigos detrás del altar mayor. Años después, el obispo Ignacio Montes de Oca ordenaría otra remodelación para incluir elementos clásicos en la decoración y en 1911 mandó construir la torre norte, que a simple vista difiere de la torre sur construida ciento cincuenta años antes.




LOS OBISPOS DEL SIGLO XX

Luz Carregha Lamadrid

El Colegio de San Luis, A.C.


Desde sus orígenes, y durante poco más de veinte años, la diócesis potosina tuvo que enfrentar una serie de obstáculos derivados de la inestabilidad política y económica que vivió el país. Sin embargo, los primeros cuatro obispos de San Luis Potosí lograron consolidarla y extender el trabajo pastoral a distintos puntos del estado.


El primer obispo, Pedro Barajas (1795-1868), fue originario de Jalisco. Se interesó desde joven en los asuntos políticos, y la defensa que hizo de la Iglesia, lo llevó a sufrir persecuciones y destierros. Logró organizar la diócesis de San Luis Potosí: instaló el Cabildo de Catedral, reconstruyó la iglesia parroquial para transformarla en catedral y transformó en Seminario al Colegio Guadalupano Josefino. A su muerte, lo sucedió y continuó su obra el potosino Manuel del Conde y Blanco (1816-1872), estudió en el Colegio Guadalupano Josefino, del que fue también profesor y rector. Obtuvo el título de abogado y fue vicario de las parroquias de San Luis y de San Sebastián.


El tercer obispo, Nicanor Corona Elizarrás (1825-1883), nació en Guanajuato, donde hizo sus primeros estudios y fue ordenado sacerdote en Morelia.Ignacio Montes de Oca y Obregón (1840-1921) fue originario de Guanajuato. Como cuarto obispo de San Luis Potosí llevó a cabo una importante obra pastoral. Tuvo principal interés en atender la Región Huasteca y en especial a los grupos indígenas marginados; también se preocupó por la educación y gestionó la instalación del colegio del Sagrado Corazón en la capital del estado. Amante de las Bellas Artes, transformó la catedral potosina, incluyendo elementos neoclásicos en su decoración. Montes de Oca mantuvo una buena relación con las autoridades civiles y logró consolidar la diócesis potosina.




LOS PRIMEROS AÑOS

Luz Carregha Lamadrid

El Colegio de San Luis, A.C.


En 1910 estalló el movimiento revolucionario encabezado por Francisco I. Madero; un año después, Porfirio Díaz renunció a la Presidencia de la República terminando así la etapa conocida como Porfiriato. La diócesis potosina continuó a cargo del obispo Ignacio Montes de Oca hasta 1921, año de su muerte; le sucedió Miguel de la Mora, originario del estado de Jalisco, quien se convirtió en el quinto obispo de San Luis Potosí.


De la Mora tuvo especial interés en la formación de nuevos sacerdotes, para ello reorganizó el Seminario que se había restablecido ocho años antes, publicó y dirigió la Gaceta Eclesiástica para mantener comunicación con su diócesis, exhortó a los religiosos a llevar una intensa vida espiritual y a estudiar cuestiones de Teología y de liturgia. Asimismo, consagró la diócesis al Espíritu Santo. Los años de su gobierno eclesiástico coincidieron con la persecución religiosa y la guerra cristera que afectaron al país. Como otros religiosos, el obispo de San Luis Potosí enfrentó acusaciones y persecuciones y también se vio obligado a abandonar la diócesis por espacio de cuatro años.


De acuerdo a Eduardo J. Correa, en la oración fúnebre del obispo De la Mora, el Vicario General de la diócesis afirmó: “San Luis Potosí necesitaba un santo, y ese santo fue el señor de la Mora; San Luis Potosí necesitaba un sabio profundo, y ese sabio lo tuvo en el señor de la Mora; San Luis Potosí necesitaba un apóstol, y ese apóstol infatigable fue el señor de la Mora...”




DE DIÓCESIS A ARQUIDIÓCESIS

Luz Carregha Lamadrid

El Colegio de San Luis, A.C.


Después del obispo Miguel M. de la Mora y antes de que la diócesis de San Luis Potosí fuera elevada a arquidiócesis, seis obispos más estuvieron a cargo de ésta. Entre ellos se encontraron monseñor Guillermo Tristschler y Córdova, nacido en Puebla, quien ocupó este cargo de 1931 a 1941, cuando fue nombrado obispo de Monterrey; fue un hombre de amplia cultura y miembro de la Academia de la Historia; durante su gobierno se construyó la iglesia de la Purísima Concepción. Luis Cabrera y Cruz, originario de León, Gto., fue consagrado octavo obispo de San Luis Potosí en 1958, cuando estaba a cargo del obispo de Papantla, Ver. En 1978 monseñor Ezequiel Perea Sánchez, nacido en la ciudad de San Luis Potosí tomó posesión como décimo obispo de la diócesis potosina, cargo al que renunció en 1986, para convertirse en Administrador Apostólico de la misma. Durante este periodo, se erigió la diócesis de Ciudad Valles que quedó integrada con el territorio que ocupa la Huasteca potosina y con algunos municipios de la Región Media: Ciudad del Maíz, Alaquines, Cárdenas, Rayón y Lagunillas. Ésta redujo la jurisdicción de la diócesis de San Luis Potosí, que fue elevada a arquidiócesis durante el gobierno de monseñor Arturo Szymanski undécimo y último obispo de San Luis Potosí y primer arzobispo de la arquidiócesis potosina.



AÑO EN QUE SE ERIGIÓ LA ARQUIDIOCESIS

Luz Carregha Lamadrid

El Colegio de San Luis, A.C.


En 1989, la diócesis de San Luis Potosí fue elevada a arquidiócesis de esta manera, monseñor Arturo Antonio Szymanski Ramírez se convirtió en el primer Arzobispo de San Luis Potosí.En ese mismo año, Laura Esquivel publicó en México su obra Como agua para chocolate, que posteriormente fue llevada con éxito a la pantalla cinematográfica; y en el golfo de Alaska, un derrame de petróleo provocó una marea negra que abarcó 6 700 km2 durante una semana, lo que puso en peligro la vida silvestre y pesquerías en esa región. Paralelamente a lo anterior y durante el mismo año, un suceso conmovió al mundo: caía el muro de Berlín y se iniciaba el proceso de reunificación de Alemania, en ese hecho, fue de vital importancia la participación de Su Santidad Juan Pablo II.


La arquidiócesis potosina surgió en un momento en el que católicos y no católicos. Buscaban la convivencia en un ambiente de unidad y de tolerancia.



TERRITORIO

Luz Carregha Lamadrid

El Colegio de San Luis, A.C.


El territorio que ocupa actualmente la arquidiócesis potosina es menor al que abarcó la diócesis de San Luis Potosí en 1854, debido a la creación de las diócesis de Matehuala y de Ciudad Valles, sin embargo, su jurisdicción se extiende a varios municipios, entre ellos a Rioverde, en la Región Media del Estado. Originalmente, estas tierras fueron habitadas por grupos indígenas nómadas y seminómadas, quienes fueron evangelizados a partir de la llegada de los primeros misioneros a ese territorio. En 1617, como resultado de la labor evangelizadora de los frailes franciscanos, se erigió la Custodia de Santa Catarina Mártir del Río Verde (origen de la actual ciudad de Ríoverde) que originalmente quedó bajo la jurisdicción del Obispado de Michoacán y posteriormente se integró a la Diócesis de San Luis Potosí.



Santa María del Río


Como ya se ha dicho, la diócesis potosina abarcó una amplia extensión territorial, dentro de ella se encontraba el actual municipio de Santa María del Río, que hoy forma parte también de la Arquidiócesis de San Luis Potosí.

Esta zona fue habitada originalmente por indígenas guachichiles, quienes fueron conquistados en el siglo XVI por los españoles. La fecha de fundación de Santa María del Río se sitúa en 1580. En este territorio fue importante la labor evangelizadora de los franciscanos, quienes colaboraron para el asentamiento de los otomíes y guachichiles, que dieron origen a dos barrios que todavía ahora caracterizan a la cabecera municipal. A partir del virreinato y durante los siguientes siglos, Santa María del Río fue un lugar importante en los caminos que conducían a San Luis Potosí.

Santa María del Río ha sido cuna de importantes personajes potosinos, entre ellos destaca el sacerdote Francisco Peña, quien fue canónigo de la catedral de San Luis Potosí y vicario general de la diócesis. Al padre Peña se le considera el padre de la historia potosina.




Soledad de Graciano Sánchez

El sitio donde se localiza actualmente la cabecera municipal de Soledad de Graciano Sánchez, se conoció durante el siglo XVIII como Paraje y Puesto de los Ranchos de Nuestra Señora de la Soledad y era un lugar de tránsito hacia las minas de Cerro de San Pedro.

En este lugar se edificó una ermita a Nuestra Señora de la Soledad. Según la creencia de sus habitantes, José Isidro Debo, quien cuidaba de esa ermita, recibió de manera prodigiosa una imagen de Cristo crucificado, la que ofreció al culto, bajo la advocación de Nuestro Señor del Refugio.

Actualmente, en Soledad de Graciano Sánchez se conserva una magnífica iglesia de estilo neoclásico, que es la parroquia del lugar y está considerada monumento nacional desde 1951. Este templo fue dedicado y bendecido el 6 de abril de 1856 por el primer obispo potosino, Pedro Barajas.




Armadillo de los Infante

Luz Carregha Lamadrid


La Diócesis potosina, erigida a mediados del siglo XIX, incluyó en su jurisdicción el territorio que hoy ocupa el municipio de Armadillo de los Infante en la Región San Luis. De acuerdo al historiador Rafael Montejano y Aguiñaga, en 1588 se conocía a este lugar como Santiago de los Armadillos, aunque los primeros asentamientos humanos se registraron unos dos años después.

Armadillo de los Infante tuvo su origen en el descubrimiento de las minas del Cerro de San Pedro, ya que se escogió este lugar para el establecimiento de algunos mineros. A finales del siglo XVI, ya se había fundado con ello el pueblo de Santa Isabel del Armadillo.

Dentro de las celebraciones más importantes de este municipio, se encuentra la celebración de la fiesta patronal en honor de la Inmaculada Concepción. En general, las festividades religiosas están rodeadas de música, entradas de cera y bailes. En esas ocasiones, se acostumbra trazar un círculo y una cruz frente a cada casa, donde bailan los danzantes que llevan una imagen religiosa. Los gastos de las fiestas se dividen entre varias familias.




Ciudad Fernández

Luz Carregha Lamadrid

El Colegio de San Luis, A.C.


Al erigirse la Diócesis de San Luis Potosí, el actual municipio de Ciudad Fernández formó parte de su jurisdicción. La Parroquia del Santísimo Nombre de Jesús, que se encuentra en la cabecera municipal, tuvo su origen en una capilla construida por fray Juan Bautista Mollinedo a principios del siglo XVII. En 1904, el obispo Montes de Oca la elevó a Vicaría y la desligó de la Parroquia de Rioverde, a la que pertenecía.

En este territorio, los frailes franciscanos españoles encontraron diversos grupos indígenas que pertenecían a la familia de los pames, y pronto se dieron a la tarea de evangelizarlos. Después de algunos años, en los que tuvieron lugar asentamientos y despoblamientos, se fundó la Villa del Dulce Nombre de Jesús en el lugar que hoy ocupa la cabecera municipal de Ciudad Fernández.

Ciudad Fernández ha sido cuna de hombres ilustres, entre ellos destaca el sacerdote José Perfecto Amézquita y Gutiérrez, quien nació en 1835. Fue ordenado en Guadalajara, donde también fue catedrático del Seminario. Después radicó en Guanajuato y fundó ahí el Colegio de San Luis Gonzága. En 1886, fue nombrado Obispo de Tabasco y diez años después tomó posesión como Obispo de Puebla, donde falleció en 1900.



Ciudad del Maíz

Luz Carregha Lamadrid

El Colegio de San Luis, A.C


Lo mismo que prácticamente todo el territorio que hoy ocupa el Estado de San Luis Potosí, el municipio de Ciudad del Maíz formó parte de la Diócesis potosina erigida a mediados del siglo XIX. En este lugar, Fray Juan Bautista Mollinedo fundó en 1671 la Misión de Nuestra Señora de la Purísima Concepción del Valle del Maíz, adscrita a la Custodia de Santa Catarina Virgen y Mártir de Ríoverde que pertenecía al Obispado de Michoacán. A partir de entonces, los evangelizadores españoles se dieron a la tarea de convertir a la fe cristiana y de integrar a la cultura europea a los indígenas pames que habitaban estas tierras.

Actualmente, en la cabecera municipal, se pueden admirar varios edificios que datan de la época virreinal, entre ellos destacan dos templos: la Parroquia de la Purísima Concepción y la Iglesia de San José del Valle, además de una capilla dedicada a la Anunciación de María. Sobre el primero, el padre Rafael Montejano y Aguiñaga afirmó que cuando Mollinedo fundó el convento y la iglesia levantó una casa pajiza, sin embargo, "(...) esta iglesia con ser muy modesta no era una simple Misión pues en la misma fecha se convirtió en Parroquia, marcándole los límites y asignándole los ministros". En 1765, el Visitador General del Obispo de Michoacán autorizó la construcción del actual templo de la Purísima Concepción, obra que tardó varios años.

También entre las fiestas populares más importantes del Municipio se encuentran que están dedicadas a la Purísima Concepción el 8 de diciembre y a San José el 19 de marzo. En ambas ocasiones los bailes, el jaripeo y los juegos pirotécnicos acompañan las entradas de cera y las celebraciones litúrgicas.




LA SEDE DEL OBISPADO EN 1854

Luz Carregha Lamadrid

El Colegio de San Luis, A.C.


El 31 de agosto de 1854, el Papa Pío IX expidió la Bula por la que se erigió el obispado de San Luis Potosí. En ese documento, su Santidad describió la capital potosina que desde entonces se convertiría en la sede de la nueva Diócesis. Cuando la Diócesis cumplió 100 años en 1954, el padre Rafael Montejano publicó un artículo en el que incluyó la Bula mencionada, del mismo hemos tomado el siguiente fragmento para conocer cómo era la ciudad de San Luis Potosí en esa época:

Y quede designada por Nos para la residencia del nuevo Obispado de San Luis Potosí la antigua ciudad de San Luis, edificada en un lugar saludable, hermosa por la disposición de sus casas y edificios, frecuentada por muchos habitantes, abundante de víveres, recomendable por su comercio, por sus prerrogativas y otras circunstancias particulares, como que es la Capital del Estado. Por tal motivo elevamos a dicha ciudad de San Luis a la dignidad de Ciudad Episcopal, para que pueda gozar de todos los honores, derechos, privilegios, favores e indultos de que gozan actualmente las demás ciudades del Gobierno Mexicano en quienes está la residencia del Obispo, exceptuándose aquellos que tienen por título oneroso o por alguna gracia particular.


Tomado de: Montejano y Aguiñaga, Rafael, “Erección y Bula de Erección de la Diócesis de San Luis Potosí en Estilo, 1954, p.35




Arquidiocesis de San Luis Potosí
San Luis Potosi, S.L.P.


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